El boom del cine documental

Doculab, sección del FICG para apoyar a proyectos de cineastas jóvenes y de quienes están haciendo su primeras películas, sigue creciendo e impulsando a nuevas generaciones interesantes de documentalistas

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Rodolfo Castillo, director de DocuLab. Foto: Fernanda Velazquez

El cine documental vive una nueva época, con nuevas generaciones talentosas que auguran un futuro prometedor para este género que cada vez más se coloca en el gusto de los espectadores.

Rodolfo Castillo, coordinador de Doculab, del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), compartió el balance de la edición 2021 e hizo un análisis del momento que se vive.

¿Cuál es el balance de Doculab?

El regreso a lo presencial y haciéndolo en una sala de cine como se debe, para que los chicos tengan oportunidad de repensar lo que nos han dejado los últimos dos años, es increíble.  Ellos disfrutando la experiencia de reencontrarnos y creo que sí es necesaria la conexión personal que existe en este tipo de laboratorios, donde acaban los análisis, pero siguen en las comidas, en las fiestas y todo el tiempo se habla de cine. El año pasado tuvimos que hacerlo en línea y siento que esta ha sido una edición especial, hay cosas que seguir trabajando para ser el espacio que los chicos se merecen.

Foto: © FICG / Servando Gómez Camarillo

¿Cuál es tu opinión de las nuevas generaciones de documentalistas?

Las ocho películas que tenemos son en su mayoría de jóvenes, cinco óperas primas y la calidad es alta. Los chicos, los espacios formativos, Doculab, han ayudado a que empecemos a mantener unas generaciones interesantes de cineasta jóvenes y de quienes están haciendo su segunda o tercera película. Creo que en los próximos años vamos a tener muy buen cine, soy muy positivo en pensar que el trabajo que estamos haciendo en Guadalajara está haciendo que cada vez tengamos más jóvenes, que llegan más preparados, que son más claros en sus ideas y que eventualmente harán películas maravillosas.

¿Qué momento vive el cine documental?

Recuerdo que en 2005 empezaron a nacer festivales, en 2004 ganó Everardo González con La Canción del pulque y ahí se auguraba que algo podía pasar, que había una semilla, y poco a poco con el nacimiento de espacios en Tijuana, Mexicali, Ciudad de México, Colima, Querétaro, empezó a haber espacios para ver documental y la gente se dio cuenta que esas películas estaban ahí y nadie las ponía. Es una cuestión que va de la mano, yo creo que sí hay un boom, pero también creo que son festivales como Guadalajara y los que ya mencioné que son los que hacen que las películas lleguen. La gente las hace suyas y es ahí donde cambia la perspectiva de que no había documentales, es que se veían poco porque no había espacios. Ya hay 250 proyectos que entran a las diferentes convocatorias de fondos federales. 

¿Cuáles son los principales desafíos para el documental?

Lo primero es no dormirnos en nuestros laureles, tenemos que estarnos cuestionando todo el tiempo lo que hacemos, cómo lo hacemos, por qué lo hacemos y para qué lo hacemos, porque la comodidad nos lleva a perder la perspectiva y debemos ser críticos cada uno desde sus lugares, porque tenemos una responsabilidad grande. Los mayores desafíos es que tengamos mejores oportunidades de exhibición y ser críticos del estado en el que estamos, para darle al público historias que lo emocionen, lo hagan pensar y que hagan que su experiencia de ir al cine sea mejor de lo que espera. 

 

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¿Qué pasa con los documentalistas mexicanos?

Hay una generación muy interesante que creo que agarró la estafeta, que trae el impulso de Nicolás Echevarría, y un montón de cineastas del año 2000, Juan Carlos Rulfo y Everardo González, después vino Juan Manuel Sepúlveda, Luciana Kaplan, Tatiana Hueso y ahora tenemos una nueva generación como Bruno Santamaría, Juan Núñez. Hay mucho talento, pero necesitamos ser más estrictos, tener más rigor y pensar que somos un filtro de las historias que van a llegar al público y cómo llegan esas historias desde la narrativa, lo dramático y estético.

es la experiencia que la gente se va a llevar al salir de la sala y hacer que sientan, que se emocionen, que piensen y se la pasen bien, yo veo una buena generación.

¿Qué planes hay para Doculab?

Tenemos un par de proyectos, no puedo hablar mucho de ellos, pero habrá algunas sorpresas, es mejorar cosas y generar un espacio de paz para los que participan y son analizados sus proyectos, para que todos tengan una experiencia maravillosa. Seguirá creciendo y seguirá siendo un espacio fundamental.