Cinco de cada diez mil bebés en México nacen con espina bífida

Este 24 de octubre se conmemora el día mundial de esta malformación que, de no ser tratada a tiempo, tiene secuelas muy profundas que pueden afectar la calidad de vida de quienes la padecen

Cinco de cada diez niñas y niños que nacen vivos en México padecen de espina bífida, una anomalía principalmente congénita o genética de la columna vertebral que sucede cuando una porción del tubo neural no cierra de manera adecuada, indicó Luis Ángel Arredondo Navarro, adscrito al Servicio de Neurocirugía Pediátrica del Antiguo Hospital Civil de Guadalajara “Fray Antonio Alcalde”.

Detalló que 80 por ciento de los casos de esta enfermedad tienen diagnóstico de espina bífida abierta, también conocida como “mielomeningocele”, que es la forma más grave de esta afección debido a que la médula espinal y las estructuras nerviosas están expuestas. 

A propósito del Día Mundial de la Espina Bífida y la Hidrocefalia, que se conmemora este 24 de octubre, el especialista comentó que las niñas y niños que nacen con esta anomalía deben ser intervenidos quirúrgicamente para asegurar su funcionalidad y evitar mayores complicaciones en la infancia, como la inmovilidad de piernas o alteraciones ortopédicas. 

“Dependiendo del nivel anatómico y la localización de la malformación va a tener afectaciones a nivel de la médula espinal y eso va a ocasionar también un diferente grado de secuela, hay pacientes que tienen secuelas muy profundas, que no pueden mover las piernas, tienen alteraciones urológicas u ortopédicas muy severas, depende de la detección oportuna de la enfermedad y una corrección quirúrgica adecuada”.

Esta enfermedad puede ser ocasionada por la falta de ingesta de ácido fólico durante el embarazo o por tomar ciertos tipos de medicamentos.

Arredondo Navarro, encargado de la Clínica de Tumores Cerebrales y Malformaciones Congénitas de la Columna Vertebral del HCG, agregó que además de la espina bífida abierta existen múltiples casos de espina bífida oculta, es decir, cuando una vértebra no se forma de manera normal y afecta la médula espinal y las meninges, además de estar relacionada a la médula espinal anclada o que no se puede mover. 

“La gente debe tener conocimiento de ellas porque, en muchas ocasiones, también causan discapacidad y otros trastornos que la gente subestima, por ejemplo, la vejiga o el intestino neurogénico (cuando no hay control de la orina o los esfínteres) y que están asociados también a espina bífida oculta”.

Este tipo de malformación puede pasar inadvertida incluso hasta la edad adulta pues muchas personas pasan por alto los síntomas que tienen que ver con no controlar esfínteres de manera completa o parcial, estreñimiento crónico, incontinencia urinaria o infecciones urinarias recurrentes.

El especialista aconsejó acudir al pediatra si las niñas y niños presentan alguno de estos síntomas para que les realicen una valoración a profundidad y poder corregir a tiempo para evitar que una posible lesión incida en su calidad de vida. 

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