Juliana Orea

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El peor crimen, cortometraje de Juliana Orea, egresada de la licenciatura en Artes audiovisuales, del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD), obtuvo un apoyo por parte del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes (CECA), y también fue elegido para participar en la muestra Short-up para escuelas de cine de la trigésima edición del Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG).

Con este proyecto Juliana se tituló de la carrera, en la cual obtuvo el reconocimiento como mejor promedio. El cortometraje está basado en un cuento escrito por Paola Quintanar, compañera de Juliana, y en la realización participan otros egresados de la licenciatura, como Peter Asley Solís, quien fungió como co-guionista; José Luis Villanueva, productor; Raúl Morales, fotografía; la misma Paola Quintanar estuvo en la dirección de arte.

Se trata de una adaptación, argumenta Juliana Ortega, que es una muestra de la inspiración que les dejan directores como Kenia Márquez o Sofía Carrillo, de que con trabajo se logra “ver una luz al final del camino”.

¿Por qué decidiste estudiar audiovisuales?
Lo que me llevó a estudiar esta carrera parte del deseo de contar historias. En lo personal, desde chiquita he estado pegada al cine. Mi familia es muy cinéfila: mi abuelo materno era cineasta y crecí yendo al cine. Para mí fue casi el camino a seguir. Siempre me inquietaron mucho desde pequeña las manualidades y cosas relacionadas con el arte.

¿Qué película te inspira o te llena de energía para seguir haciendo cine?
Me gusta mucho una película llamada Tierra de sueños (In America). Es de un director irlandés que se llama Jim Sheridan. De hecho estuvo en el FICG pasado, y aborda la historia de una familia de irlandeses que llegan a tratar de tener una vida mejor en Nueva York. Me gusta mucho, porque creo que parte de un punto personal del director. A la vez, ese punto de partida es universal. Siempre que la veo, me llega.

Pienso que si volvemos al asunto de por qué estudiar audiovisuales, creo que de las cosas más importantes para mí, siempre ha sido esto de sentir y transmitir emociones. Considero que esa película, cada escena, me produce algo fuerte. Ese tipo de cine es el que me gustaría hacer, algo muy cercano a las emociones de las personas, algo que se inspire quizá en una anécdota personal o familiar, pero que se pueda llevar a un contexto universal.

¿Cómo ves el panorama del cine para los nuevos creadores como tú que van llegando?
Se está abriendo el panorama. Creo que sí se están haciendo nuevas cosas e incluso veo a las generaciones que vienen atrás de nosotros como más entusiastas o con mayor vibra de hacer proyectos. El año pasado, por ejemplo, tuve la oportunidad de estar en el jurado Mezcal, en el que estuvieron personas de otras partes de México y de Latinoamérica. De hecho, comentábamos que sí se están realizando más cosas acá en Guadalajara y que ya está descentralizado el cine. Concluimos que es un momento importante para el cine tapatío.

¿Qué sensación produce en ti saber que tu trabajo será proyectado durante el FICG 30?
En realidad a mí me emociona bastante poder verlo en grande y sobre todo que la gente lo vea, porque a final de cuentas hacemos los cortos para que las personas estén allí y los vean. En general para todo el grupo de El peor crimen fue una experiencia buena, porque fue como la primera vez que terminamos un corto completo. Creo que constituyó un buen ejercicio de preproducción, producción y posproducción.