Las guerras que vienen

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La tercera guerra mundial será por agua, una vez que se agoten las reservas del petróleo, aseguró en entrevista con este medio informativo el sociólogo y analista político alemán, Heinz Dieterich.
“Si tú ves, hoy es más costosa una botella de agua que una de Coca Cola, que una botella de cerveza e, incluso, que un litro de leche. El agua es tan elemental para la industria y para la sociedad en general, como es en la actualidad el petróleo. Se va a luchar con la misma brutalidad por su control, como se ha luchado por el petróleo”.
Además de la lucha por el agua, el especialista consideró que también habrá guerra hasta por el oxígeno. Su razonamiento se basa luego de analizar los acontecimientos con la llegada de militares en Paraguay, en una de las zonas donde está el depósito de agua dulce más grande del mundo. Otro ejemplo es la amazonia en Brasil.
La amazonia, a escala mundial, representa la reserva natural más grande e importante en agua y oxígeno. Comentó que algunos ambientalistas han expresado la intención de que dicho territorio sea declarado patrimonio de la humanidad. Al respecto, el presidente brasileño, Inacio Lula da Silva, sabe perfectamente las consecuencias que eso conlleva y no permitirá por ningún motivo la expropiación de esa zona. “La amazonia no es negociable y va ser defendida”, ha expresado Lula.
En ese sentido, el investigador alemán dijo que es precisamente Brasil quien emerge como un país militar, y muy probablemente se ubique en 2020 entre las primeras cinco potencias bélicas.

El tema de los bioenergéticos, ¿es un motivo de alarma?
Por supuesto. En estos momentos la economía se basa en las máquinas de combustión, y esto no va a cambiar en los próximos 30 años. El petróleo seguirá como causa de conflictos diplomáticos, económicos y militares, sin duda; pero van a aparecer cada vez más los problemas del agua y del uranio, porque estamos al inicio de una gran ola de energía nuclear, justo para sustituir en parte al petróleo. Es decir, el uranio, que es la materia prima, va a aumentar su precio extraordinariamente, y entonces se agregan nuevas materias primas estratégicas al valor del petróleo, como el agua, el uranio, el oxígeno, la biodiversidad, porque la ciencia de la biotecnología hoy será los productos del mañana. Por lo tanto, la biodiversidad es una materia prima vital”.
Las sociedades se conforman por cuatro subsistemas: economía, política, militar y cultura. A fin de entender las razones para promover una guerra, se mezclan inevitablemente los subsistemas. Por ejemplo, en el caso de Irak “el lazo entre los intereses económicos y la guerra es real. La guerra es una prolongación de la economía”, aseguró el especialista.