Rafael Nájar

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Guadalajara. Jalisco. MŽxico. 19 de Marzo del 2009. Rafael Najar. JosŽ Mar’a Mart’nez

A Rafael Nájar el vientre materno de la señora Consuelo Vega de Flores, le sirvió para acariciar sus primeras notas musicales, a la par que el canto de su padre, don Luis Flores Gollaz, le enseñaba que la constancia es para un músico la clave de una pasión, un hobby que luego se transformaría en vicio desde los cuatro años.
Comunicólogo egresado del ITESO, cultivó el piano de la mano de Margarita Castañeda, Carmen Peredo de Flores, cantó con Paco Sierra, Lili de Migueles y el maestro Julio Jaramillo. Y hasta le dio por la hotelería en la Ciudad de México. Concertista y cantautor de armonías en más de 60 teclas de un piano.
Suave y alegre, hace diáfana cada tecla convirtiéndola en hombre o mujer, a la vez que siente y sabe a Jalisco. Es Rafael Nájar, quien este 21 de marzo se presentó con mariachi y ballet folklórico en el Teatro Degollado con el espectáculo La Magia Musical de Jalisco, para afianzar la identidad jalisciense y preservar la riqueza musical del estado.

adicto
El pulsar una tecla te produce una sensación muy agradable. Químicamente te vuelves adicto, es como un impulso que no puedes parar, como la nicotina para el fumador.

matrimonio
Hace años me preguntaron si prefería casarme antes de comprar un piano y mi respuesta fue: “quiero el piano”, porque no se mueve, se queda donde lo dejaste, no te cuesta mantenerlo, no se enoja contigo. Al final me casé y tengo una familia, aunque sé que la música no da para vivir. Las relaciones de pareja tienen muchos altibajos, debes acoplarte al mundo. La música no da lo suficiente para sostener una familia, pero hay un vicio que es difícil desprenderse. Me gusta la música porque es lo que sé hacer.

bohemia
El ambiente bohemio me ha dado para vivir, me da material, la gente me platica de su vida, de sus experiencias emocionales, salen temas. Son ideas que surgen del amor y el desamor. Salen ideas a cualquier hora, la música y la letra vienen al unísono; juntas, a cualquier hora, y debes levantarte y plasmar esa creación que te invade.

muchos
México es un país económicamente difícil, somos muchos y con pocas oportunidades. Faltan iniciativas en el área musical, cada vez que entra una agrupación política traen sus gustos musicales y no hay amplitud. La batalla es apoyar lo que nos gusta como música.

sin hábitos
A mí me gusta la música romántica regional, le encuentro algo que me ayuda a generar un espectáculo en el que se siente bonito sentirse mexicano, y ahora con este espectáculo jalisciense busco ratificar la identidad mexicana y de Jalisco. Y es que cuando le preguntas a una persona de Sonora o Sinaloa de dónde son, dicen el nombre de su región, pero cuando le preguntas a un jalisciense pocos dicen que son de acá. No hay hábito para decirlo.

la vida misma
Uno está habituado a la música. Soy romántico por la tendencia familiar, pero toco música para bailar. Me gusta oír la trova, me gusta la música clásica pero no es mi raíz. Se me hace difícil ubicar el sabor de la música en general, depende del día, de las emociones. En el siglo XX relacionamos la música con la pareja. Ahora en el siglo XXI no dedicamos canciones, la música habla más allá del amor, dice de la ecología, la política, con otros sonidos de la vida misma.

tonos
Las armonías con las que se hace la canción son en tonos mayores y menores, más lo decorativo. Tonos mayores son alegres y los tonos menores son nostálgicos y tristes; me da la impresión de que Jalisco se van en tonos menores, por la historia y porque quisiéramos ver a Jalisco grande pero decae a escala nacional. Jalisco si fuese un país independiente sería rico, porque tiene mares, lagunas y ganado.

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