Verdadera globalización

1062

La crisis financiera proveniente de los Estados Unidos cambiará el futuro de la economía mundial.
Hasta la hace poco la economía mundial se giraba por la penetración o iniciativa del modelo anglosajón basado en el neoliberalismo planteado por el ex presidente Reagan, o la ex primer ministro Thatcher desde los 80 y destacado en el Consenso de Washington. Ya no merece mención especial al efecto de la globalización, no obstante, es cierto que hemos tenido una cadena viciosa de que los países fuertes se hicieron cada vez más fuertes y los débiles se convirtieron en los más vulnerables.
A pesar de ello, en los Estados Unidos surgió la crisis económica-financiera causada por los problemas multiplicados así como sub-prime-loan o el fin de la burbuja inmobiliaria, y se derrumbaron las personas que perdieron casas o los inversionistas con enormes pérdidas. En Inglaterra es interminable la fila que forma la gente para cambiar las monedas por oro.
Se muestra que fue grande la prosperidad económica de los Estados Unidos basada del “Money game”, al igual que la caída. El déficit financiero americano excedió de 450 mil millones de dólares marcando el peor récord en su historia. El gobierno estadounidense declaró las políticas de salvaguardia para las instituciones financieras y empresas líderes a través de la inyección de fondos públicos cuya cantidad alcanza a 700 mil millones de dólares. Todavía los mercados del mundo están en la incertidumbre debido a que no quedan claros la forma o el tiempo de realizar dicha inyección. Después de dicha declaración, el mercado reaccionó temporalmente, pero sigue con inseguridad.
De cualquier forma, esta inyección de fondos públicos generará un cambio importante en la economía mundial.
Los Estados Unidos se estancaron. En Europa, así como Inglaterra, Irlanda, España existió el auge de la especulación inmobiliaria, también en los países asiáticos, BRICs, algunos países del medio oriente (excepto Japón donde sucedió ese auge en los 80). A causa de la recesión económica de los Estados Unidos, ha surgido la crisis económica en todo el mundo. De hecho, el gobierno francés ha declarado la inyección de fondos públicos, e Inglaterra, las dos instituciones financieras se estatalizaron en el presente año: aunque el gobierno inglés haya adoptado el fundamentalismo del mercado, realizó la intervención en el mercado. El PIB de abril a junio trimestral del presente año de Francia y Alemania marcó negativo, y el de Inglaterra un crecimiento cero. Se supone la disminución de la exportación hacia los Estados Unidos, gran país importador, mientras se aumenta el desempleo, la reducción en el gasto de consumidores, que son los elementos hacia la recesión económica. El FMI notificó que los países principales de Europa conseguirían un crecimiento cero o negativo en 2009. Será inevitable que se disminuya la importación de los países europeos a causa del estancamiento económico, el cual afectará a México gravemente.
En esta situación, cabe señalar que los países asiáticos pudieran ser claves. Las reservas de divisa entre los bancos centrales de Asia alcanzan a unos cuatro billones de dólares, es decir, existe un fondo, que es cuatro veces mayor a lo que el gobierno americano necesita. El mayor país es China (1.8 billones de dólares) y le sigue Japón (1 billón de dólares). Se afirma que en los Estados Unidos actualmente los asiáticos llegan a comprar casas cuyo valor se cayó. El Mitsubishi UFJ Financial Group realizó, el día 13 del presente mes, una aportación por la cantidad de 9 mil millones de dólares a la segunda casa de bolsa de los Estados Unidos, Morgan Stanley. Para Mitsubishi, dicha aportación fue riesgosa, no obstante, había buscado la oportunidad de incursionar al mercado americano, por lo tanto, la realizó también para hacer un favor a las autoridades financieras de los Estados Unidos. Desde luego, si no lo hubiera hecho, habría sido más caótico el sistema financiero.
La inyección de fondos públicos no es mágica por la que desaparecerá toda la crisis. En lo futuro, seguirá el estancamiento económico mientras las empresas se apuran de recuperar sus administraciones y los bancos se hacen negativos para el financiamiento. Existe la diferencia entre los occidentales que tienen una “cultura especulativa” (Stiglitz), y los orientales que dan prioridad al ahorro. En los países occidentales de hoy en adelante se hablaría de la virtud del ahorro a causa de las políticas monetarias restrictivas que ocurrirán sucesivamente.
A pesar de ello, no puede afirmarse que los países asiáticos están sanos absolutamente. En China, aun su crecimiento drástico, el mercado de acciones se ha caído en un 60 por ciento en el presente año; y Japón, un país dependiente de la exportación hacia los Estados Unidos, experimentará una desaceleración económica.
De cualquier forma, actualmente existe una mayor posibilidad de que en los fondos públicos se invertirá el capital de Asia (y NIEs). Si sucede esto, se acelerará la multi-polarización en la economía mundial y podría resultar que los Estados Unidos se convirtieran en un gran país necesitado. No obstante, entre los NIEs ahora se puede observar la caída monetaria causada de la huida de inversión como la que sucedió en la crisis monetaria de Asia de 1997 (p.ej. Pakistán). Los NIEs contienen una debilidad de que no saben administrar las políticas económicas adecuadamente a diferencia de los Estados Unidos. Dichos países (inclusive Europa) fueron un motor de la economía mundial a partir de 2003, como es notable para México, por lo tanto, la caída de sus economías será otro riesgo para la economía mundial.
El movimiento llamado globalización hasta hace poco, quizá hubiera sido la “americanización” reflejada del modelo anglosajón. Esa prosperidad americana se suspendió: la economía mundial cambiará a través del surgimiento de alternativas o la reconsideración del modelo económico. Podríamos decir que tendremos una verdadera globalización a partir de hoy.
El flujo de capital estancado se disolvería algún día en el futuro. Habrán sido estrictas las regulaciones financieras basadas en la reflexión sobre el pasado. No obstante, los inversionistas inventarían diversos medios para rehuirse de dichas regulaciones. Para entonces, ¿ellos se acordarían de la crisis a la que nos enfrentamos actualmente?

Artículo anteriorSalvador Garibay
Artículo siguienteBasta de Violencia