Las crónicas desde Nunca jamás

297
110221 MADRID ENTREVISTA A LA PERIODISTA MEXICANA ALMA GUILLERMOPRIETO quien presenta su libro Desde el Pais de Nunca Jamas PUBLICO Gabriel Pecot

A veces las cosas empiezan por accidente y devienen en un éxito rotundo. Como la carrera de la periodista mexicana Alma Guillermoprieto, que de aspirante a bailarina se convirtió en una de las principales cronistas de lo que ella define “su país”: Latinoamérica.
Ser reportera, recorrer el continente latinoamericano, padecer el calor del trópico, considerarse escritora: “Todo ha sido un accidente que empezó, tal vez, a los 20 años, cuando me rechazaron en una compañía de danza en Nueva York. Por despecho, acepté entonces una invitación de las Escuelas Nacionales de Arte, en La Habana, para ir a dar clases de danza contemporánea”.
Es la misma periodista que describe este episodio en el prefacio a su libro Desde el país de nunca jamás, que reúne artículos que Guillermoprieto escribió en sus andanzas por América Latina durante 30 años, en los que, con su capacidad de asombro y una prosa delicada al tiempo que irónica y contundente, relató los principales eventos que sacudieron al continente en ese periodo.
Una compilación de textos, pero al mismo tiempo el compendio de una vida. De su vida, y no solamente profesional. “El periodismo es también una forma de autobiografía”, declaró la autora en una entrevista publicada recientemente en Letras Libres.
A pesar de ser un conjunto de artículos escritos en tiempos y lugares diferentes, el libro tiene un hilo conductor: la figura de Fidel Castro. “De alguna manera, esta colección es la crónica de mi relación cambiante con el mito de Fidel”, escribe la autora en el prefacio. Relación que se explicita en particular en una trilogía dedicada a Cuba, que abarca los artículos “Una visita a La Habana”, “Amor y miseria en Cuba” y “Fidel al anochecer”, escritos en la década de los noventa.
Pero Desde el país de nunca jamás empieza mucho antes, incluso antes de la primera página. La joven maestra de danza en La Habana, a la que nunca se le había ocurrido escribir un reportaje, en el remolino suscitado por el levantamiento sandinista en Nicaragua fue a parar en Managua como corresponsal del Latin American Newsletter, empujada por un amigo editor. “Estalló la revolución en un país del que nadie había oído hablar. Faltaron corresponsales, y ahí fui a dar. Así comenzó este libro”.
A pesar de esto, no hay rastro en el libro de textos sobre Nicaragua. Explica Guillermoprieto: “Mi falta de oficio es, quizá, demasiado transparente en ellos”.
El recorrido de su vida periodística inicia con los artículos que la autora publicó a principios de los 80, en The Washington Post, sobre la guerrilla en El Salvador.
Estos, que abarcan la primera parte del libro, que va de 1980 a 1990, son los únicos que escribió para un diario. Su atención para los detalles, la pasión por contar cuentos que apasionen al lector, su estilo más bien narrativo, encontraron su máxima expresión y libertad escribiendo para revistas, en particular The New Yorker. “De alguna manera nací para escribir en el New Yorker de los años noventa. Escribí la primera nota. Me la aceptaron y me pidieron la segunda; escribí la segunda y me pidieron la tercera. Y no hubo de por medio ni sufrimiento, ni reajuste. Me resultó lo más natural del mundo”, dice Guillermoprieto al periodista Diego Salazar.
Los demás textos que componen las otras dos secciones del libro, que cubren los años que van de 1990 a 2000 y de la primera década del nuevo siglo, se publicaron en The New York Review, Nexos y National Geographic. Esos narran grandes eventos trágicos de Latinoamérica, la proliferación del grupo terrorista peruano Sendero luminoso en Perú, pero también retratos de importantes personajes del continente, por ejemplo, Evita Perón; momentos históricos relevantes, como la primera destitución de un presidente en Brasil o la candidatura de Mario Vargas Llosa a la presidencia de Perú y el ascenso de Fujimori, hasta detalladas y casi sociológicas descripciones de fenómenos culturales, como la umbanda carioca.
No obstante que Guillermoprieto haya nacido en Estados Unidos y escrito siempre en inglés, no podían faltar artículos sobre su país natal. El levantamiento zapatista, las muertas de Juárez, el arresto de Raúl Salinas y el narcotráfico son los tópicos que la autora aborda sobre México, proporcionando críticas y descripciones afiladas de la idiosincrasia mexicana.
Para concluir donde el libro comienza, el título Desde el país del nunca jamás tiene para la autora una connotación de ensueño y de intimidad: “América Latina es la región con la que yo sueño cuando estoy fuera, y me ha tocado estar fuera mucho; pero, por otro lado, también es el país donde nunca jamás acabamos de ser nosotros mismos, donde nunca jamás logramos nuestras metas, donde nunca jamás las cosas que deberían ser, son”.