Sencilla epifanía

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En una sala llena de hilos de cañamo y círculos de nitrito, hojas dobladas sobre un mismo cuadro y gotas plateadas de una lluvia horizontal, Carlos Medina demuestra que lo esencial es visible a los ojos.
El Museo de las Artes (Musa), de la Universidad de Guadalajara, presenta la exposición Esencial, de Carlos Medina. El escultor venezolano no está solo en esta muestra, sino que lo acompañan 24 alumnos de las carreras de Diseño gráfico, Arquitectura y Artes plásticas del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD).
A partir de una invitación que Suni Ramírez Barajas, directora del Musa, hizo al artista, comenzó a tomar forma el taller impartido a alumnos y egresados. El proyecto fue planificado durante tres años. El taller, que llevó el mismo nombre que la muestra y se impartió del 12 al 22 de marzo, obtuvo como resultado el desarrollo de 40 de las 90 piezas que contiene la exposición, incluidas cuatro instalaciones.
Algunas piezas de la exposición están trabajadas con materiales reciclados, como extractos de PVC laminados y MDF, la madera soporte.
En esta, la tercera ocasión en que Medina visita México, resalta que la experiencia de trabajar con alumnos fue interesante. Los participantes del taller lograron completar las 40 piezas en los primeros 10 días del taller. “Es una maravilla ver a los muchachos usando la técnica, con una velocidad… y le quise dar un decibel más: que se concentren en el trabajo: no charlas. Esa es una dinámica muy importante”.
Carlos Medina está inmerso en lo que llama el movimiento esencial: “Yo vengo de la geometría sensible, del minimalismo, y ahora estoy en una especie de minimalismo con alma, que es la esencia del material. Dejo que la materia este ahí, en su forma más mínima y más pura.
”Yo comencé con la geometría sensible en los años 70 y he realizado trabajos paralelos con los neutrinos, átomos de bajo peso. También he trabajado con elementos geométricos básicos: triángulos, cuadrados y círculos y los he ido perfeccionando, hasta convertirlos en un árbol con mis cilindros, mis formas geométricas y mis gotas”.
Medina comenta, respecto a los alumnos, que el taller les ha cambiado un poco la vida, porque “o son románticos o son clásicos. Después de tantos años de estudio, no lo saben. Creo que los profesores tampoco dan eso: ese nivel, que existe, que es el situarse en el now, el ahora. No situarse tanto en el futuro y no pensar en el pasado”.
Varios de los alumnos que comparten la experiencia, comentan que el artista venezolano no escatima cuando de compartir sus conocimientos se trata. Las descripciones oscilan entre alegres, accesibles y de calidad humana.
Deida Preciado, licenciada en Artes plásticas, cuenta: “Aprendí que no es necesario buscar los materiales más sofisticados, sino que podemos utilizar las cosas más comunes, que todos tenemos a nuestro alcance, para crear grandes obras”.
También Abraham Castellanos, licenciado en Artes visuales para la expresión plástica, refiere: “Fue un taller fuera de lo común, ya que normalmente en los talleres nunca convives con autores reconocidos internacionalmente. El maestro Medina es un hombre muy sabio y muy sencillo, que escucha las propuestas de los jóvenes y ayuda a que se realicen adecuadamente”.
Raquel ílvarez, licenciada en Artes plásticas, comenta: “Una de las cosas que aprendí es que la síntesis de la forma y la pureza de los materiales logra crear lo esencial, y a la vez tener un máximo de expresión. Carlos siempre nos decía que no dejáramos de investigar y conocer la historia del arte, lo que los artistas contemporáneos hacen actualmente; así como lo importante que es relacionarnos y conocer los diferentes materiales con los que podemos crear, y de cómo la imaginación es más grande que el conocimiento.
”Creo que la pieza que hice tiene mucho de lo esencial, con una pequeña tímida curvatura de una hoja en un gran lienzo… ¿Qué refleja? Que las cosas mínimas y simples de la vida también pueden ser muy bellas”.
La exposición permanecerá hasta el 27 de mayo en el Musa, López Cotilla 930. De martes a viernes, de 10:00 hasta 18:00 horas. Sábados y domingos, de 10:00 hasta 16:00 horas.

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