Libros que viajan dentro de una botella

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La colección “Caminante Fernando del Paso”, del programa universitario de fomento a la lectura Letras para volar, que fuera presentada el jueves pasado por el propio autor de Noticias del Imperio, vio la luz con el primer título Aforismos Lichtenberg, traducido por Juan Villoro, quien, en coincidencia con el objetivo del proyecto, ha hecho propia en diferentes ocasiones la analogía de que escribir es como tirar una botella al mar: “Uno nunca sabe a quién le va a llegar o si alguien va a leer lo escrito”.

Así, como botellas que se esparcían por las aguas, a las afueras del Paraninfo y en los accesos del MUSA —luego de que se oficializara la presentación— jóvenes de distintas preparatorias del SEMS de la UdeG llevaban en sus manos los ejemplares que inauguran la colección elegida por Fernando del Paso, Doctor honoris causa por esta Casa de Estudio.

El proyecto de Letras para volar incluye tres colecciones, dos de ellas ya presentadas: la primera, de poesía, es la de Hugo Gutiérrez Vega; la segunda de Fernando del Paso, y la tercera bajo el nombre de Fernando Carlos Vevia Romero, que estará conformada por el género de ensayo y que está agendada para el próximo 29 de abril. Cada colección contará con 10 títulos y se imprimirán diez mil ejemplares de cada colección.

Acerca de los personajes que las apadrinan, la presidenta del programa, Patricia Rosas Chávez, comentó que ésta es una forma de aprovechar el conocimiento y la trayectoria de personas que están en la Universidad de Guadalajara, como Hugo Gutiérrez Vega, Fernando del Paso y Fernando Carlos Vevia, quienes son figuras de la literatura mundial y que tienen mucho conocimiento para continuar promoviendo el gusto por la lectura.

“Ellos son todo un símbolo y por eso decidimos pedirles que firmaran con su nombre las colecciones. Lo aceptaron encantados, porque saben que es un trabajo para los jóvenes y es un trabajo para el cambio.

Porque es importante que los jóvenes lean, porque es importante que los jóvenes despierten socialmente. Que vean su realidad y tengan medios humanistas de afrontarla”.

Otra de las ventajas que tiene el proyecto de colecciones, es que nace pensando en que sea integral e incluyente, pues durante el acto en el Paraninfo Enrique Díaz de León, el Rector General Itzcóatl Tonatiuh Bravo Padilla presentó un ejemplar del libro escrito en braille para débiles visuales, asimismo se anunció que en el sitio de internet estarán cargadas todas las colecciones en audiolibro, así como versiones digitales para quien decida acceder a ellas.

Rosas Chávez dijo que uno de los pilares filosóficos en los que se cimentó Letras para volar desde el 2010 es la conciencia, y si se apegan a ese precepto, no se debe dejar de lado a nadie: “De hecho este programa depende de la Coordinación General Académica y viene de un programa que se llama UdeG incluyente, que tiene varios subprogramas; uno es el de los silentes, pero hay para comunidades indígenas, con actividades de formación integral, y son una serie de subprogramas con los que esta administración se está planteando trabajar, para que efectivamente la universidad sea incluyente”.

Sobre Aforismos Lichtenberg, Fernando del Paso escribe en el prólogo de la edición: “El aforismo, según su definición original…  es una sentencia breve y doctrinal que se propone como regla en alguna ciencia o arte… Sin embargo, la lectura de Lichtenberg, nos deja un poco con un palmo de narices: algunos de sus aforismos parecen hechos para poner en tela de juicio los principios científicos y religiosos que creíamos inconmovibles”.

Del Paso remata: “En otras palabras, Lichtenberg no sólo nos recuerda que dos por dos son cuatro, sino que también sugiere que dos por dos podrían no ser cuatro”. Y los aforismos son eso. Una invitación a la lectura. Ideas que sueltan una pregunta escrita en un trozo de papel —sin ser pregunta— y que viaja dentro de una botella —que no es botella, sino libro— y que nada en las aguas de la seducción de la palabra, esperando que alguien la recoja y lea lo que allí dentro está escrito. Esa es la idea de Letras para volar.

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