Lee Anderson la realidad como oficio

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Ante una semblanza, la intuición siempre está presente. Esta presente el otro. Quedan a solas el lector con la esencia del otro y su mundo. Ese es su trabajo, su oficio, su vida. Es Jon Lee Anderson.
Nació en California, Estado Unidos, hace más de 50 años, pero ha vivido en Colombia, Taiwán, Corea del Sur y Reino Unido. Se inició como periodista en Perú y fue corresponsal en El Salvador y Honduras. Es ciudadano del mundo.
Para él la formaci;on de un periodista se basa en “la buena y oportuna lectura de textos que sirvan como formación de su estilo” y el hecho de viajar para conocer el contexto.
Ha pisado tierras áridas y ricas, de personalidades que han dejado huella en el mundo. Ha escrito perfiles de Fidel Castro, Saddam Hussein, Gabriel García Márquez, Augusto Pinochet, entre otros. “Lo bueno de desnudar a estos personajes es que muestro al mundo lo que hemos sido capaces de generar”.
En un homenaje que le hicieran a Ryszard Kapuscinski, Lee Anderson afirmó que no siempre fue periodista. “He sido cavador, carcelero y albañil. Todas esas vivencias que compartí con personas luchadoras y honestas, me han servido para sensibilizar mi escritura. Cuando trato de escribir mis crónicas, busco hacerlas apegado a los hechos, a los recuerdos y a los momentos que he vivido personalmente con el tema. No lleno con ficción lo que no he podido comprobar”.
De esta manera su visión sobre cada país y personaje es única. “Colombia no es distinta a Afganistán. Hugo Chávez no participó en una revolución para tumbar a un dictador, pero propició un intento de golpe de Estado para derrocar a un presidente, eso lo hace menos romántico. El Che representa valores mitológicos. Bagdad dejará de caer cuando dejen de morir personas por bombas y balas en sus calles”.
Le preocupa “la inclinación de otros gobiernos latinoamericanos por suprimir la libertad de expresión, creando legislaciones que sólo buscan callar a los periodistas y los medios que se atreven a criticar al poder”.