Bruno Bozzetto

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Bruno Bozzetto, el gran señor de la animación italiana, estuvo en el FICG para impartir la Cátedra Julio Cortázar. Una constante en su trabajo, es el humor en sus diversas facetas, porque sin éste no se podrían “aceptar las cosas difíciles de la vida”. Y ello siempre desde la sencillez en el trazo y el argumento, que ayudan a mantener con agilidad la comunicación con todos acerca de su gran preocupación artística: la reflexión sobre el hombre mismo.

¿Hubo alguien en particular que te hizo optar por esta profesión?
Quien me ha impulsado es el animador y director Norman McLaren. Él me hizo comprender cómo con pocas líneas se podía contar cualquier cosa. He visto la fuerza de la animación. Pocas líneas y estaba fascinado. Antes de McLaren yo sólo había visto a Walt Disney, y no se le puede imitar. Entonces yo estaba desanimado. Después, el filme determinante ha sido la historia de la música de Walt Disney. Éste me hizo entender cuál era el tipo de animación que yo podía realizar. Y esto es importante porque de otro modo no habría tenido el coraje de afrontarlo.

¿Por qué es necesario el género de la animación?
Es el medio más fuerte para comunicar cualquier cosa a la gente. No existe otro que comunique conceptos y que también permita memorizarlos. He hecho muchos filmes de divulgación con Piero Angela, un gran difusor italiano, y él mismo me ha dicho que éste es el mejor medio para divulgar. Esto es uno de los motivos del porqué me ha fascinado. La posibilidad de contar en un minuto la historia del hombre. Hay argumentos que no se pueden tocar en la realidad, y sí con el dibujo animado. Así que tengo la fuerza en la mano. La animación es una potencia, bien usada, y mal si se piensa como un producto sólo para niños. Esto es un error, porque es la mitad de la potencialidad de este medio.

¿Es imprescindible tratar temas como la política, la violencia o el medio ambiente a través de este género?
Es más fácil. Es sobre todo la animación la meta para el humorismo, que es un vehículo fuertísimo para hablar de cosas que le placen o no a la gente. A través de él se puede ser muy cautivante.

¿El desarrollo de la animación con el paso de las décadas ha hecho que ésta gane o pierda en creación y contenido?
Han mejorado seguramente. El problema hoy es que son demasiadas. Pero veo que los filmes que tratan argumentos sociales, son aquellos que logran éxito, y sólo por poner un ejemplo, la serie más larga del mundo son Los Simpson. Es siempre vigente porque cada día tratan un argumento actual que cambia. Si yo tomo una historia de fantasía después de un tiempo se agota. Pero si lo hago con nuestra vida es infinito. Es la vía más justa para hablar de nuestra sociedad, del mundo, de nuestra vida. No necesariamente político, pero sí ético, porque esto es fundamental.

Un papel definitivo en tu animación lo hace la música.
Creo que la música y los efectos sonoros son la mitad del filme. Tienen una gran importancia porque la música cuenta todo aquello que la imagen no puede decir. Pero la música está dentro de todo lo que va a lo profundo. He tenido la gran fortuna de contar con músicalizadores fantásticos, como Roberto Frattini y Franco Godi. Ellos verdaderamente han interpretado la película también con humorismo. Porque la música no debe ser seria, sino funcional con respecto a la cinta.

¿Es mejor la animación que conlleva la ironía, el sarcasmo y la parodia?
Sí, el humorismo es fundamental, no podría hacer un filme serio. Y hay que agregar que el humor está siempre devaluado, porque es más fácil hacer una cinta trágica y dramática que humorística. Pero el humor es tratado como algo ligero y de poca cosa. En cambio, es muy difícil y, para mí, fundamental.

¿Son más entendibles las películas para las personas a través del humor?   
Fluye más. En vez de decir las cosas de manera seria, se convierte en una lección. Jugando es como se pueden aceptar cosas más difíciles.

¿Cómo se consiguen el ritmo y la simplicidad que son esenciales en tu obra?
Esto es muy instintivo y no se aprende en la escuela. Es como escribir. Es más fácil escribir en tres páginas que en una diciendo las mismas cosas. Este es un trabajo que necesita conocer muy bien el argumento, y dejar sólo lo importante. La animación trato de representarla con menos líneas posibles. Y entre más simplicidad, hará que perdure más el producto.

Como has dicho, la animación está hecha para hablarle a todos.
Sí, y en todo el mundo. Esto es un problema. Hace treinta años no se podía pensar la facilidad con que ahora se llega al mundo. Pero hoy es necesario estar muy atento. Hoy existe una censura dentro de nosotros que nos obliga a seleccionar todo. Es un poco riesgoso porque se hacen demasiados cortes, pero el mundo ahora es así.