Criaturas acechan

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Pequeños monstruos de mirada malévola y garras afiladas acosan a la pequeña Sally Hurst. Tienen hambre. Desean alimentarse de sus huesos y dientes. Ella está aterrada. Cuando cae la noche, invaden su alcoba. Sólo la luz las atemoriza.
Los homunculi, así fueron denominados los temibles monstruos de Don’t be afraid of the Dark (No le temas a la oscuridad), un thriller gótico a la manera clásica, dirigido por Troy Nixey y producido por Guillermo del Toro. La película ya está en cartelera en los cines comerciales de la zona metropolitana.
Los alquimistas de la Edad Media creían que podían crear seres semejantes a los seres humanos, los homunculi (homúnculos), a partir del huevo de una gallina y esperma humano. Sin embargo las criaturas que imaginó Troy Nixey, a no ser por su instinto depredador y su capacidad para hablar, tienen poca semejanza con los hombres. Pálidos, casi blancos, con prominente joroba, ojos fijos, sin párpados que reflejan la luz, mentón prominente, casi en forma de triángulo, boca pequeña y delgada, pelvis y pecho rugoso y esquelético, zambos, dotados de brazos que casi tocan el piso. Parecen seres sacados de una pesadilla.
En su creación, el secreto estuvo en tomar elementos de la naturaleza para que fueran extraños, pero a la vez convincentes. En base a los diseños fueron hechas las maquetas. Posteriormente fueron recreados en computadora y desarrollados por la casa de efectos digitales australiana Iloura y la Spectral Motion.
Las criaturas fueron tan impactantes para Katie Holmes (Kim, la madrastra de Sally), que después de leer el guión, la actriz se sintió asustada.
Otros de los actores que participan en el elenco son Guy Pearce (Alex, el papá de Sally) y Bailee Madison (Sally). La filmación comenzó en 2009. Guillermo del Toro y Matthew Robbins fueron los guionistas. Los rodajes tuvieron lugar en Australia.
Baile Madison, la pequeña que encarna a la protagonista, fue recomendada a Del Toro por Natalie Portman por sus dotes actorales.

Tensión constante
La tensión se mantiene a lo largo de la película. Los susurros, los pasos, el manejo de luces y sombras, la musicalización y los efectos de cámara atrapan a los espectadores y los tienen sin casi pestañear. De manera involuntaria salen exclamaciones de sus gargantas. Todos ignoran la suerte que correrá la pequeña Sally. La mano del Guillermo del Toro es evidente por el manejo de los espacios y atmósferas que evocan a El laberinto del fauno (2006).
Guillermo del Toro asegura que al hacer No temas a la oscuridad, no estaba interesado en copiar los estándares de las cintas de terror. La idea era hacer “un viaje gótico espeluznante y emocionante para quienes vieran la película”.
Sally es una niña valiente. El miedo no la paraliza. Ella decide hacer frente a las criaturas diabólicas. Primero armada con una lámpara, después con una cámara fotográfica con la que logra obtener evidencia sobre la existencia de los que la atormentan. Tanto Bailee Madison como Katie Holmes encarnan personajes muy activos que saben dar la cara al peligro.
La pesadilla para Sally empieza cuando va a vivir con su padre, de profesión arquitecto y su madrastra, diseñadora de interiores a una mansión aislada del siglo XIX, ubicada en Rhode Island. La pareja la está remodelando para venderla. La casona guarda un secreto. Si quieren salvarse deberán alejarse de ese sitio.

Un remake original
Don’t be afraid of the dark está basada en la cinta para televisión homónima traducida al español como Frío en la noche. Esta película fue dirigida por John Newland. El guión fue escrito por Nigel McKeand. En el elenco participaron Kim Darby, como Sally Farnham y Jim Hutton como Alex Farnham.
En esa versión de 1973, Sally se muda a la casa de su abuela, que acaba de fallecer. La mujer decide abrir una chimenea que está cerrada, cuando ella lo logra, libera demonios que tratarán de poseerla. Del Toro vio esa película cuando era niño. Él intercambiaba impresiones y relatos de ella con otros muchachos. Esto reinventó la película. Tiempo después cuando Del Toro volvió a ver el filme se dio cuenta que muchas de las escenas que le gustaban eran inventadas.
La película empezó a producirse en 2009. Guillermo del Toro pensaba dirigir Don’t be afraid of the dark, pero en ese momento estaba muy comprometido con The hobbit.