Magdalena Caraballo

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Asegura que tras el descubrimiento accidental del teatro ya no hubo salvación, ni vuelta atrás. La actriz ha impulsado con fuerza las labores artísticas, incursionando en cine, rescate de música tradicional mexicana y colabora en numerosas acciones plásticas. Ahora, y hasta los primeros de agosto, encarna a Medea, bajo la dirección de Martha Morales.

Teatro
En el teatro puedes vivir mil vidas sin pagar las consecuencias. No somos uno sino muchos, y ahí puedes pagar todos los tús que tienes, todos los que no dejas ser. Me gustan las villanas, es lo más inteligente en el teatro, son personajes llenos de matices.

Música tradicional
La música forma parte de nuestra historia, antes cuando no había correos. Casi todo se manejaba por corridos… es parte de la historia que no deberíamos de perder.
En mi casa formamos un grupo con amigas e íbamos al Hospital Civil y a cada enfermo le decíamos que pidiera una canción… hasta que nos dijeron que mejor lleváramos galletas.
Luis, mi marido, siempre había pertenecido a grupos. Cuando estuvimos en la embajada en Roma, un poco por la visión de los europeos, que siempre creen que los mexicanos cantan, nos armamos de valor y empezamos a cantar en reuniones.

Mujer
Con el arte te adentras en la sensibilidad humana, te da mayor comprensión de los demás por ponerte en diferentes zapatos; eso ayuda a pensar qué se siente estar en el lugar del otro.
La mujer es creadora antes no se le daba permiso. Ahora —como en otros papeles—, sí es posible. En otro tiempo, era un mundo masculino el del arte y ahora no. Eso también ayuda a un mejor entendimiento, porque el hombre puede enterarse del lado femenino y permitirse explorar su lado femenino, y eso los hace mejores amigos, padres, esposos. El arte ayuda a humanizarnos.

Cine
Es un lenguaje completamente diferente al teatro. En el teatro los movimientos y gestos deben ser más amplios, puesto que tienes que llegar hasta la última butaca; al actuar de principio a fin, hay una secuencia lógica de sentimientos y la comunicación con el público es otra cosa, el público influencia muchísimo… Para mí la dificultad en el cine fue dejar de hacer tantos gestos, tienes que volverte más sobria; al no haber una secuencia a la manera del teatro, cuesta trabajo recordar las emociones.

Guadalajara
Hay muchísimo talento, directores y jóvenes actores maravillosos. Creo que el problema es que no se crean figuras: si preguntas por tres actrices de aquí, nadie te sabe decir; en general, los directores son los protagonistas. Si dieran lugar a grandes talentos, la gente identificaría. Otra cuestión es que hay pocos teatros, generalmente los prestan por un mes y a veces no se paga la producción. El transporte es también un problema: mucha gente se sale antes de terminar la obra.

Medea
Es un personaje intemporal. No es inocente, es asesina, pero lo hizo por amor. Es igual de criminal que Creón y Jasón, pero a ella se le culpa por ser mujer. Cuando mata a sus hijos —que fue para mí, lo más difícil de asimilar— se encuentra en un estado de locura, porque todo lo que ha recibido son embates. Me encanta porque nunca niega lo que ha hecho, es una mujer muy fuerte y entera.
Hay ahí un problema que va a existir hoy y siempre: un hombre, por más sabio que sea, no puede explorar la naturaleza femenina y viceversa. No sabemos qué se cocina dentro, somos diferentes.
Yo no conocía a los otros actores y ha sido una maravilla, somos como una familia, conducida por Martha Morales. Eso no ocurre en todas las obras, hay actores que quieren lucir su personaje a costa de los demás; es un error porque si te ayudas la obra crece y todos van a quedar mejor.

Obras
De las obras que más he disfrutado representar están Rosa de dos aromas, una obra súper divertida, es una comedia inteligente de Carballido. Yo empecé con Carballido, sus obras son muy comprensibles para actor y público; era un genio, toca mucho lo mexicano, el humor y forma de ser, es fácilmente abordable.
Y en otros tonos, La cantante calva, de Ionesco. El árbol es una de mis favoritas.
Los ojos de Zapata fue maravillosa, pero sólo hubo siete presentaciones, porque el actor principal se fue. Y ahora Medea.