Un bonito y “artístico” balón

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23/sep/2011 escultura con motivo de los panamericanos en Av. Juarez y Federalismo Monica Hern‡ndez

Ante las esculturas urbanas que han sido acogidas por los funcionarios públicos de Guadalajara para ser instaladas en avenidas y espacios públicos, queda la duda de saber ¿quién decide qué se instala y qué no? ¿Con qué criterios se donan las piezas de arte para ser propiedad de los ciudadanos?, y ¿quién da mantenimiento a éstas? Si tales preguntas son resueltas, entonces la ciudad vendría a ser un espacio idóneo para ser evaluado como se evaluaría a un museo, por lo que requiere de personas especializadas en la curaduría, restauración y especialización en espacio urbano y de alguna forma hasta de trabajo museístico.
La maestra íšrsula Barreda Zamora realiza actualmente estudios en el doctorado en Ciudad y territorio sustentable, en el Centro de Arte, Arquitectura y Diseño, de la Universidad de Guadalajara. Al respecto señaló que hizo un estudio académico con el título “Los espacios públicos como contenedores de artes plásticas y la implantación de escultura urbana”, en el cual sustenta que el espacio público es el espacio museográfico más grande que tiene la ciudad y no se toma con esa seriedad, ya que es donde colocan elementos urbanos. Pero también hay quienes argumentan que son mobiliario urbano y que tienen ciertas características artísticas.
Lamentablemente en Guadalajara aparece mobiliario alegórico a los Juegos Panamericanos, que por la importancia de las esculturas urbanas, resulta indispensable evaluar qué están instalando en la ciudad.
Lo que se observa es que no existe un criterio para revisar si el espacio es adecuado o si la escala de la escultura está acorde con el espacio la ubican. Si para un museo realizan trabajo de curaduría, ¿por qué no para el espacio público? La doctorante comenta: “Independientemente de la calidad artística, debería existir una museografía de mayor calidad, para los ciudadanos. Porque si no se regula o no existe un comité que evalúe esto, lo que va a pasar es que nos vamos a seguir llenando de esculturas por toda la ciudad y que no tienen ningún sentido”.
Barreda Zamora comenta que hay buenas esculturas en sitios en donde no son atractivas y hay otras que vienen a tomar un espacio representativo, quizá quitándole espacio a los artistas reconocidos que pudieran haber tenido un atractivo cultural.
“Creo que siempre la interconexión de estos grandes eventos deportivos han tenido relación con el arte, a través de las esculturas urbanas, como fue la Ruta de la amistad, en el DF, y lo que sucedió es que se contactó a los artistas con renombre y se hizo un estudio para realizar una integración entre el arte y el espacio público. Además, Mathias Goeritz siempre mencionaba que la integración del paisaje con la escultura debe estar presente”.
El 13 de abril de este año fue inau-gurada la escultura del reconocido artista Gilberto Aceves, titulada Los patinadores, misma que fue instalada en la confluencia de las avenidas López Mateos y México, lugar por demás transitado. La secretaria de cultura del municipio, Miriam Vachez Plagnol, comentó: “Hubiéramos querido que la escultura estuviera más cerca de Chapultepec, donde más se da la movilidad no motorizada o cerca de la Vía RecreActiva”.
Humberto Baca indicó que “el costo del metal está financiado por la Banca Bansí, el Centro Cultural Exim y la Secretaría de Cultura del ayuntamiento de Guadalajara, para que esto no cueste millones, sino miles de pesos”. (La Jornada 11/02/26).
Sin embargo, la ubicación de cualquier escultura (sea donada o no), señalan especialistas, viene a formar parte del paisaje y habla de no poner elementos sin ton ni son, como si aventaras confeti, para ver dónde cae, sin lógica ni sentido.
Sería conveniente conocer la planeación para la ciudad, además de las políticas empleadas para recibir una obra en donación, y saber los criterios sustentados, ya que finalmente somos los ciudadanos los receptores de este paisaje urbano y del uso del espacio público.

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