Construir una crítica profesional

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“Migración de fronteras” es el eje conceptual de la próxima edición de Talents Guadalajara, sección de talleres dedicados a las distintas aristas del quehacer cinematográfico que se ha convertido en una de las aportaciones más creativas del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG). Una plataforma en la que confluyen directores, guionistas, productores, actores y críticos de Centroamérica, el Caribe y México, y que promueve la colaboración internacional con otros Talents en el mundo, como lo son Berlinale Talents, Talents Beirut, Talents Buenos Aires, Talents Durban, Talents Sarajevo y Talents Tokio.

Talents Guadalajara funge como un espacio de intercambios de experiencias y desafíos para trabajar en construir una cinematografía sólida poniendo en contacto la experiencia de los consagrados con las nuevas generaciones del medio cinematográfico.

Precisamente en camino a esa construcción de la industria, existe un área poco reconocida en lo tocante al cine de la región que, a pesar de ello, ha crecido en los últimos años: la crítica cinematográfica. Para esta edición han sido seleccionadas cinco participantes, tres de ellas mexicanas, para compartir sus impresiones sobre un gremio en construcción. En el contexto mexicano, tras importantes figuras como Emilio García Riera, Leonardo García Tsao, Jorge Ayala Blanco, Aurelio de los Reyes o Eduardo de la Vega Alfaro, que jugaron al mismo tiempo el rol de historiador, analista y crítico, ahora una naciente generación pugna por la reconstrucción de una tradición crítica profesional.

“No sólo en México, sino en el mundo creo que se ha desvirtuado la idea de un crítico, haciéndolo pasar por un juez que lo que hace es emitir apreciaciones de valor; a esto hay que agregarle que vivimos en una sociedad donde cualquier persona puede crear un blogspot, un wordpress o un dominio y ejercer la crítica, así que creo que es importante armarse con más herramientas para poder hacer un periodismo especializado”, afirma Talía Montiel, una de las participantes, que al igual que su compañera Arantxa Sánchez comparte la percepción de que la crítica en México aún debe depurarse: “Justo quiero aprender más de la labor cinematográfica en Talents para hacer un puente entre los espectadores y la película, no sólo para dictar dogmas”.

Y es que la sistemática profesionalización del medio se ha convertido en una de las búsquedas que en otras ediciones han manifestado directores y actores, y que en esta ocasión toca a quienes no participan directamente en el proceso de producción sino, durante la etapa de exhibición, como observadores del otro lado de la pantalla; sin que por ello deba existir una desvinculación entre el trabajo del realizador y el del crítico. Una profesionalización que, en palabras de Jaqueline Ávila —quien también participará en las jornadas de Talents— implica pasión y trabajo para atraer al público a una cultura de la crítica cada vez más especializada, como sucede en países como Francia o Estados Unidos.

“Debemos buscar la forma de trascender la crónica”, apunta Montiel, “así como evitar la tentación de equiparar las exigencias de una industria como la de Hollywood a la del cine mexicano, pues aquí muchas veces no hay un financiamiento adecuado”; por ello —señala Sánchez—, “el papel de la crítica no es rescatar al cine nacional, sino causar interés”. Un objetivo que se agrega al de la revalorización del ejercicio crítico y que será una de las preocupaciones en las que confluirán las participantes, incluidas Mayté Madruga Hernández y Nils Longueira Borrego, de Cuba.

Un encuentro para hablar de cine desde dentro de uno de los festivales más importantes de Latinoamérica, y construir los cimientos para una crítica con disciplina que, como señala Ávila, “no caiga en la facilidad de dejarse llevar por la pasión del destrozo”.