Reconocen labor de la activista Altagracia Tamayo

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Es una falacia que la comunidad lésbica u homosexual no puedan criar hijos porque éstos se convertirían en gays o lesbianas, afirmó Altagracia Tamayo Madueño, presidente del Consejo Binacional por la Diversidad Sexual, Discriminación e Igualdad y la Defensa de los Derechos Humanos de los Grupos Vulnerados (COBINA), con sede en Mexicali, Baja California.

“Los miembros de la comunidad LGBTTTI somos parte de una sociedad, de una familia, pero ante todo somos ciudadanos que nacimos con derechos y éstos se ejercen, no se suplican”, expresó la activista galardonada durante su discurso de agradecimiento.

Altagracia Tamayo recibió la Presea María Latigo, del Premio Internacional de Derechos Humanos, que le fue otorgada por José Trinidad Padilla López, exrector de la Universidad de Guadalajara (UdeG), en el marco del 2do Congreso Internacional de Derechos Humanos, Justicia y Migración en el Patio Central del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Jalisco.

“Soy una mujer de lucha. Desde el 20 de noviembre de 1987 comencé la lucha por los derechos de hombres, migrantes y todo el colectivo LGBTTTI (Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual, Transgénero, Travesti e Intersexual), y orgullosamente soy lesbiana. Soy una madre de familia con un hijo adoptivo de 28 años”.

Añadió, además, que es migrante, ya que es de Sinaloa, pero vive actualmente en Mexicali.

Resaltó la importancia del matrimonio igualitario, el cual no es un capricho sino una necesidad por las implicaciones, por ejemplo económicas, después de la muerte de la pareja sentimental, y denunció que en muchas ocasiones los familiares del fallecido se reparten los bienes de éste, cuando le costó reunirlos a la pareja.

“La sociedad no debe de juzgarnos, sino acercarse a nosotros para conocernos y saber por qué es necesario el matrimonio igualitario. Quiéranos como seres humanos que somos. Déjenos ser”.

Resaltó la importancia de una justicia equitativa que gobierne para todos. Ya que las leyes son para la sociedad, mujeres, hombres, adolescentes y niños, y no para unos cuantos.

Se pronunció a favor del empoderamiento de las mujeres, de manera que haya más juezas, magistradas, gobernadoras, presidentes municipales. Es necesario apoyar a las mujeres y los programas enfocados a sus necesidades y derechos, dijo.

Y se declaró a favor de los derechos de los migrantes que salen de sus lugares de origen por la violencia y por la pobreza extrema.

“A los migrantes hay que darles identidad y hacer programas para que ingresen a la sociedad productiva y no sean delincuentes”.

Señaló que están por llegar al país 13 mil 220 migrantes, y el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, expresó que se podían quedar a trabajar aquí, pero “nos quitó los recursos para migrantes. A los gobernantes hay que ayudarlos para que nos den recursos y echar a andar los programas necesarios”.

Explicó que COBINA tiene un centro comunitario de Bienestar Social en el que se atiende a 167 personas de escasos recursos, entre éstas, migrantes, adolescentes y trabajadoras sexuales.

Altagracia Tamayo Madueño, trabajadora social de profesión, es reconocida como defensora de los derechos humanos. Ella cree fielmente en la esencia del ser humano, destacó José Trinidad Padilla López, quien también es presidente del Consejo Directivo del Congreso Internacional de Derechos Humanos.

“Por sus logros y llevar una vida en pro y para la defensa de los derechos humanos el jurado evaluador decidió que la licenciada Altagracia Tamayo Madueño sea reconocida con la presea María Látigo de Derechos Humanos”.

La presea es otorgada por la Red Internacional de Derechos Humanos y Derecho Humanitario, así como el Segundo Congreso Internacional de Derechos Humanos y tiene como finalidad reconocer los esfuerzos de quienes aportan al desarrollo de la sociedad en materia de derechos humanos, ya sea una persona, grupo, organización, asociación, colegio o institución de carácter nacional o internacional.

El 2do Congreso Internacional de Derechos Humanos, Justicia y Migración fue inaugurado el pasado viernes por el magistrado Ricardo Suro Esteves, presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Jalisco y termin el 16 de febrero.

En el Congreso se contó con la participación de expertos de  trece países, como Alemania, Gran Bretaña, Estados Unidos, además de Argentina, Chile, Israel, Italia y Polonia.

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