Letras hechas cómic

208

El fenómeno de la novela gráfica podría compararse a lo que sucedió cuando nació el rock and roll como género musical: el hijo (ilegítimo, decían algunos) de la unión del blues y la música folk; no era aceptado en sus principios porque no pertenecía ni a un estilo ni a otro. A pesar de esto, el rock se ha convertido en un género ampliamente aceptado desde la década de los sesentas. Eso mismo sucede con la novela gráfica.
De naturaleza híbrida (características gráficas del cómic más la complejidad narrativa y de personajes), es sujeto de controversia: algunos piensan que la novela gráfica sólo son cómics más extensos de lo normal y en ediciones de lujo; otros creen que se trata de un verdadero género literario.
Cuando pensamos en un cómic vienen a nuestra cabeza referencias como Batman, Superman, y otros superhéroes, ilustraciones caricaturescas, onomatopeyas de golpes, tramas fáciles de seguir y comprender. Sin embargo, la novela gráfica es más que eso.
Una novela gráfica tiene mayor diseño en las imágenes y la estética que un cómic, posee una o varias tramas complejas, cuyas temáticas no se limitan al terreno de la fantasía o de los superhéroes. Por ejemplo, en Jimmy Corgan: the smartest kid on earth, de Chris Ware, el personaje principal no es un superhéroe en su lucha contra el mal, sino tres generaciones de hombres. La temática de Jimmy… son las relaciones disfuncionales entre padres e hijos, los problemas de las relaciones humanas, la inestabilidad emocional y la incapacidad de interactuar con el mundo real. Como podemos imaginar, esta intrincada red de temas y personajes exige una cantidad mayor de páginas que un cómic.
Algunos de los autores más conocidos son: Frank Miller, Allan Moore, Chris Ware, David Lloyd, Gil Kane, Daniel Clowes, Archie Goodwin, Katsushiro Otomo, y Masamune Shiro. Quizá sus nombres no nos digan mucho, pero seguramente conocemos o hemos escuchado algo sobre las adaptaciones cinematográficas que se han hecho de sus obras: V de Venganza, Batman inicia, 300, Akira, Ghost in the shell, Sin city, La liga extraordinaria, Ghost world, La fuente, El cuervo, The dark knight returns…
Si bien en Estados Unidos es muy fácil encontrar este tipo de publicaciones, pues casi todas las librerías tienen una sección delimitada para este género, en México es difícil hallarlas fuera de tiendas especializadas, y sólo algunas pueden comprarse en librerías, como Operación Bolívar de Edgar Clément.
Sea o no un nuevo género literario, al final serán los lectores quienes permitan la trascendencia cultural de las novelas gráficas, más allá de considerarlas únicamente libros con ilustraciones “bonitas” o historietas demasiado largas.