Por una definición institucional

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En la primera sesión pública de la historia de la Universidad de Guadalajara (UdeG), su Consejo de Rectores aprobó puntos importantes para la vida institucional, y con esto recobrar la tranquilidad en esta casa de estudios que atraviesa “por una situación inédita”, a decir del Rector general, Carlos Briseño Torres.
Después de extensas discusiones, los miembros del Consejo aprobaron turnar a comisiones del Consejo General Universitario (CGU) el presupuesto ampliado para 2008, así como el Plan de Desarrollo Institucional (PDI) y el proyecto presentado por el rector del Centro Universitario de los Valles, Miguel íngel Navarro Navarro para descentralizar las funciones y los procesos de la red universitaria.
Acordaron también la publicación de dos desplegados: uno de ellos retoma ocho puntos en torno a las críticas realizadas por algunos rectores al Rector general y otro para condenar las acusaciones de tráfico de influencias en la donación de órganos por el ex diputado Salvador Cosío al rector del Centro Universitario de la Costa Sur, Enrique Solórzano Carrillo.
Los 16 rectores de centros universitarios y del Sistema de Universidad Virtual, así como la directora del Sistema de Educación Media Superior, Ruth Padilla; acompañados del vicerrector, Gabriel Torres; el secretario general, Alfredo Peña y el Rector general, sesionaron más de ocho horas, en la primera reu-nión a puertas abiertas de este órgano consultivo y con la presencia de los medios de comunicación.
En sesión convocada el 20 de agosto, con inicio aproximado a las 10:00 horas en la Sala de ex rectores del edificio de rectoría, arrancó con la modificación del orden del día, a propuesta de la rectora del Centro Universitario de los Altos, María Esther Avelar, quien planteó incluir en los temas a tratar la postura de 13 de los rectores que publicaron un desplegado hace unas semanas.
El rector del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias, Juan de Jesús Taylor leyó un pronunciamiento a nombre de sus homólogos, en el cual plantean que hay “una dislocación de los procesos institucionales” y piden restablecer el carácter colegiado del Consejo de Rectores y establecer una agenda de trabajo de largo plazo. Solicitó que dicho texto fuera publicado en los medios de comunicación y en La gaceta de la Universidad de Guadalajara.
Así se dio inicio a una larga sesión de debate en la que casi todos los presentes externaron su opinión respecto a lo que unos consideraron “crisis institucional” y otros una “nueva etapa más democrática para la institución”.
La mayoría de directivos se quejaron de la poca regularidad con que ha sesionado el Consejo de Rectores en el último año que, dicen, ha ido en decremento de la política institucional, los avances académicos y la dotación de servicios e infraestructura para la comunidad universitaria. Insistieron en que el clima de confrontación ha dividido a la Universidad.
El rector del Centro Universitario de los Lagos, Roberto Castelán, señaló que el conflicto “pone en riesgo a la Universidad. El problema es la falta de interlocución o acuerdo entre los miembros del Consejo y la Rectoría General”. Pidió a Briseño Torres “reconocer la inconformidad” de algunos miembros de ese órgano y “que ha desviado el rumbo de los intereses de la Universidad por los intereses personales”.
Patricia Etienne y Raúl Medina, rectores de los Centros Universitarios del Sur y la Ciénega, respectivamente, enfatizaron que la Universidad no está en riesgo ni en crisis, y manifestaron que sus campus funcionan con normalidad y han avanzado en el logro de indicadores de calidad. Por su parte, Edmundo Sánchez, del Sistema de Universidad Virtual exigió al pleno no publicar el pronunciamiento, al considerar exagerado el calificativo de crisis.
Briseño Torres celebró que exista una discusión “libre, democrática, plural y respetuosa de ideas” en dicho órgano, situación que, dijo, era de esperarse, pues es un signo de que la Universidad está democratizándose “y de que las viejas formas se están rompiendo”. Pero advirtió: “Soy Rector general, no más, pero tampoco menos, que quede claro”.
Refirió que durante su gestión “no habrá cabida para autoritarismos de nadie” y se mostró dispuesto a que el Consejo de Rectores sesione cuantas veces sea necesario y a que nadie tome decisiones que le competen a los órganos de gobierno.
Uno de los puntos importantes de la reunión fue el presupuesto ampliado 2008. La rectoría general puso a consideración la distribución de poco más de 704 millones de pesos provenientes de recursos federales extraordinarios y remanentes del año 2007.
Gabriel Torres anunció que del dinero extra conseguido por la UdeG en diversas bolsas de concurso, poco más de 615 millones deberán ser aplicados al rubro de gastos personales a fin de resarcir el déficit de 430 millones de pesos que tiene la UdeG para este año y garantizar los salarios y prestaciones de los trabajadores activos y jubilados de esta casa de estudios hasta diciembre.
Ruth Padilla pidió la creación de una bolsa extra para el financiamiento de becas y plazas académicas e invertir en bibliotecas. Al igual que el rector del CUValles, Miguel íngel Navarro, solicitó una revisión del déficit presupuestal y de la plantilla laboral a fin de conocer en qué dependencias se gasta más por concepto de nómina.
Ante ello, el Rector general solicitó a la coordinación de Finanzas y a la de Recursos humanos entregar un análisis detallado del crecimiento de plazas académicas y administrativas. Los rectores acordaron pasar a la comisión de hacienda del CGU el proyecto de presupuesto para que éste haga las modificaciones pertinentes.
Al presentar el proyecto de actualización del Plan de Desarrollo Institucional, los directivos aprobaron el cronograma de actividades contemplado en éste, que incluye la discusión de los temas estratégicos al interior de la comunidad universitaria.
Miguel íngel Navarro propuso un proyecto para descentralizar los procesos de la red universitaria y evitar la duplicidad de funciones. Éste incluye la actualización de instrumentos normativos que ayudarán a simplificar los trámites y asuntos administrativos de la Universidad. Dicha propuesta pasa a diversas comisiones del CGU, para ser discutidas durante su próxima sesión el 27 de agosto.

Puntos de vista…

Enrique Solórzano Carrillo
Rector del Centro Universitario de la Costa Sur

Durante la primera parte de la reunión del Consejo de Rectores, el Rector general Carlos Briseño Torres no aceptaba la existencia de una crisis al interior de la institución, “posteriormente la aceptó y hacemos votos para que el diálogo y todas las opiniones sean escuchadas y se les dé respeto”.
Sin embargo, las diferencias están presentes, “ustedes [reporteros] son sensibles, perciben una Universidad sin estridencias, sin confrontaciones, polarizada o crispada”.
Agregó que lo que está en discusión es la actitud unipersonal y protagonista del Rector general “y esperamos una actitud más colegiada, más colectiva”.
Dijo que se centrará en el avance del Plan de Desarrollo Institucional (PDI), en la descentralización universitaria y continuará con la apuesta en la calidad académica.

Patricia Etienne Loubet
Rectora del Centro Universitario del Sur

El Consejo de Rectores “fue una sesión muy provechosa, plural, en donde hubo la posibilidad de establecer los diversos puntos de vista. Fue muy rica en ideas y no necesariamente estuvimos apegados a un formato que se venía dando, en el sentido de que se presentaban muchos aspectos ya casi terminados, sólo para votarlos, ahora somos testigos de una sesión en la cual aportamos… y nos sentimos como más sueltos, más libres para hacer los planteamientos que necesita la Universidad, en ese sentido, creo que crecimos y maduramos los miembros del Consejo de Rectores”.
Aseguró que después de dicha reu-nión percibió que “todos somos un grupo”, con diferencias, “pero pudimos hacer consenso. Siento que en este momento somos un solo grupo”.

Marco Antonio Cortés Guardado
Rector del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades

“Me parece bien la actitud de un trato cortés (del Rector general), pero a veces como que ya no aguanta y suelta conatos de agresión contra los consejeros. En el fondo, creo que no escuchó lo que se le dijo.
”Hay diálogo, pero es el diálogo mínimo que tiene que ver con los rectores y el Rector General. El diálogo de fondo no se da porque el Rector general no está dispuesto a ello.
”De hecho, está ahora más moderado que cuando no eran públicas las sesiones. Había unas en las que nos decía que veníamos ‘cilindreados’, que él sabe en dónde está parado.
”El diálogo de fondo es que nosotros le estamos hablando de una dislocación institucional, porque hay un divorcio entre la estructura de gobierno colegiado de la Universidad y el Rector general”.

Raúl Medina Centeno
Rector del Centro Universitario de la Ciénega

“Es importante destacar que abiertamente hay diferentes visiones de Universidad, formas distintas de concebirla y de ver qué es lo importante y qué no es importante. Señalar que siempre habrá diferencias y variedad en perspectivas, y esto enriquece a una universidad. En lo que hay que tener cuidado, es que no sólo se manifieste una sola voz, sino que se generen muchas para concertar y llegar a acuerdos.
”Creo que el problema era un problema de estilos de dirección, yo lo puedo decir así, que si es político o no, es el estilo de dirección, en cualquier organización hay grupos que mandan, y en ese sentido son estilos de dirección. Lo que es muy importante decir es que esto no ha afectado en ningún momento a la academia”.

Carlos Briseño Torres
Rector General de la Universidad de Guadalajara

“Creo que si las relaciones entre los miembros del Consejo de Rectores estuvieran rotas no hubiéramos tenido una sesión de ocho horas. Tenemos el compromiso, más bien el acuerdo, de convocarnos más. Por lo tanto, habrá más sesiones, habrá más diálogo, más discusión, por supuesto más propuestas y el Consejo de Rectores compuesto por 19 miembros seguirá reuniéndose, entonces: ¿cuáles relaciones rotas?
”Ésta es una gran institución, es el Alma Mater de todos los jaliscienses que han tenido la oportunidad histórica de pasar por sus aulas, esta Universidad seguirá teniendo los mecanismos institucionales y legales para resolver sus diferencias. No es la primera vez que en la Universidad de Guadalajara hay diferencias de opinión tan fuertes como en esta ocasión”.

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