Sofía Rosales Arreola: el cine es un gran trabajo en equipo

La egresada del CUAAD obtuvo el Premio Ariel con su primer proyecto cinematográfico, "La casa de la memoria", una carta de amor a sus abuelos quienes la inspiraron para la realización del corto ganador

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La casa de la memoria, de Sofía Rosales Arreola, en la última entrega del Premio Ariel de la AMACC fue galardonado en la categoría “Cortometraje de Animación”. El proyecto utiliza la técnica de stop motion y 2D para contar la historia de un anciano que hace lo posible porque no desvanezcan los recuerdos de su vida reflejados en las películas de una gran filmoteca.

Para la egresada de la licenciatura en Artes Audiovisuales del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD), hacer este cortometraje “fue como una segunda escuela” y representa una de las muchas cosas que le dio estudiar cine: la oportunidad de conocer compañeros con los que colaborar y crecer juntos, porque el cine, explica, es un gran trabajo en equipo.

¿Qué influyó en tu decisión de estudiar cine?

Principalmente porque me gusta mucho ver cine y por el deseo de contar historias. Mi familia es muy cinéfila y desde chiquita mi mamá me ponía películas que me marcaron mucho y hasta la fecha amo. Mis papás me apoyaron muchísimo desde un inicio y cuando estaba en la preparatoria cursé un diplomado de historia y análisis del cine en la Universidad de Guadalajara para ya después entrar en la licenciatura de Artes Audiovisuales.

¿Qué te inspiró a ejercer esta profesión?

Recuerdo que de pequeña pasaban en la televisión programas de making-of o algunas películas lo incluían, y me fascinaba ver cómo lograban hacer efectos o en el caso de la animación el trabajo titánico que representaba y la inmensidad de gente involucrada. Creo que desde ese momento quise poder estar en un trabajo así algún día.

¿Cómo te sentiste al saber que habías ganado el Ariel?

Me emocioné muchísimo, me faltan palabras para describir lo emocionada que estoy y también me siento muy agradecida, porque es un gran estímulo para todos los que participamos en el proyecto.

Es el máximo premio cinematográfico que tenemos en nuestro país y que el primer cortometraje que hago lo haya recibido significa muchísimo para mí.

¿A quién le dedicas este logro?

Al final del cortometraje puse una dedicatoria a mis abuelos y estos últimos días posteriores a la premiación he estado pensando mucho en ellos. El impulso más grande para hacer este corto fue mi abuela paterna que padecía de Alzheimer, ella falleció el año pasado, que justo fue el año en que terminamos el cortometraje y para mí es como una carta de amor para ella y para todos mis abuelos.

¿Habías imaginado que tu proyecto sería galardonado en tantos festivales?

​​Sinceramente es muy bonito ver que La casa de la memoria está teniendo tan buen recibimiento en festivales y con el público en general.

La casa de la memoria ha sido premiada en festivales de talla nacional e internacional como: Shorts México, Mejor Cortometraje Mexicano de Animación; en el Festival Internacional de Cine de Monterrey, Mejor Cortometraje Mexicano de Animación; en el Festival Internacional Chilemonos, tercer lugar en la Competencia Latinoamericana de Cortometraje Animado y Pixelatl, Mención Honorífica.

Sofía dice que al realizar este filme buscaba plasmar una historia con la que el público pudiera conectar, pero nunca imaginó que tuviera el camino que ha tenido. Se siente muy orgullosa de todo el esfuerzo y amor que pusieron en esta producción.

“Creo que es una gran oportunidad para todos los que participamos en el corto y lo recibimos con mucha emoción ya que ha sido un camino largo y con dificultades poder llegar hasta este momento».

TEXTO: CRISTÓBAL RAMOS