Deficiencias en puentes peatonales

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080105 ciudad y region fotos de la construccion del puente peatonal de Lopez Mateo y Pleyades. foto giorgio viera.

Cerca de 80 por ciento de los puentes peatonales de la zona metropolitana de Guadalajara presentan deficiencias y no cumplen con algunas de las normas específicas en su diseño. Dichas deficiencias van desde la carencia de iluminación y mantenimiento, hasta el material que es utilizado en muchos de ellos, además de que en algunos de los casos no existen estudios que avalen su ubicación.
Lo anterior se deriva de un estudio realizado por el investigador del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño, Guillermo Sandoval Madrigal, quien señala que los puentes deben ser diseñados para diferentes tipos de personas, sin embargo, en los últimos años se han hecho siempre iguales.
“Es un error de diseño porque deben manejarse aspectos de acuerdo a la edad y condición de los distintos usuarios, no hay un diseño especifico estudiado técnicamente, son modelos que los hace cualquiera y como se les da a entender, sin tener los conocimientos”.
Explicó que los pasos peatonales deben tener en principio, un elemento de elevación y de descenso. No se piensa en las personas mayores y en muchos de ellos existen escalones de diferente tamaño a pesar de que la norma establece que deben tener una altura de 15 centímetros máximo de peralte para ser adecuados al uso de cualquier humano. Por ello concluye que “cerca del 80 por ciento de los puentes peatonales están mal hechos y además la mayoría de ellos se concentran en el surponiente de la ciudad”.
Sandoval Madrigal precisó que otro problema de los puentes es el mantenimiento. “Muy pocos cuentan con iluminación y su sistema es muy vulnerable a los vándalos, todas las obras de gobierno de los últimos tiempos no cuentan con un manual de mantenimiento, no hay ni quien los limpie o alguien que cambie los focos”.
Precisó que otra de las deficiencias son los barandales, que son de fierro, muchos de ellos cuadrados y a veces la mano no alcanza a embonar, a diferencia de cuando son redondos. Otro problema es que se encuentran a la intemperie, se calientan con el sol y quedan inutilizables, cuando esto podría evitarse mediante la utilización de material con características especiales. “Debajo de sus rampas o escaleras sólo hay tierra y basura, técnicamente no están proyectados en forma adecuada, no existe manual de mantenimiento, la durabilidad desde el punto de vista estructural no está comprobada y hasta su ubicación se determina políticamente, además de que los colonos están teniendo un valor importante en la decisión de las cosas”.
En lo referente a los puentes peatonales que utilizan rampas, como los de la avenida López Mateos, dijo que “algunos sí cumplen la normatividad, hablamos de un 30 por ciento en el caso de los de rampas, pero cuando esa rampa está junto a un edificio en el cual estás trabajando, ves a la gente pasar; en ese sentido me parece que no se cuidó una imagen urbana; la única diferencia entre los de rampa y los de escaleras es la longitud, ya que la forma de “z” da como resultado un mayor recorrido que una línea inclinada. Los puentes del viaducto cumplen más o menos con las normas, pero no fueron hechos por profesionales”.

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