Webinar sobre el impacto en la economía por Covid-19

Expertos discutieron los efectos económicos de la pandemia del coronavirus en el seminario “Espera lo mejor, prepárate para lo peor”, el primero de una serie que organiza la UdeG para analizar las diferentes repercusiones que dejará la pandemia

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Foto: Cortesía

El endeudamiento del gobierno federal para reestructurar la estrategia económica, construir políticas públicas contra la recesión; la solidaridad, la economía del trueque de productos, como se hacía en el pasado; el comercio electrónico y la participación de las jefas de familia para la distribución del gasto, además de dar alternativas para el ingreso adicional, son algunas alternativas de solución que plantearon expertos para enfrentar los efectos económicos que dejará la pandemia por coronavirus Covid-19, en el primer webinar que organizó la Universidad de Guadalajara (UdeG).

A través de la plataforma Zoom, y difundido vía redes sociales de la UdeG, así como en Canal 44 y Radio UdeG, la analista y periodista Ivabelle Arroyo moderó el seminario virtual, al que dieron la bienvenida el Rector General, Ricardo Villanueva Lomelí y el Director General del Centro de Estudios Estratégicos para el Desarrollo (CEED), Raúl Padilla López.

Villanueva Lomelí destacó que, ante el Covid-19, “con las nuevas tecnologías tenemos una experiencia desafiante. La Universidad de Guadalajara no cerró sus puertas y muestra de ello es este webinar. Los universitarios hemos estado más unidos que nunca. Con este seminario virtual estamos, desde casa, haciendo nuestra parte”, destacó, y reflexionó en que hemos visto en esta crisis lo peor y lo mejor.

Por su parte, Padilla López recordó que desde 1999, “Jalisco a Futuro viene haciendo una serie de reflexiones anticipando lo que viene, y qué mejor que aprovechar este momento para reflexionar sobre lo que vendrá después del Covid-19; en este caso, el aspecto económico”.

Anticipó que se organizarán otros webinars para identificar herramientas y afrontar esta contingencia sanitaria.

LOS PANELISTAS

Luis Miguel González Márquez, Director editorial del diario El Economista

En el primer webinar, “Espera lo mejor, prepárate para lo peor”, participó Luis Miguel González Márquez, director editorial del diario El Economista, quien ofreció datos sobre la situación económica mundial a raíz del Covid-19.

En el frente médico no hay vacuna para el coronavirus, pero tampoco la hay en el terreno económico, a donde se extienden los efectos de la pandemia, indicó.

En el segundo trimestre de 2020, dijo que se anticipan caídas entre 15 y 30 por ciento del PIB para los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que tiene a 36 naciones miembro, entre éstas ​Alemania, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, España, Estados Unidos de América, Francia, Grecia, Irlanda, Islandia, Italia, Luxemburgo, Noruega, Países Bajos, Portugal, Reino Unido, Suecia, Suiza, Turquía y México.

“Ni siquiera en la Segunda Guerra Mundial hubo una caída generalizada de la economía a ese nivel”, explicó el especialista, y agregó que esto se traducirá, a finales del año, en caídas no menores de 4 por ciento para Francia y de 6 por ciento para Alemania, aproximadamente.

La crisis no implicará la suspensión de los problemas ya vigentes, como desigualdad socioeconómica y baja productividad, sino que agudizará el desarrollo de tendencias que ya están en marcha. El comercio electrónico devorará al comercio tradicional, y quienes buscan empleo estarán en condiciones más vulnerables en 2021 en comparación con lo que ya estaba en este 2020, dijo.

“El Estado y las empresas estarán a prueba en esta crisis. No es un juego de suma cero. El mundo necesita más Estado, pero también más empresas. No regresaremos a la normalidad que dejamos en el momento que entramos a este túnel”, sentenció.

Y por ello, se pronunció en favor de que el gobierno federal se endeude, pero no para financiar a Pemex, sino para reestructurar la estrategia económica.

 

Antonio Sánchez Bernal, Director de la División de Economía y Sociedad, del CUCEA

El Director de la División de Economía y Sociedad, del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), Antonio Sánchez Bernal, dijo que la emergencia sanitaria por el Covid-19 llegó acompañada de shocks externos, como la caída del precio del petróleo, la devaluación del peso y la caída de la bolsa. A esto se suma que fueron suspendidas muchas de las actividades económicas, y el consumo cayó inmediatamente.

Al hablar sobre “La situación económica global y las condiciones de México para enfrentarla”, Sánchez Bernal explicó que los sectores del turismo, comercio y servicios resultaron afectados y vieron reducidas sus ventas; y el mercado de trabajo, en consecuencia, también mermó.

Ante esta situación, explicó que es necesaria una política para la recuperación económica que sea novedosa, innovadora y precisa.

 

Moisés Alejandro Alarcón, Coordinador de la licenciatura en Economía del CUCEA

El Coordinador de la licenciatura en Economía del CUCEA, Moisés Alejandro Alarcón, dijo que los sectores más afectados de la economía por el Covid-19 son comercios y servicios. Lo que cobra dimensión en Jalisco, donde hay 333 mil empresas, de las cuales más de 87 por ciento está agrupado en los sectores comercio y servicios no financieros, y son este tipo de empresas las que constituyen la mayor parte del aparato productivo en México, afirmó.

Dijo que en Jalisco 66.1 por ciento de los empleos están aglomerados en estos dos sectores económicos. El especialista ubicó la dimensión de la economía jalisciense a nivel nacional al destacar que en el país hay 4 millones 700 mil empresas, o unidades económicas, y las de Jalisco representan 7 por ciento de ese total; en cuanto a empleos, son 26 millones a nivel nacional, y dos millones de éstos pertenecen a nuestro estado.

Si las unidades económicas mencionadas y el empleo generado en Jalisco se agrupan por tamaño de empresa, 99.9 por ciento son micro, pequeñas y medianas, y aportan 78 por ciento del empleo, informó.

Una opción para las empresas es comercializar en línea y utilizar los recursos de Internet. En Jalisco, 75 por ciento de las empresas utilizan equipo de cómputo y 72 por ciento usa Internet, explicó, y agregó: “Ojo, estoy diciendo que utilizan estos servicios o estos equipos de cómputo, pero esto no quiere decir que necesariamente tienen una terminal para hacer cobros por este medio o que vendan por algunas plataformas como Amazon o Mercado libre”.

Hay alrededor de 30 por ciento de empresas que no tienen acceso a esta infraestructura, agregó, y que difícilmente podrán salir de la crisis de aislamiento por medios electrónicos.

 

Roberto Arechederra, Director de Bursar Banca de Inversión

El Director de Bursar Banca de Inversión, Roberto Arechederra, habló sobre las estrategias que podrían asumir las organizaciones para enfrentar la crisis, y subrayó la necesidad de estrategias rápidas, concretas y que permitan hacer cambios y ajustes en las organizaciones, como la toma de decisiones financieras semanal y mensual, así como ajustar su presupuesto, de acuerdo con la nueva realidad.

En cuanto a las familias, habló de la relevancia de organizar el presupuesto familiar, evitar las compras de pánico, y racionalizar el consumo en artículos de primera necesidad.

Reconoció que, a través de la economía solidaria, podría encontrarse un salvavidas, de manera que los intercambios directos o trueques, y las compras a los pequeños comerciantes locales, podrían ser algunas estrategias para apoyar a la economía.

 

Luis Ernesto Ocampo, Coordinador de la maestría en Negocios y Estudios Económicos del CUCEA

Finalmente, el coordinador de la maestría en Negocios y Estudios Económicos del CUCEA, Luis Ernesto Ocampo, habló de la economía familiar. Alertó que 47 por ciento de la población económicamente activa está en el sector informal; 51 por ciento de los jaliscienses viven al día, por lo que la medida de estar en casa, para ellos, no funciona.

En ese contexto, la economía solidaria será clave para que salgan adelante: salvaguardar las relaciones de intercambio, trueques y priorizar el consumo de la producción local. De ahí que será importante la participación de las jefas de familia para la organización de los recursos, la distribución del gasto y ofrecer alternativas para el ingreso adicional.