Pandemia del COVID-19 propiciará disminución en crecimiento poblacional y esperanza de vida

Dependerá de los niveles de fecundidad pospandemia, el exceso de mortalidad y la reactivación de la migración

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Fotografía: Fernanda Velazquez

La pandemia del COVID-19 y el exceso de muertes por esta enfermedad podrían provocar una disminución del crecimiento poblacional y de la esperanza de vida en México, coincidieron este jueves académicos de la Universidad de Guadalajara.

En conferencia a propósito del Día Mundial de la Población, que se conmemora el próximo 11 de julio, Patricia Noemí Vargas, jefa del Departamento de Ciencias de la Salud, del Centro Universitario de los Altos (CUAltos), afirmó que, aunque no hay certeza de cuántas personas han fallecido por este coronavirus, se espera una modificación en las variables demográficas del país.

“Va a pegar en el ritmo de crecimiento. Siempre vemos que el volumen de la población se incrementa, pero cuando vemos fenómenos como el incremento de las defunciones o el descenso de la fecundidad, en su caso, lo que hay es una desaceleración. Y vamos a tener una tasa de crecimiento mucho menor y donde tengamos comprometido el nivel de reemplazo”, explicó la especialista.

La natalidad ha disminuido durante la pandemia debido a la incertidumbre.

En esto incidirá, además, el número de nacimientos que se registren, ya que las tasas de fecundidad podrían incrementar debido a que, por la reconversión para atender a pacientes con COVID-19, muchas clínicas suspendieron los servicios de salud sexual y reproductiva y con ello la dotación de anticonceptivos, lo que podría influir en un repunte de nacimientos. La migración es otro aspecto que afectará a este tema.

“Si sabemos que estos indicadores de mortalidad, fecundidad y migración serán necesarios para la estimación de la población, que van a cambiar la tendencia que habían mostrado y la trayectoria esperada, sí va descender la tasa de crecimiento de población, pero no sabemos la magnitud, y eso va a impactar en el reemplazo poblacional en el mundo”, dijo.

Efectos a corto y mediano plazo

Podría haber un repunte de migrantes. Foto: José María Martínez

Alejandro Canales Cerón, profesor investigador del Departamento de Estudios Regionales, del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), señaló que los decesos y problemas de salud que ha traído la pandemia se sentirán a corto y mediano plazos en diversos aspectos.

Uno de estos cambios es que una vez superada la pandemia se puede generar un baby boom, es decir, que las parejas que decidieron no tener hijos durante este tiempo por miedo decidan cursar un embarazo.

Por otra parte, los niveles de mortalidad de los últimos 18 meses, los problemas de salud asociados con el contagio de COVID-19 y las limitantes en el acceso a los servicios de salud, generarán un descenso en la esperanza de vida.

“Con estos niveles, es muy probable que la esperanza de vida se reduzca; también es cierto que esa caída pueda ser sólo por un periodo breve. Había un efecto estructural para aumentar la esperanza de vida, y esto lo va a tirar para abajo, va a hacer que esa tendencia se detenga, que baje y después se recupere”, explicó.

En cuanto a la migración, se espera que cuando Estados Unidos se recupere y abra más las fronteras incremente, incluso entre personas que nunca pensaron en ir a trabajar a otro país, debido a los problemas económicos a los que se enfrentan los mexicanos. Esta situación económica ha propiciado que se disparen las remesas y rompan récords de envío, al llegar a los 40 mil millones de dólares al año.

Incremento de los decesos

El exceso de defunciones en México fue del 47 por ciento durante la pandemia, aunque no todas las muertes pueden reconducirse con seguridad al Covid-19.

Edith Yolanda Gutiérrez Vázquez, directora del Centro de Estudios de Población del CUCEA, declaró que 33 por ciento de las 19 mil 225 defunciones en Jalisco  de los últimos 18 meses no hubieran ocurrido si no existiera el COVID-19. En el caso de México, el exceso de muertes es de 47 por ciento. La mayoría de este exceso de defunciones se presenta entre la población masculina.

Aceptó que hay un número desconocido de muertes que no se ha vinculado con el COVID-19, además de que la reconversión de hospitales ha acaparado los servicios de emergencia y los espacios destinados a diversas especialidades en salud, lo que genera que las personas sanas o con enfermedades preexistentes no tengan acceso a estos servicios.

“Aunque digamos que el COVID-19 podría no ser responsable de todo el excedente de las defunciones, en un estudio más amplio podríamos estar pensando que el contexto ha incrementado sustantivamente la mortalidad, a pesar de las olas de violencia que han afectado los decesos en otros años”, subrayó.

Advirtió que es fundamental aumentar los niveles de vacunación en la población entre 18 y 30 años para evitar una mayor propagación de contagios que compliquen la tercera ola en México, pues no sólo afectaría a quienes contraen la enfermedad, sino que podría propiciar aumentos en las defunciones de toda la población al no tener acceso a los servicios de salud.

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