Esgrimista de la UdeG obtuvo boleto a Panamericanos

El estudiante de Diseño Industrial del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD), ve dicha participación como un sueño hecho realidad.

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El esgrimista de la Universidad de Guadalajara Pablo Javier Florido, aseguró su lugar para participar en los Juegos Panamericanos 2023, a celebrarse en Chile, luego de mantenerse por segundo año consecutivo en el primer lugar del ranking nacional.

Esta clasificación deja muy satisfecho al estudiante de Diseño Industrial del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD), quien ve dicha participación como un sueño hecho realidad.

“El tener este lugar representa felicidad, es un sueño, es ir dando pasos poco a poco. La clave ha sido la perseverancia, la constancia, la paciencia, el amor que le tienes a las cosas que haces, nunca me ha abandonado mi entrenador y he tenido el apoyo de mis papás, aunque me fuera mal y eso influye mucho en el estar ahí entrenando”.

Con siete años practicando esta disciplina, el universitario tiene algunos otros objetivos antes de que finalice el año, como obtener la clasificación a los Juegos Centroamericanos y del Caribe, a celebrarse el próximo año.

“Nos falta completar la clasificación para esos juegos, es en agosto, los selectivos nacionales, y tenemos programado irnos a un campamento de entrenamiento a Polonia antes de los Juegos Panamericanos, viene un año con mucha actividad”.

Entre sus resultados más relevantes en su trayectoria deportiva destacan medallas nacionales individuales de tercero y segundo lugar en la categoría juvenil, y ahora en la categoría mayor, el año pasado se mantuvo en primero y segundo lugar y este año en la última competencia se ubicó en el primer lugar nacional, además de ser medallista en la Universiada Nacional.

“Para mí representa mucha felicidad estar en ese lugar, siempre ha sido un sueño ser el número uno en lo que te gusta hacer y poco a poco se han dado los resultados y me siento muy feliz. Es un gusto que se da muy poco tiempo, porque la vida deportiva acaba muy rápido y de ahí el amor que le pones, que se refleja en resultados”.

Explicó que la clave para ser esgrimista y universitario a la vez es encontrar el equilibrio entre las dos actividades, por lo que para él no ha sido complicado.

“Es común practicar esgrima todos los días, ir a entrenar, yo creo que es como tener otra vida, mucha gente se transforma dentro de la pista, sale lo mejor o lo peor de ti y depende de las circunstancias, pero es vida”.