Despacio que voy de prisa

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A vuelta de rueda, ejemplar gratuito que circula en las calles de Guadalajara, es una publicación mensual que pretende hacer de su oficio un elogio a la brevedad y a la lentitud.
Óscar Tagle, Belén Zapata, Alicia Robles y Georgina Calvillo son los editores que disfrutan estar al frente de la publicación que elogia el deleite. Por ello sugieren que este suplemento está dirigido a lectores que no privilegian la rutina, a los que prefieren el disfrute de la ciudad y los placeres sencillos de recorrerla sin apuros, y de preferencia sin riesgo, y a todos aquellos que les gustaría decir. “Despacio que voy sin prisa”. Para aquellos que desearían escapar del frenético ritmo del estrés citadino. A vuelta de rueda invita a la lentitud consciente frente a la celeridad que enloquece.
Óscar Tagle, escritor, periquetero y editor comenta que fue un proyecto que había platicado con Alicia Robles como una publicación que se le diera espacio a la crónica, a los personajes de la ciudad, y que el perfil es que no tuvieran prisa de nada, para trabajar las notas desde lo artesanal, comenta que para hacerlo la premisa es “cero prisa, y de alguna forma es como el elogio a la lentitud y el disfrute en la comida, en el café y el tratar de bajarle en gran medida de las posibilidades al ritmo y acelere para que cada quien tenga su momento de disfrute”.
El número más reciente aborda el tema del espacio perdido, la calle como eje rector, como muestra de lo que significaba en la niñez poder salir a jugar, entonces Raúl Aceves describe en forma de crónica el juego de “A la víbora, víbora de la mar”, mientras que Alicia Robles describe en el tren de la infancia me voy “fue en esa época de la infancia cuando experimenté la magia del juego compartido en la calle. Era un espacio liberador que invitaba a correr, a gritar, a reír, a marcharse a crear. Ni códigos de disciplina, ni letreros mentales de no tocar, no pisar, sólo aplicaban las reglas del juego”. Además el ejemplar incluye una crónica de Jorge Orendáin, quien describe el verbo azotear: “Los primeros años de mi infancia fueron sinónimo de juego; cascaritas futboleras, quemados, penalitas locas, carreras en bici, escondidas, trompo, tirar con la resortera, shangai, entrar a casas abandonadas y un largo etcétera”. Estas y otras descripciones hace el poeta en alusión a las actividades lúdicas de su infancia.
A vuelta de rueda está compuesta por secciones de crucigramas, miscelánea, noticias, acertijos, recomendaciones de comida y bebidas. Por lo que Tagle comenta que disfrutan mucho hacer cada edición, pues a pesar de ser temática siempre tienen en mente un nuevo tema para abordar la ciudad, sin embargo comenta que hasta ahora no han hecho una presentación de la revista, puesto que cada número ha sido para deleite y han cambiado el papel, pero no el tamaño ni formato, por lo que para esta cuarta entrega cambiaron de diseñadora, por lo que ahora la responsable del diseño es Marcela Gámez quien le dio frescura al suplemento.
Óscar Tagle advierte que el nombre del suplemento es por el concepto que se utiliza peyorativamente para hablar de lo jodido del tráfico, pero que ellos pretendían darle vuelta al concepto, porque consideraron que ir “a vuelta de rueda no es tan malo, sino que es implícito, una lentitud consciente. Vamos a ir mas despacio y no va haber ningún problema. Para darte tiempo de hacer un alto, caminar, andar en bici, bajarte del auto, leer, y todos esos placeres sencillos y del disfrute, y darle un giro a lo que se considera peyorativo”. Además el que sea un suplemento de sí mismo es porque “no cabemos en ningún periódico y además ningún periódico está haciendo esto. Y buscamos de alguna manera colarnos, porque nos bastamos a nosotros mismos para sacar un suplemento que diga lo que se tenga que decir de la ciudad”.
La publicación está próxima a cumplir un año de haber salido a la calle y comenzar a circular entre las vías agitadas para detenerse en las cafeterías de la zona metropolitana, la Alianza Francesa, restaurantes y hoteles, centros culturales, la Cámara de Comercio, el Club de Industriales, el Instituto Cultural Cabañas, así como en los municipios de Zapopan, Tlaquepaque, Ajijic y Chapala.