El cambio climático y su impacto en la salud

Las zoonosis causan alrededor de mil millones de padecimientos y millones de muertes, sin embargo, es nada más uno de los efectos adversos que derivan de la degradación del medio ambiente y la falta de políticas para mitigarlo

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Vista panorámica del glaciar Upsala en Argentina. Foto: Cortesía ONU//Laura Quiñones

El 24 de octubre se conmemora el Día Internacional contra el Cambio Climático, un tema preocupante por todas las consecuencias que actualmente vivimos ante los fenómenos naturales que amenazan nuestra supervivencia; basta con ser testigos de las inundaciones que destruyen pueblos y ciudades; los incendios que deterioran el ecosistema de la flora y la fauna; el aumento de las temperaturas que se relacionan con enfermedades y muertes, y las pandemias que forman parte de esta degradación ambiental, tal es el caso de la Covid-19 cuyo origen se relaciona con la transmisión de un virus animal a los pobladores de Wuhan.

El Fondo Mundial para la Naturaleza (World Wildlife Fund, WWF por sus siglas en inglés) señala que más del 70% de las enfermedades humanas en los últimos cuarenta años han sido transmitidas por animales salvajes.

La zoonosis causa alrededor de mil millones de padecimientos y millones de muertes, pero ¿cómo se relaciona esta transmisión con el medio ambiente? Este organismo menciona que en la medida en que el ser humano contribuye a la destrucción de los bosques con la tala inmoderada o incendios provocados, facilita la captura y tráfico ilegal de animales, muchas veces para consumo humano que contribuyen a la dispersión de patógenos.

Asimismo, esta destrucción de la biodiversidad provoca que las personas tengan un contacto más directo con especies que quizás nunca se habían aproximado y con las enfermedades que dichas especies albergan. De igual forma, la fundición del hielo del planeta genera la liberación de gases, pero también virus de distintos tipos que han permanecido durante siglos retenidos; un ejemplo de ello sucedió en Rusia en 2016 cuando se derritieron lo suelos permanentemente congelados de las zonas boreales, lo que dio como resultado brotes de ántrax.

Para la Organización Meteorológica Mundial la combinación de las infecciones por Covid-19 y los efectos del cambio climático, como las olas de calor, los incendios forestales y la mala calidad del aire, son un riesgo en la salud humana, pero especialmente en el caso de las poblaciones vulnerables que tienen condiciones de desigualdad para afrontar cualquier situación que se presente. A manera de ejemplo, una de las consecuencias del Covid-19 en México es que la pobreza laboral pasara de 35.6% en el primer trimestre de 2020 a 39.4% en el primer trimestre de 2021.

Podemos continuar con más casos y consecuencias sobre la degradación del medio ambiente en la salud, pero debemos reflexionar sobre la relevancia del tema y el poco interés que muestran nuestras autoridades.

El Gobierno Federal presenta una iniciativa de reforma en materia eléctrica donde la apuesta es fortalecer a la Comisión Federal de Electricidad a partir de la generación de energía con las plantas ya establecidas, cuya prioridad es la quema de carbón y combustóleo, los más contaminantes para el planeta.

Greenpeace alerta que la contaminación por su combustión expone a más de 540 mil personas a vivir con los niveles de contaminación que exceden los límites recomendados por la Organización Mundial de Salud y se estima que alrededor de 7 millones de muertes ocurren cada año debido a la contaminación atmosférica.

Por otra parte, el Gobierno de Jalisco desestima la terminación de una obra que está ligada a la reconciliación con la naturaleza, como es el Museo de Ciencias Ambientales de la Universidad de Guadalajara cuyo impacto es multifactorial porque se relaciona con la promoción de la cultura, del respeto, la preservación y cuidado del medio ambiente, de fortalecer la educación de los jóvenes para afrontar la complejidad de esta lucha contra el cambio climático y sobre todo apostarle a la mitigación del mismo.

Parece que poco hemos aprendido de la pandemia, los intereses políticos se sobreponen a los derechos de la ciudadanía y de las generaciones futuras, porque está en riesgo su sobrevivencia.