Bancos de información digital

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Trabajar por la formación de una Red Mexicana de Repositorios Institucionales, es uno de los proyectos que se definieron en la reunión de Necobelac (Network of Collaboration Between Europe and Latin America-Caribbean Countries), llevada a cabo en el Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas, los días 22, 23 y 24 de agosto, y en la que participaron especialistas en el tema de instituciones y universidades de México, Italia, España, Colombia, Portugal y Reino Unido.
Necobelac como red de colaboración entre Europa y los países latinoamericanos y del Caribe, pretende mejorar la redacción científica y promover los modelos de publicación en el acceso abierto mediante repositorios de información, así como fomentar la cooperación técnica y científica.
Los repositorios son bancos de información que permiten el alojamiento de cualquier recurso en formato digital, orientados a fortalecer la investigación científica y el desarrollo profesional tanto para docentes como para estudiantes. En estos espacios se tiene acceso a bases de datos digitales con gran contenido de información como proyectos de tesis y publicaciones docentes y que sirven de referente para futuros proyectos y artículos.
Para la maestra Teresa Rodríguez Jiménez, de la Coordinación General Académica y una de las coordinadoras del evento Necobelac, éste es un proyecto de la comunidad europea que por primera vez está en México, por la UdeG.
Asistieron instituciones como el IMSS, del Instituto Nacional de Salud Pública, la Subdirección General de Educación en Investigación Artística, a la Universidad Peruana de Cayetano Heredia, a la Universidad Autónoma de Nuevo León, el tecnológico de Monterrey y la Universidad Autónoma de Guadalajara. Por parte de la UdeG, acudieron entre otras dependencias, la Oficina del Abogado General, la Universidad Virtual, CUCEI, CUCiénega, Sistema de Educación Media Superior.
“Entre todos participaron más de 70 personas de todo el país y lo más importante es que se comprometieron a replicar los conocimientos adquiridos en sus dependencias, pero además, entre todos vamos a hacer la Red Mexicana de Repositorios Institucionales a solicitud del Conacyt, y nos vamos a integrar a Latinoamérica”.
En su presentación del evento, la maestra Rodríguez Jiménez expuso lo que hay en México en este tema y dijo que “en nuestro país existen varios repositorios como el Repositorio de Objetos de Aprendizaje UDGVIRTUAL, la Red Abierta de Bibliotecas Digitales (RABID) de la Sección de Aplicaciones de la Corporación Universitaria para Internet (CUDI) la cual permite el acceso federado a colecciones y servicios digitales disponibles, y facilita la participación de bibliotecas digitales”.
Además, agrego, que en el año 2008 se creó el primer Repositorio Institucional de Acceso Abierto de la Investigación Científica y Profesional en la Universidad Autónoma de Nuevo León, y por parte de la UNAM está la Red de Acervos Digitales (RAD).
También manifestó que hacen falta políticas institucionales para la creación de estos repositorios y para el acceso abierto hacia ellos y sobre todo promover y estudiar este tema.
Y agregó: “Es recomendable que nuestra universidad se adhiera a la Declaración de Berlín 2003 la que manifiesta el aprovechamiento de internet como una oportunidad para construir una representación global e interactiva del conocimiento humano, refiriéndose al acceso abierto y a los repositorios”.
Algunos de los temas del evento fueron “introducción y crítica al acceso abierto”, “Directrices para la redacción de artículos científicos”, “Repositorios, tecnologías e interoperabilidad”.
En la conferencia de Reme Melero, de España, se habló de los factores que desencadenaron el movimiento de acceso abierto y el surgimiento de los repositorios. Por ejemplo, expuso el costo de las suscripciones, las imposiciones de las editoriales para la adquisición de los contratos, el control de los derechos de copyright ejercido por las editoriales, la respuesta de la comunidad científica y de la sociedad, y también la presión de las universidades.
Finalmente puntualizó los aspectos a favor del acceso abierto como el que facilitan el acceso al conocimiento; se rompen barreras entre países pobres y ricos; la investigación llega a mayor audiencia; las instituciones ganan reputación debido al aumento de la visibilidad de sus investigadores y profesores; aumenta el impacto de los trabajos; se recupera parte de lo invertido en los proyectos de investigación; aumenta el impacto de las publicaciones lo que es favorable también para las editoriales, y sobre todo que la sociedad en general también puede participar y compartir.