Rodrigo Ramos Zúñiga

100

Rodrigo Ramos Zúñiga, jefe del Laboratorio de Neurociencias Básicas, del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), forma parte ya del Internacional Editorial Board, edición internacional Neurosurgery.

Esto tiene gran relevancia porque en el plano académico y científico, los latinoamericanos tienen cada vez una mayor participación en la generación del conocimiento en cuanto a técnicas avanzadas de aplicación clínica como es la neurocirugía.

Este comité editorial internacional tiene como función seleccionar los adelantos más novedosos, las técnicas científicas y quirúrgicas aplicadas a la cirugía del cerebro y la médula espinal. “Esto también es una distinción al trabajo que los universitarios hacemos en forma cotidiana, además permite validar que el trabajo quirúrgico tiene un sustento científico”.

Ramos Zúñiga se ha desarrollado tanto en la clínica como la investigación. “Uno puede resolver muchos problemas no sólo en el quirófano, también hay que ser capaces de desarrollar estrategias de investigación. Eso permite que el trabajo quirúrgico sea más sólido”.

¿Cómo ha participado en dicha editorial?

Con algunos trabajos de investigación generados aquí en el laboratorio y también sobre nuestra experiencia quirúrgica. Éstos fueron publicados en esta edición internacional.

¿Qué ventaja representa para los latinos su nombramiento desde una perspectiva editorial? A partir de que se integra un Comité por parte del Consejo Mexicano de Cirugía Neurológica, al que pertenezco, se abre el espacio a la comunidad latina para participar en la revisión, tutoría y análisis de lo que son los textos científicos que se presentan.

¿Cuántos mexicanos participan? Yo soy el primero por parte de Guadalajara. En total son 10, casi todos del Distrito Federal; hay uno de Monterrey. Entonces esto es una oportunidad para apoyar a muchos proyectos de investigación. Existen en nuestro país científicos muy brillantes, trabajos verdaderamente innovadores, pero muchos quedan en el escritorio al no haber foros de difusión o quedaban como experiencias anecdóticas que no tenían la posibilidad de ser difundidas. El que los trabajos se publiquen ayuda a marcar las pautas sobre las técnicas que surgen para resolver, por ejemplo, problemas a nivel cerebral. Desde enfermedades tan complejas como la epilepsia o los tumores cerebrales.

¿Cuáles serán sus funciones dentro de esta edición internacional? Participaré en la revisión, tutoría y análisis de lo que son los textos que presentan a publicación científica. En esos aspectos está involucrado un grupo de expertos que analiza la validez de los trabajos y los artículos potenciales a publicarse.

¿Quiénes participan en este comité? En este comité figuran científicos de primer mundo. Latinoamérica ha ido ganando espacios en las publicaciones, y no por coyunturas o convenios con las universidades, sino porque hemos sido capaces de demostrar que somos productivos científicamente, que la actividad desarrollada en nuestro medio tiene un respaldo metodológico a la par de los países más avanzados. Por ello, es importante que nuestros estándares de exigencia nos permitan entrar a foros.

¿Cuáles fueron los criterios para su selección? Fue un proceso que se desarrolló desde principios de año, pero se gestó desde el pasado. Las credenciales otorgadas y la aceptación fueron productos de una serie de análisis sobre liderazgo académico, la productividad científica, historial y antecedentes en investigación, además de participación en foros internacionales en donde se hagan propuestas nuevas.

*Primera persona

Rodrigo Ramos Zúñiga tiene la camiseta bien puesta. Egresó de la carrera de médico cirujano, de la Universidad de Guadalajara. Durante su etapa de estudiante fue instructor académico en el laboratorio de fisiológica. En la misma casa de estudios se especializó en neurocirugía. “Yo soy institucional y universitario”, señaló. Perfeccionó sus conocimientos en diversas universidades europeas y estadounidenses.