Futuro esperanzador a pesar del constante deterioro ambiental

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Los avances en materia de investigación del medio ambiente se orientan hacia el estudio de la ecología urbana y contienen análisis de riesgos, diseño de territorio, planeación urbana y prevención de daños y la perspectiva de que el sector gubernamental, que interviene en el tema, se integre más.
Es la respuesta a los cambios de uso de suelo, la contaminación del agua y el descuido de los recursos naturales que causan el deterioro ambiental que sufre el país, opinó el doctor Ken Oyama, director del Centro de Investigaciones en Ecosistemas, de la UNAM, del campus Morelia y presidente de la Sociedad Científica Mexicana de Ecología, AC, que congrega a todos los ecólogos de México.
El experto afirmó que cada problema ambiental puede ser resuelto con la intervención de los científicos mexicanos, que son de primerísimo nivel.
Con un profundo conocimiento de la realidad ambiental, Oyama habló de la nueva orientación de las investigaciones enfocadas a la ecología urbana, que incluyen al hombre como un componente adicional, con lo que se cambia la lógica del estudio. Por ejemplo: las posibilidades del agua, recién consideradas por la gente a causa de las inundaciones y el arrastre de las corrientes de ésta y sus componentes biológicos, que son diferentes en cada territorio y que han demostrado la urgencia de la prevención de daños.
En entrevista concedida a La gaceta, Oyama, doctorado en la Universidad de Kyoto, explicó que los factores abióticos; el suelo, el aire, el agua, la luz y la temperatura, serán los protagonistas de las futuras investigaciones ambientales, así como los análisis de tipo preventivo para localizar las áreas y ciudades en que aumentarán las temperaturas en el futuro, para establecer los posibles diferentes escenarios. Esto aún no existe en ninguna parte de México.
En los análisis de riesgos se subrayan los peligros de los asentamientos humanos en los márgenes y lechos de los ríos y arroyos, por el peligro de las inundaciones. No deberían ser autorizados por las autoridades, porque se crean problemas imposibles de resolver, opinó el académico y confirmó su convicción de que los territorios que se autoricen para nuevas viviendas deben ser verificados por los geofísicos, geógrafos, geólogos y especialistas en estudios territoriales.
Oyama recordó que la escasez de agua se debe en buena medida a la destrucción de los bosques para construir casas en su lugar, lo que provoca que el agua sea traída desde lejos, lo que a su vez la encarece.
Todo es una cadena unida por eslabones que deben cuidarse para resolver la vida sustentable. Por ello consideró el líder de los ecólogos científicos del país que las políticas de planeación urbana tienen que estar integradas con las secretarías que resuelven los asuntos de vivienda y territoriales.
En la entrevista citó el trabajo de preservación que realiza Francia desde hace 50 años, cuando iniciaron las reservas de germoplasma forestal para preservar algunos aspectos de su fauna. Desde entonces las grandes industrias vitivinícolas buscaron preservar sus mejores viñedos por medio de las citadas reservas. Eso es anticiparse y prevenirse para el futuro, aseguró.
El especialista informó que a nivel global, muchas de las investigaciones a financiar se refieren al calentamiento global, porque es necesario identificar en qué tipo de ecosistemas aumentarán las temperaturas, qué ciudades estarán en peligro de desaparecer por el crecimiento de los márgenes costeros.
Las investigaciones predominantes serán preventivas, para conocer los diferentes escenarios y planear la circunstancia local o estatal para afrontar el cambio. Esto aún no existe en ninguna parte de la república, pero en muchos países del mundo justamente es lo que se está haciendo, afirmó el investigador.
Para dentro de 50 o 100 años los que estudiamos el medio ambiente, pronosticamos algunos posibles escenarios: dependiendo del tipo de ecosistemas y del tipo de ciudades, con el aumento de las temperaturas y de las precipitaciones pluviales creemos que habrá ciudades que cambiarán su condición de poblaciones con clima templado por el de clima tropical, las enfermedades tropicales ya desaparecidas resurgirán, numerosas especies de flora y fauna serán sustituidas por otras, las temperaturas serán muy altas, habrá muchas lluvias.
Finalmente habló del futuro prometedor: “Todos los problemas que señalé y algunos no comentados, tienen solución y ya existen las herramientas. Tenemos químicos de primerísimo nivel, médicos, ingenieros, ecologistas, lo que sea. Dime algún problema y ahorita te digo cómo se puede solucionar. Son muchos los estudiosos de los problemas y que trabajamos todo el tiempo para solucionarlos”.
Puso como ejemplo las estufas de leña rurales diseñadas por un grupo multidisciplinario del Centro de Ecosistemas que dirige, el que logró la mínima contaminación en su funcionamiento; la solución propuesta de resolver sus desechos por medio del “baño seco” a los habitantes de los márgenes del río Tameme, en Cuernavaca –utilizando una especie de gel para recogerlos–; el uso de la energía solar, en la que una celda ahorra ocho meses de gas.
Los ejemplos abundan, porque todo problema tiene solución y lo importante es no decirle a la gente que no lo haga, sino que lo haga de manera eficiente.
El futuro es del desarrollo sustentable, afirma este biólogo de la UNAM posdoctorado dos veces en la Universidad de Tokio, quien agrega que “todos somos consumidores y nuestro gusto se orienta a consumir lo natural, lo que no daña. Ahí hay ganancia. No es posible no verla: la ven los empresarios y hacia allá se orientan, porque nosotros somos el mercado y somos sus clientes potenciales”.
La cultura mexicana tiene muchos creadores, hay mucho avance en la ciencia y las tecnologías locales, concluyó el expresidente de la Sociedad Botánica de México.
El discurso de clausura del Seminario ciencia, arte y religión, con el tema: Teorías de la evolución hoy, fue presentado por el doctor Ken Oyama. Este seminario se incluye en las actividades de la sexta edición de la Universidad Internacional de Verano (UIV), del 20 al 31 de julio, celebrado en el Centro Universitario de los Lagos, en Lagos de Moreno, Jalisco.
En su exposición el biólogo cautivó al público con su demostración de la continua actividad evolutiva en los microorganismos.

* Red de Comunicación y Divulgación de la Ciencia. Unidad de Vinculación y Difusión.