El mundo colorido que es México… en blanco y negro

Exposición de egresado del CUAAD puede visitarse en la Galería Jorge Martínez, ubicada en la calle Belén 120 del centro de Guadalajara, con un horario de 10 de la mañana a 2 de la tarde, de lunes a viernes, hasta el 18 de julio

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Un país en blanco y negro, fragmentado en tres grandes bifurcaciones históricas, es el que retrata Francisco Sobrevals en su muestra  denominada México el gran espectáculo, y que se expone en la Galería Jorge Martínez, ubicada en el centro de Guadalajara.

Se trata de una muestra de tres piezas de gran formato, de 2.50 metros por 1.50 metros e impresas a blanco y negro, pero con una alta calidad que permite percibir cada desgarrador detalle y, al mismo tiempo, esos resquicio por donde se cuela la tenue luz de la esperanza.

En cada pieza hay un fotomontaje digital que entrelaza al menos a una veintena de personajes con conceptos como el nacimiento y la muerte de México, la delincuencia, la naturaleza, la religión.

El egresado de la licenciatura en Artes Visuales para la Expresión Fotográfica, del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD), pudo realizar esta exposición gracias al apoyo que recibió del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico de Jalisco, en la categoría de “Jóvenes Creadores”, de la Secretaría de Cultura de la entidad.

«México, el gran espectáculo aborda, desde mi ingenua perspectiva, lo que es México. La calidad de la imagen es fantástica: los negros son negros y los blancos son blancos y permiten el aterrizaje de cada personaje»

«El mundo colorido que es México, con la artesanía y gastronomía, lo quise cambiar al concepto que tengo en mi mente».

«Mi México es más pop, no tanto de cultura prehispánica, pero quiera o no, ahí está presente. Por eso en blanco y negro me sentía más cómodo presentando a mi México. Por los detalles de cada personaje esta obra tenía que ser de gran formato y no lo habría logrado sin el estímulo de este programa”, relata en entrevista Francisco Sobrevals.

La muestra está dividida en tres piezas: «El Origen», que aborda temas prehispánicos, la Conquista, la religión y la naturaleza de México; «El anhelo» presenta la modernidad, la educación, la infraestructura, la arquitectura, y «La catástrofe», la violencia, que se manifiesta en asesinatos, secuestros, desapariciones, feminicidios.

“Esta última pieza es la que es un poco más fuerte visualmente, se representan personajes atribulados. Sus rostros están camuflajeados entre arquitectura, naturaleza, deformaciones en la cara”, apunta Sobrevals.

Foto: Lucía Peralta (CUAAD)

Las trilogías han sido históricamente un recurso que funciona para comunicar. ¿Por qué elegiste dividir a México en tres momentos, al diseñar esta muestra?

Fue mi manera de simplificarlo. Como dijera Guillermo del Toro: porque soy mexicano, quería hablar de México. Pero qué quiero hablar de México y depende desde dónde lo veamos. Quise abordar todo lo que he podido visualizar en mi contexto y quiero representarlos. Primero pensaba hacer paisajes y me di cuenta que confundía un mundo y mi idea era que cada personaje represente algo. Desde lo prehispánico, la gastronomía, la religión. La fundación de México con la fusión entre lo español y lo indígena.

Y luego el siguiente nivel: ¿qué pasó para llegar a esta temporalidad? La modernidad era el puente: la infraestructura, pero también las reglas, la política, la corrupción.

Después me di cuenta que hay cosas que no han cambiado. La muerte está en toda la trilogía. Marca lo que es ser católico, creer en algo y es algo inevitable. La muerte no solo es orgánica, es la tragedia que hoy vivimos. El dinero, las redes sociales y el mundo digital están presentes y el daño que causan los feminicidios y el machismo. Habrá conceptos repetidos en tres etapas pero así fue como pude aterrizar lo que para mí es México.

¿Aún en esta visión trágica de México existe una luz de esperanza?

Claro que sí. Sí hay esperanza. Quizá los cambios se darán de poco a poco, quizá algún día el país sea más justo para todos. Quién sabe si me toque verlo, pero en la obra también está presente esa esperanza y el amor. Sobre todo en la segunda y la tercera pieza, con distintos personajes, pero está. Lo ideal es no darse por vencido, no todo son descabezados, también existe el sueño y la fe. Ese sentimiento de aferrarnos para poder continuar y ese espíritu solidario de la comunidad, que siempre surge. Cuando hay una catástrofe en México siempre ha surgido la unión, y está representado en la obra.