Ariel Miranda Altamirano y una locura hecha realidad

Comenzó como un sueño y hoy la Unidad de Niños con Quemaduras, del Hospital Civil de Guadalajara “Dr. Juan I. Menchaca”, es un espacio reconocido como de los mejores de América Latina

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Foto: Abraham Aréchiga

El amor por los niños ha llevado al doctor Ariel Miranda Altamirano a conformar uno de los espacios más reconocidos del OPD Hospital Civil de Guadalajara y uno de los mejores de América Latina.

Cirujano de profesión, levantó de cero la Unidad de Niños con Quemaduras, del Hospital Civil de Guadalajara “Dr. Juan I. Menchaca”, que ha atendido a miles de pacientes de Jalisco y el occidente de México, no sólo para darles una mejor calidad de vida sino también para darles una esperanza de supervivencia.

¿Cómo fue que le interesó trabajar en la rama de la pediatría?

La vida te va llevando por caminos que no buscas, que salen. Yo decía que no iba a ser pediatra nunca y ahora me dedico a atenderlos. La verdad es que han llenado mi vida de muchas cosas, los niños para mí han sido muy importantes. Con anterioridad atendíamos a los pacientes de manera muy irregular, porque no teníamos la capacidad de anestesiar al paciente para hacerle un aseo quirúrgico, ahora todos son con anestesia y ya no les duele. Los bañaban las enfermeras en una tina de baño, los niños estaban a grito abierto y esto movió en mí algo para buscar esta unidad y, también, al entrar al hospital debía tener un proyecto que justificara mi ingreso. Siempre dije que quería una unidad para niños con quemaduras y ahora es el motor de mi vida.

A veces estoy lejos por el trabajo administrativo, pero amo operar, amo ver sonreír a mis niños, saludarlos a diario, hacerlos sentir que hay alguien que se interesa en ellos.

¿Cómo empezó la Unidad de Niños con Quemaduras?

Comenzó como un sueño que muchos catalogaban como locura, porque el costo del tratamiento para el paciente con quemaduras es alto. Empezamos con el programa en 1999 tratando de buscar conexiones, acuerdos, para lograr el objetivo de tener un lugar especial para atender a niños con quemaduras. En el año 2002 fue cuando esto se empezó a cristalizar y dos años después iniciamos con actividades de esta primera unidad en el Hospital Civil de Guadalajara. Con anterioridad no había nada, tuvimos que tocar muchas puertas para que creyeran en esta locura que se volvió comunitaria y que ahora es una realidad con muy buenos resultados.

¿Cómo ha beneficiado esto a los niños? 

Antes teníamos una mortalidad de 11 por ciento de niños con quemaduras que ingresaban al Hospital Civil, ahora en 2019 no tuvimos ningún paciente que haya muerto, la mortalidad es de cero por ciento, y esto no es solo por la creación de la unidad, o por las instalaciones y equipo, sino por el personal humano. Contamos con personas especializadas y comprometidas, sobre todo en el área de nutrición, de infectología, de rehabilitación, de psicología, de pediatría, cirugía y enfermería. Es importante que esta conjunción de esfuerzos se dé para lograr el resultado adecuado en nuestros pacientes. Como somos una unidad que no es reproducida en todas partes, nos toca atender a pacientes de otros estados y regiones. Anualmente tenemos 250 pacientes, nos buscan y tenemos que atenderlos.

El Hospital Civil se ha caracterizado por la filosofía de puertas abiertas y recibir a quien más lo necesita.

40 por ciento de nuestros pacientes son de otros estados. Atendemos a niños menores de 15 años que ameritan atención especializada, contamos con seis espacios, pero por desgracia están ocupados la mayor parte del año y cuando hay un incremento importante en la incidencia de quemaduras, que es en invierno y verano, tenemos que atenderlos en otros pisos de Pediatría. Hemos llegado a atender hasta 20 de manera simultánea cuando nuestra capacidad es de seis pacientes.

¿Cuáles son los proyectos nuevos para esta unidad?

Buscamos una nueva unidad para que podamos dar servicio al menos durante los próximos 20 años. Esperamos contar con once camas, otra área de operaciones, de cirugías y contar con espacios más adecuados. Necesitamos un área de rehabilitación más grande, los consultorios adecuados y que tengamos la facilidad de atender a todos los pacientes dentro de la unidad porque da una mejor calidad en la atención.