Los errores en la comunicación política

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La comunicación política en torno de la figura del presidente de la república, Enrique Peña Nieto y de algunos colaboradores del gabinete, ha tenido varios errores que lejos de ayudar al mandatario a salir de la crisis, le ha perjudicado y puede considerarse el talón de Aquiles del Gobierno Federal.

Frases como el “Ya Me Cansé”, del procurador Jesús Murillo Karam, el mensaje de la primera dama al explicar la forma en que adquirió la “Casa Blanca”, la revelación de otra propiedad similar del secretario de Hacienda Luis Videgaray, o la crisis de Ayotzinapa, perjudicaron al presidente, consideró el académico del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas, Andrés Valdez Zepeda, especialista en mercadotecnia política.

“Como principio, te puedo decir que es exitoso el que menos se equivoca. Y ha habido muchos errores de comunicación por el actual gobierno. Los principales tienen que ver con el manejo del caso Ayotzinapa, con declaraciones desafortunadas no sólo de él, sino de su gabinete. Todo tiene un significado y un significante en comunicación. Desde el orden, el tono de la voz, el tipo de mensaje, todo, puede ser mal interpretado o interpretado de diferente manera y en ese caso, creo yo, que ha habido diferentes y persistentes errores de comunicación por parte de la Presidencia de la República que en lugar de ayudarle a resolver una crisis de gobierno, lo que está sucediendo es que se le está agravando”.

Los retos en materia de comunicación política de Peña Nieto han cambiado a lo largo del sexenio. Al principio, especialistas como James S. Taylor, de la consultora Vainovo, consideraban que el entonces presidente electo debería de mejorar su lenguaje, olvidar titubeos y convencer a la gente que su gobierno estaría alejado del viejo PRI. Hoy, los últimos escándalos presentan otros desafíos de comunicación.

Valdez Zepeda explica que todo tiene que ver con un principio de pérdida de legitimidad de la fuente que emite el mensaje y mientras haya un gobierno bajo sospecha de corrupción, aunado a la poca credibilidad que todos los políticos generan, ese renglón de la comunicación seguirá maltrecho.

“Hay sospecha de abuso de corrupción, de manejo del poder de manera corporativa y vinculada con grupos fácticos de poder como Televisa. Ya la gente le cree menos a Televisa, no le cree a los políticos y no le está creyendo ya a su presidente. Pero es parte de una misma pérdida de credibilidad y de falta de confianza. Dicen que la burra no era arisca, sino que la hicieron. Porque persistentemente se ha tratado de  manipular, de engañar y de mentir a los mexicanos y ya están hartos de ese tipo de cosas”, puntualizó.

Respecto al mensaje de la primera dama para aclarar la forma en que adquirió la “Casa  Blanca”, Valdez Zepeda considera que el tono no fue el más recomendable. “En vez de explicar se sentía que estaba regañando, reclamando que no era su obligación. Y a eso me refiero, a errores de comunicación. Hay un principio muy añejo en comunicación que dice: gobernar es comunicar. Y comunicar es gobernar. Creo que a diferencia de otros gobiernos una parte débil del actual gobierno es la estrategia de comunicación, de manejo de medios, pero también no puedes informar o tratar de mentir siempre si no hay realidades, si no hay resultados. Tiene que ver con una situación difícil para el país”.

Resume así el desafío para el resto del sexenio: “Todo gobierno no sólo debe ser honrado, sino también parecerlo. Y lo que a todas luces hay es una duda de si se es o se aparenta. Y creo que el reto fundamental es resolver los problemas, hacer cambios que la sociedad reclama pero, sobre todo, gobernar bien y comunicar mejor”, concluye.