Difícil predecir cuándo terminará la quinta ola de COVID-19

La aparición de nuevas variantes que sustituyen a otras hacen que la curva de contagios incremente de forma gradual y rápida

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Ante el incremento de contagios de COVID-19 y la evolución de las variantes, es difícil pronosticar la duración de la quinta ola, de ahí la importancia de no relajar las medidas sanitarias como el uso de cubrebocas y mantener espacios ventilados, además de completar el esquema de vacunación.

Expresó lo anterior, el infectólogo del Hospital Civil de Guadalajara, Jaime Briseño Ramírez, quien explicó que esta nueva ola es producto de varios factores, el principal, la incursión en México de subvariantes de Ómicron, especialmente dos que causan preocupación y están siendo vigiladas, las BA 5 y BA 2.75 conocida como Centaurus, que son las más recientes y en algunas partes del mundo están desplazando a variantes anteriores.

“Se están agregando conforme pasa el tiempo nuevas variantes que sustituyen a otras y hacen que la curva de contagios incremente de forma gradual, rápida, y conforme se agregan se forma una meseta de contagios y es difícil predecir cuánto va a durar”.

Esta nueva ola es producto de varios factores, el principal, la incursión en México de subvariantes de Ómicron.

Dijo que el cuadro clínico de estas variantes en personas vacunadas y previamente infectadas  se presenta como leve y las cifras oficiales señalan más de mil contagios por día en Jalisco y más de 30 mil en el país, pero la realidad es que esas cifras son una tercera parte de los casos.

“A diferencia de otras variantes como Delta, Ómicron tiene un periodo de incubación más corto, de dos a 3 días y ha sido poco útil el rastreo de contactos porque cuando una persona presenta síntomas puede haber ya dos o tres generaciones de contagios y eso ha permitido que se esparza de forma más eficiente. Es un virus sumamente contagioso que si se empalma con el relajamiento de medidas generales de la población y los gobiernos tenemos los elementos necesarios para tener esta ola de contagios”.

Briseño Ramírez enfatizó en que a diferencia de otras variantes donde luego de ser infectado se tenía una inmunidad aproximada a los 45 días, la aparición constante de nuevas variantes anulan esa inmunidad y una persona podría contagiarse nuevamente en un periodo muy corto de tiempo.

La vacuna hace que los cuadros de la enfermedad sean más leves. Foto: Iván Lara

“La consecuencia de estar nuevamente infectado es que son cuadros leves, pero que siguen fomentando cadenas de transmisión que pueden llegar a personas vulnerables y enviarlas al hospital. En Estados Unidos ya se están elevando las hospitalizaciones y defunciones, ello es un reflejo de lo que vamos a vivir dentro de 15 días o un mes, por lo que aquí también se verán esos incrementos, pero no van a colapsar el sistema de salud”.

Invitó a la población en general a ventilar los espacios, utilizar cubrebocas de alta eficacia, especialmente si se utiliza transporte público y completar esquemas de vacunación.

“Aunque ya estemos vacunados o ya nos hayamos infectado, no estamos exentos de las complicaciones del COVID a largo plazo, en el estado Post-Covid”.