De las aulas a la pantalla

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El talento de egresados de la licenciatura en Artes Audiovisuales, del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD), se ha hecho notar en diferentes festivales de cine que reconocen la calidad del trabajo que se gesta en el Departamento de Imagen y Sonido (DIS).

Historias de ficción, así como documentales que muestran la diversidad de realidades en el país han conmocionado a públicos de México y otros países.

Cortos, pero grandes
Durante la más reciente edición del Festival Internacional de Cortometrajes de México Shorts México 2019 (realizado a inicios de septiembre), dos cortometrajes realizados por cineastas egresados del DIS triunfaron en varias ternas: Playa Gaviotas, de Eduardo Esquivel, resultó ser el Mejor Cortometraje Mexicano, y La bruja del fósforo paseante, de Sofía Carrillo, se llevó los premios de Mejor vestuario de Cortometraje Mexicano de Ficción, Mejor arte de Cortometraje Mexicano de Ficción y mención honorífica del Premio de la Prensa.

Cerrar ciclos en la mar
En pleno Periférico de Guadalajara, una adolescente levanta la mano para pedir aventón; en su mente hay algo que pesa: hace apenas unas horas, en la intimidad de su habitación en el edificio multifamiliar en que vive, tomó unas pastillas para abortar.

Un hombre que circula por la vialidad ve a la joven y decide detenerse; él, como ella, también quiere huir de esta ciudad; las cenizas de su madre no pueden esperar más para ser esparcidas en el mar. Ambos, cada cual sumergido en su soledad, se acompañan.

Esta situación azarosa es la trama de Playa Gaviotas, cortometraje de ficción dirigido por Eduardo Esquivel, junto con el cineasta Omar Robles (Aurelia y Pedro, 2016) como co-guionista. Fue grabado en locaciones de Guadalajara y Manzanillo.

“Nos dieron el reconocimiento a mejor corto. Fue algo de mucha sorpresa. Esta película fue hecha hace tres años, cuando era estudiante. Fue mi proyecto de tesis. Esos tres años han sido muy importantes para mi formación cinematográfica. Es reconocer que el proceso académico es algo que dará resultado siempre: generar contenidos diferentes, que son más genuinos”, dice Esquivel.

Este joven realizador ha destacado al recibir el Premio a la Revelación en el Festival de Cine Latinoamericano de Toulouse, por su corto Lo que no se dice bajo el sol; actualmente realiza su ópera prima Las flores de la noche, documental sobre un grupo de jóvenes transexuales en Mezcala de la Asunción, que resisten contra la opresión en su comunidad.

Brujas que vuelan por los cielos alteños
Son las bolas de fuego que ves en los cerros cuando anochece, los gatos que te encuentras en el panteón del pueblo, las mujeres que conocemos y que incluso van a misa, pero que por las noches practican las artes oscuras.

Las historias de hechiceras que cuentan en los Altos de Jalisco son la inspiración del cortometraje de ficción La bruja del fósforo paseante, de Sofía Carrillo.

Fue su hermana, Ana Carrillo, quien escribió un cuento en el cual la cineasta se inspiró para materializarlo en homenaje a las historias contadas en el municipio de Jesús María.

“Nuestro objetivo es que estés viendo un cuento que te cuenta una señora mayor de campo. La historia es de una viuda que tiene un hijo que no quiere que se le case, por lo que utiliza uno de ‘sus dones’ para lograr que se quede con ella y no se vaya de la casa, pero no contaba con que la prometida tuviera más apoyo del que la mujer cree. Ahí se ve a gente que tiene capacidad de convertirse en animales, tienen actividades en los cementerios; son mitos y decires de los Altos de Jalisco”.

La película fue grabada en Jesús María y San Ignacio Cerro Gordo, Jalisco; está en blanco y negro y se caracteriza por tener mucho grano; casi es como si se estuviera viendo un clásico del cine mexicano. Los personajes son lúgubres, con usanzas de la primera mitad del siglo XX, y materializa lo que la gente del campo cuenta sobre las brujas.

Sofía Carrillo también ha sido premiada en varios festivales. Hace unas semanas su trabajo obtuvo el reconocimiento como el Mejor Cortometraje Mexicano, en el Festival Internacional de Cine de Horror Macabro 2019, de la Ciudad de México. En 2018 la creadora conquistó el Ariel a Mejor Corto Animado por la cinta Cerulia.