Cumplen universitarios en el agua

110

Una vez más los nadadores de la Universidad de Guadalajara tuvieron una destacada participación en el Maratón Acuático ABH, que tuvo lugar en Rincón de Guayabitos, Nayarit, en donde participaron atletas de diversas partes de la república. En este evento la UdeG logró ubicarse en los primeros lugares, tanto en categorías como la de menores de ocho años como en la de 65-69 años.
La actividad comenzó con la travesía de cuatro kilómetros para adultos, divididos en categorías por edad, donde el estudiante del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), Juan Yeh (Tritón U-Fit), se adjudicó la posición de honor al concluir con tiempo de 42 minutos 47 segundos.
“Como todos los años mi participación me deja muy contento, soy velocista, pero me encantan estos eventos que son una experiencia diferente”. El nadador, que representó a la Universidad de Guadalajara en la pasada Universiada Mundial, comenzó hace dos meses su temporada deportiva con un balance del 2009 positivo.
“Queremos calificar a Juegos Centroamericanos, el 2009 me deja muy contento, rompí un record que tenía 17 años sin superarse en 100 metros libres, y fue un cierre de un ciclo de tres o cuatro años completos de trabajo”.
El universitario, quien recientemente superó una lesión en la rodilla, tiene la confianza de que en el 2010 se pueden hacer grandes cosas en los Juegos Centroamericanos.

Pequeños tritones
Nadar en el mar no es sencillo, especialmente cuando se es pequeño y se trata de una competencia. Esto fue lo que experimentaron 17 nadadores integrantes del preequipo de la Universidad de Guadalajara, durante su participación en el Micro ABH y cuyas edades oscilan entre los 8 y 14 años.
Para algunos fue su primera experiencia, otros asistieron por segunda ocasión, pero todos regresaron a casa con un sentimiento diferente que hoy los hace más seguros, después de vencer el miedo de nadar en las aguas del Océano Pacífico.
Es por ello que su preparación además de lo deportivo tiene que incluir algunos aspectos psicológicos, según explica su entrenador Héctor Manuel López Oliva.
“Desde antes se habla con ellos, manejamos planteamientos psicológicos y físicos para que logren eso, después de su primera experiencia en el mar, saben controlar mucho más los nervios en las competencias en alberca y les da mucha seguridad”.
López Oliva está satisfecho con el desempeño y esfuerzo de sus nadadores más allá de los resultados. “Me enorgullece que cumplan sus metas y venzan el miedo de nadar en el mar, que es la gran barrera que tienen muchos niños, el temor que les da lo desconocido, la magnitud del Océano. Es muy importante para ellos participar en estas competencias que son un parteaguas en su desempeño como nadadores”.
Explica que el preequipo está integrado por niños que apenas tienen la base de natación y que son los que vienen de la clases tradicionales, y es en este grupo donde adquieren conocimiento sobre competencia y empiezan a tener un fogueo.
“Aquí reciben una instrucción más completa en cuanto entrenamiento para que en un futuro formen parte del equipo. Actualmente trabajamos con cerca de 50 niños y está abierto al público en general, sólo es cuestión de acudir a la Alberca Olímpica [Calzada Olímpica y boulevard Marcelino García Barragán], para recibir mayor información”.

Termina temporada
El triatleta Leonardo Saucedo (Trixal), culminó su temporada deportiva con la participación en el Maratón Acuático, en el que se ubicó en la posición número 5 de la categoría profesional.
Ahora es estudiante de sociología del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), tomará un periodo de descanso para después iniciar con los preparativos para el 2010 y el comienzo del ciclo olímpico.
“Siempre es bonito venir a participar aquí, es un buen entrenamiento, terminamos temporada y ahora tenemos que planear los próximos años que son los importantes, ya que en 2010 son los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en 2011 los Juegos Panamericanos y en el 2012 los Juegos Olímpicos”.
Explicó que el 2009 fue un año de transición, tranquilo y de replantear cuestiones específicas como la alimentación y la técnica.