Agenda migrante

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    Soy profesor universitario. Y sueño con escuchar alguna propuesta viable para mejorar las condiciones de los migrantes mexicanos. Hasta hoy, no ha pasado nada de nada. Solamente un silencio sepulcral de todos y cada uno de los aspirantes. Como si la cuestión no existiese.
    Particularmente llama mi humilde atención porque mi padre fue migrante, y mi familia padeció sus prolongadas ausencias como millones de casos en la república mexicana. Es una verdadera tristeza que dicha situación sea resguardada en el más miserable de los olvidos voluntarios. Como si fuese un tema tabú prohibido por los suspirantes en turno.
    La dignidad de cualquier migrante, mexicano o latinoamericano, es una cuestión que no admite ninguna escusa para no buscarle soluciones. Representa una lacerante prioridad como seres humanos que requiere cambio de rumbo. No podemos seguir haciéndonos los ciegos que no vemos nada. Nuestro compromiso debe ser una balanza objetiva que aporte soluciones reales e inmediatas.