Nirvana te necesita para su video

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¿Un disco puede cambiar la perspectiva de la industria musical? La respuesta es un sí definitivo, aunque no cualquier disco. La fórmula para conseguirlo es, justamente, que no existe fórmula alguna. En gran medida es sólo hambre por la música, talento, preparación, ensayo y diálogo entre músicos y productores para construir buenas canciones. Esta última parte, necesaria y polémica.
En 1991 Nevermind provocó un cambio determinante en la industria de la música. Cimbró la cultura mainstream, logró dar voz a una generación, abrió espacios para nuevos grupos, revolucionó con un sonido que consiguió enlazar punk, rock y metal, es decir, grunge, y señaló que en la actitud atormentada, inquieta y reflexiva de Kurt Cobain, no había engaño.
De esta manera, historias de vida comenzaron a tejerse alrededor de Nirvana, otro de los alcances de Nevermind. Entre los recuerdos brota el testimonio de Luis Cisneros, vocalista de X, extinta agrupación local de culto, quien vaticinó mucho antes de la muerte de Cobain, que ‘“Smell like teen spirit’ se convertirá en un himno generacional”. No se equivocó.
Sumamente delgado, casi esquelético, con pantalones de mezclilla rasgados, playera entallada, guitarra en mano, y en compañía de Chris Novoselic y Dave Foster (primer baterista), Kurt Cobain comenzó una aventura llamada Nirvana en 1987. En aquel momento los ensayos tenían como cuartel general la casa del creador de “About a girl”. Un par de años atrás, Kurt Cobain formó el proyecto Fecal Matter, en su natal Aberdeen, Washington.
Como banda de garaje, los ensayos se distinguían por la aspereza del sonido, algo que el productor Butch Vig supo rescatar en Nevermind, y por la postura introvertida de Cobain, siempre cantando de frente a la pared, como si no quisiera que nadie lo observara. ¿Qué cruzaría por su mente en esos momentos?
Dos años antes de la publicación de Nevermind, apareció Bleach, editado por el sello discográfico Sub Pop. El álbum refleja la preocupación por realizar buenos temas y combinar la melodía con la estridencia. Las influencias musicales de Kurt Cobain se caracterizaron por ser disímiles, de The Beatles hasta Pixies.
Con toda la actitud punk, la llegada de Nevermind provocó que la industria del disco cambiara su perspectiva y enfocara la mirada hacia grupos ajenos al oropel. Publicaciones especializadas calificaron a Nevermind con cinco estrellas, máxima puntuación. Los titulares señalaron: “Nirvana smells like succes”, “Smell like mean spirit”, “Nirvana manía” y “Three negative creeps who rocked the charts”.
Conciertos con grupos como Melvins, Sister Double Happines, Mudhoney, L7 y Hole, desencadenaron giras por Europa y Estados Unidos. Una de las más significativas es la que efectuaron al lado de Guns N’ Roses y Metallica, dos de las principales agrupaciones de la época. Desde el underground, Nirvana penetró en las altas esferas del rock.
Con la constante obsesión de la industria por canciones pop y agrupaciones de escaparate, Nevermind cambió las reglas del juego en ese año, y popularizó el punk rock. Nirvana dejó atrás los tiempos de presentaciones en pequeños bares de Aberdeen y sus alrededores, para conquistar éxito y fama. La situación también provocó el surgimiento de detractores que veían a Nirvana como una agrupación oportunista e instalada en el hype.
Chris Novoselic, Dave Grohl, quien tenía poco tiempo como baterista dentro del grupo, y en especial Kurt Cobain, dieron la bienvenida a todo el mundo con un “métete el dedo”. Entre tanto, “Smell like teen spirit” vomitaba caos a ritmo de grunge. Parte de la convocatoria para el casting del video musical, decía: “Nirvana te necesita para que aparezcas en su próximo video: ‘Smell like teen spirit’. Debes tener entre 18 y 25 años de edad y ser un estudiante de preparatoria, punk, nerd o atleta. No utilices ropa con el nombre de grandes marcas o logos, por favor”.
El video a cargo del director Samuel Bayer rescata la esencia de la canción. Se convirtió en uno de los más rotados por la cadena MTV. La secuencia en imágenes presenta a varios chicos reunidos frente a una cancha de basquetbol para escuchar atentos la música de Nirvana. Los saltos de porristas animan la sesión, mientras que el slam abre paso a una proclama de total anarquía.
Nevermind concentra las confrontaciones internas de Kurt Cobain, posee un lado intimista, al mismo tiempo que deja ver el desencanto del extinto líder de Nirvana. “In bloom” “Come as you are”, “Breed”, “Lithium”, “Polly”, “Territorial pissings”, “Drain you”, “Lounge act” “Stay away” y “On a plain”, reflejan esa desilusión impresa tiempo atrás en Bleach, misma que se acentuó en la compilación de rarezas Incesticide, y en su último disco en estudio In utero.
Tras el éxito de Nirvana y el reconocimiento como uno de los pioneros y pilares del grunge, Cobain sufrió un punto de inflexión en el camino del grupo. El músico y punk se confrontó con el rockstar. Una encrucijada entre la fama y su visión de la vida. A esta situación sobrevino el suicidio de Kurt Cobain, marcándolo como el primer mártir de la Generación X. Años más tarde, Layne Staley de Alice in Chains, también sucumbiría trágicamente.
En Kurt & Courteny, documental de Nick Broomfield, aparece esta frase: “Kurt era el héroe del pueblo, y se lo había ganado a pulso. Experimentó un éxito increíble. La gente lo amaba no sólo por su música, sino por permanecer fiel a sus raíces”.
Debajo del puente donde se supone Kurt Cobain compuso la canción “Something in the way”, aparecen mensajes con pintura roja que dicen: “Te extrañamos Kurt” y “Estás muerto, pero no te has ido”.
“No puedes comprar la felicidad. Puedes ser feliz por un tiempo pero… Miro en retrospectiva, cuando iba a tiendas de segunda mano, cosas así, y encontraba un pequeño tesoro. Eso significaba más para mí, porque era una luz en la oscuridad, porque no sabía si podría comprarlo. No sabes que buscas hasta encontrarlo, y eso es más especial que tener mil dólares y comprar toda la tienda”, decía Kurt Cobain.
Uno de los testimonios más reveladores en Kurt & Courney, es el de Alice Willer, amiga de Cobain: “Tras volverse famoso no podías acercarte a él. Había muchos guardaespaldas y gente en el camino, manejadores que te alejaban. Trataron de correrme dos veces. Kurt volteó y dijo: No, no la corran, es mi amiga. […] Creo que la fama es un proceso de aislamiento. Cuando eres niño y ves estrellas de rock, piensas: Sería estupendo ser famoso. Pero la realidad de ser famoso es aterradora, especialmente si eras un niño al que la gente acosaba de cualquier manera [refiriéndose a Kurt Cobain]. Es casi la misma sensación de que te persigan en la escuela por ser nerd, a que te persigan por un autógrafo”.
El choque para el líder de Nirvana fue definitivo, pero sobre todo muestra una parte fundamental que está impresa en su música, en su actitud, y es la honestidad. Más allá de la imagen rockstar y la tragedia, Kurt Cobain representa una figura entrañable en la que está grabada una eterna lucha. El periodista español Diego A. Manrique lo define perfectamente al mencionar que Kurt Cobain representa un paradigma en la cultura, con la ascensión de lo alternativo al mainstream y por ser un ejemplo moral.
A 20 años de la aparición de Nevermind y más de 25 millones de copias vendidas, la compañía Universal prepara la salida de diversas ediciones especiales, pero eso es sólo mercadotecnia. El olor a Teen Spirit todavía flota en el aire.