Investigar para combatir al coronavirus

Egresado de la UdeG desde hace años se involucra en la investigación para generar vacunas en contra de los virus SARS-CoV y emplear la nanotecnología en su combate, con resultados prometedores

1802

José Ángel Regla Nava, egresado de la carrera de Químico Farmacéutico Biólogo, del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI), está enfocado en el estudio del coronavirus causante del Covid-19 en Estados Unidos.

Desde hace cuatro años y medio hace investigación en La Jolla Institute for Immunology, ubicada dentro del campus de la Universidad de California, y en su currículo se encuentra el haber participado en una investigación para desarrollar una vacuna contra el SARSCoV-1, hace diez años.

Recientemente, participó en investigaciones cuyos resultados fueron publicados en dos revistas científicas. Se trata de “Spiking Pandemic Potential: Structural and Immunological Aspects of SARS-CoV-2”, en la revista Trends in Microbiology (Cell Press), y “Toward Nanotechnology-Enabled Approaches 2 against the COVID-19”, en la revista ACS Nano, de la American Chemical Society.

Regla Nava tiene maestría en Biología Molecular y Celular (2010) y doctorado en Biología Celular y Molecular con mención honorífica (2015) por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), además estudió el posdoctorado en Virología e Inmunología en el Instituto de la Jolla en San Diego, California, Estados Unidos.

Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) del CONACYT, nivel II, miembro de las sociedades Americana de Virología, Americana de Inmunología, Mexicana de Bioquímica y de la Red Mexicana de Virología.

Ha publicado 25 artículos científicos en revistas de alto impacto, entre los que destacan Cell Stem Cell, Nature Communications, Cell Reports, Science Advances, Trends in Microbiology y ACS Nano.

¿Cómo fue que se involucró en las investigaciones para obtener una vacuna para SARSCoV1 ?

Gané una beca otorgada por el Gobierno español y diseñamos un prototipo de vacuna que funciona muy bien. El SARSCoV1, causante de la enfermedad en China en 2002 y hasta mediados de 2003, es muy semejante al actual SARSCoV2. De hecho presentan una homología del 76 por ciento. Es decir que es en ese porcentaje idéntico. Por lo que la vacuna es muy probable que no funcione para Sars Cov 2, causante de Covid 19, quizá parcialmente. Es importante remarcar que esa metodología que hace diez años desarrollamos en el equipo de investigación de España, actualmente se está desarrollando para combatir al nuevo virus.

¿La vacuna para SARSCoV1 fue probada en humanos?

Sólo en modelos in vitro (en células) y en modelos animales, y a estos últimos los protegió de la enfermedad un cien por ciento. La vacuna no se aplicó a humanos. Para que eso pase, es necesario que se involucre una compañía que permita una fuerte inversión, y en ese momento no la había para desarrollar ese prototipo de vacuna, pero sí protegía en ratones.

¿Qué hace actualmente en Estados Unidos?

Actualmente el equipo donde participo desarrolla diversos proyectos. Uno de ellos es el diseño de una vacuna para combatir el Covid-19, y estamos involucrados en estudiar diferentes modelos animales para que después de ser infectado por el SARSCoV2 se desarrolle una enfermedad muy parecida al humano. Después de ser simulada esa enfermedad podemos probar si una vacuna o antivirales tienen una buena respuesta.

En cuanto a la vacuna, ¿en qué va la investigación?

Conocemos al virus desde hace cinco meses, y en ciencia es muy poco realmente, pero muchos grupos de virología en el mundo están enfocados en el estudio de esa enfermedad. En el tema de las vacunas estamos iniciando pruebas in vitro.

¿Para cuándo podrían tener resultados?

Los primeros resultados tanto en vitro como en animales, porque lo estamos haciendo de manera paralela para aventajar, podríamos tenerlos en un par de meses si la respuesta inmunológica es favorable.

¿Por cuánto tiempo podría proteger la vacuna contra el Covid-19 a la gente?

No lo sabemos. Probablemente por un año, dos años. Quizás sea una vacunación similar a la influenza, en la que cada años se tiene que aplicar. No lo sabemos porque conocemos desde hace muy poco al virus. Tienen que hacerse pruebas a largo plazo para saberlo.

En uno de los artículos que se acaban de publicar y en los que usted participa, hacen referencia al uso de la nanotecnología que podría servir para combatir al virus, ¿cómo podría ser posible?

Hay algunos medicamentos que cuando son ingeridos son degradados por las enzimas y químicos que tenemos en el organismo, pero si nosotros usamos la nanotecnología para recubrir estos medicamentos o partículas, nos beneficia. Por otro lado, hay vacunas que tienen que ser recubiertas con algunas sustancias, y la nanotecnología ayuda a eso. La nanotecnología podría servir en las vacunas y medicamentos para prevenir la enfermedad y para tratarla cuando ya está presente. En este estudio también indicamos que usando la nanotecnología, probablemente con materiales que imitan luz o emisión eléctrica, podría dar indicios de que el virus está presente en un organismo. Son aproximaciones que mostramos en la publicación sobre los usos que se le podrían dar a la nanotecnología para combatir el Covid 19.