Carmen Vidaurre

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Carmen Vidaurre es maestra en lengua y literatura española e hispanoamericana por la Universidad de Guadalajara y doctora en cultura hispanoamericana por la Universidad de Montpellier, Francia. Adscrita al Departamento de Artes Visuales (CUAAD), actualmente pertenece al Cuerpo Académico de Arte, Comunicación y Cultura; además, con apoyo del INAH participa en la creación del Catálogo de la pinacotéca del Museo Regional de Jalisco y tiene dos proyectos de investigación personales: Modernismo: imágenes y palabras, próximo a publicarse, y Narrativa cinematográfica. Interrelaciones entre el cine y el comic. Con su trabajo titulado “América Latina en tres obras narrativas de Gabriel García Márquez”, resultó ganadora del tercer lugar del I Premio nacional de ensayo Estación Palabra, convocado por el Gobierno del estado de Tamaulipas, el Ayuntamiento de Nuevo Laredo, el Instituto Nacional de Bellas Artes y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.
Reconocida por sus aportaciones al estudio de la literatura latinoamericana, es también una incansable exploradora de las artes visuales. Vidaurre, tenaz defensora de la cultura hispanoamericana, demuestra con sus conocimientos y producciones un amor profundo a todo lo que significa América Latina.

Hablar de literatura latinoamericana suponía de entrada interés para ti, ya que planteaba desarrollar un tema en el que eres especialista, ¿qué beneficios te da el género ensayístico para hablar de asuntos que tanto te gustan?
Yo le apuesto mucho al ensayo porque pone el énfasis en la capacidad crítica del lector y en compartir con él el análisis que haces de las cosas. Por otra parte, el ensayo es uno de los géneros literarios que siempre se ha considerado de segundo nivel, por ello me interesé en participar en una de las pocas convocatorias que ofrecen un premio de esa importancia para ensayo. Aunque no creo mucho en los premios, porque cuando se trata del arte siempre hay una apreciación de tipo personal, todos necesitamos conocer qué piensan de lo que escribimos, saber cómo lo valoran. Y sí fue muy edificante obtener el tercer sitio, porque además me enteré que participó gente con trayectoria significativa.

Si bien la convocatoria del premio marcaba la temática de la representación de AL en la obra de García Márquez, ¿cuál es el supuesto del que partes para desarrollar tu ensayo?
El autor habla de AL en toda su producción, sin embargo lo hace de formas distintas. Macondo es un espacio ficticio que tiene elementos de América, yo preferí no trabajar con esa ficción literaria, sino con las obras en las que específicamente el autor habla del territorio de AL. Tomé narraciones en donde puedes reconocer Cartagena de Indias o el Caribe, como lo hace en El otoño del patriarca, El general en su laberinto, El amor y otros demonios o en El amor en los tiempos del cólera, en donde aunque haya una ficcionalización se está hablando del territorio latinoamericano. En estas obras, los nombres de los sitios no nos refieren tanto un espacio específico, sino que adoptan una categoría mítica. En obras como El otoño del patriarca el autor hace una crítica a la figura de los dictadores latinoamericanos, concretamente a los del Caribe. Cuando escribe El general en su laberinto hace un cuestionamiento y una reescritura de la historia de Simón Bolívar y la importancia que tuvo el mito bolivariano para la identidad latinoamericana. En El amor y otros demonios recupera Cartagena de Indias como el espacio en el que pervive todavía una estructura virreinal, que a pesar de estar tan distante, es actualizada. Algo semejante ocurre en El amor en los tiempos del cólera, en la que el siglo XIX permite hacer una evaluación del desarrollo histórico de Colombia, sin que el autor pierda el enfoque mítico.

No es la primera vez que trabajas con autores latinoamericanos y la recreación de su cultura. En el caso de la Latinoamérica de García Márquez ¿qué la hace distinta a la de sus contemporáneos?
Me gusta de manera especial la AL de García Márquez porque recupera tradiciones populares y académicas para fusionarlas. Es una AL muy identificada con una tradición popular, pero desde el punto de vista de un hombre que tiene un enfoque crítico frente a la historia. Esta AL es también distinta porque tiene mucho del Caribe, la de Fuentes es el DF principalmente, como la de Carpentier es Cuba y Europa o la de Vargas Llosa es Lima, y que en un momento determinado se abre a otras geografías externas. La AL del Caribe tiene la particularidad de ser una mezcla impresionante de tradiciones. Hay en la formación cultural de esta zona, árabes, negros, holandeses, británicos, españoles, una simbiosis que la hace muy rica. Por otra parte es en Colombia en donde surge este sueño de tener una América unida, mismo que se ha venido revitalizando a lo largo del tiempo y aunque utópico, sigue siendo muy atractivo.

Dentro del espacio que se abre entre el hallazgo de lo real y lo absolutamente fantástico, ¿dónde se encuentra la AL que descubre y describe García Márquez?
García Márquez habla de eso cuando describe el clima de nuestros países, que a muchos europeos o extranjeros puede parecerles ficción. La belleza impresionante de la geografía latinoamericana es real. En ocasiones, por el lenguaje enamorado que emplea el escritor para describir, parecería que todo es ficción, aunque muchos pasajes tienen un fuerte apego a lo histórico, que puede ser interpretado desde una perspectiva mágica o mítica.
García Márquez construye la AL de sus relatos nutriéndose de la tradición literaria de las crónicas de Indias. Es posible encontrar citas literales de Cristóbal Colón y otros cronistas de Indias. Desde esa óptica asombrada del europeo que está descubriendo un territorio desconocido, Márquez nos describe su propia tierra, pero dando voz a quienes no habían hablado: los nativos latinoamericanos, esto hace que la perspectiva mítica se enfrente a una perspectiva crítica.

Además del reconocimiento internacional que te da el premio, dada la calidad de todos los trabajos participantes, ¿cuál consideras que será el impacto del premio en la UdeG?
Esperaría que la Universidad apoyara mucho más a los creadores, a la gente que produce en el campo de las artes. Las nuevas generaciones no se pueden incorporar ni como docentes ni como en estudiantes de postgrado, porque tienen que responder a necesidades inmediatas de trabajo. Muchos estudiantes destacados abandonan sus carreras creativas como pintores, dibujantes, fotógrafos, escritores, para dedicarse a trabajar en áreas que no les permiten desarrollar sus capacidades artísticas.

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