Adiós a los árboles

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070510 cyr plagas de arboles que estan infectados con el crecimiento de la planta parasito Muerdago, en la colonia la estancia. foto giorgio viera.

Hace cuatro años pudo evitarse el problema, pero para los gobernantes éste pasó inadvertido. Ahora el 80 por ciento de los árboles de la ciudad está infectado, y en poco tiempo comenzarán a secarse por completo, hasta que mueran. Algunos ya están totalmente secos, pero continúan en su lugar, volviéndose un peligro para los transeúntes.
La plaga del muérdago presenta los siguientes síntomas: aparecen algunas manchas en las hojas de los árboles, luego su tonalidad se vuelve oscura, después comienzan a secarse y sus ramas se ven carcomidas. Por el efecto mortífero de esta planta venenosa, se les caen algunas ramas. El árbol luce afligido, realmente enfermo, como si agonizara.
El muérdago, explica el investigador del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias, Antonio Rodríguez Rivas, es “una planta parásita que arraiga en los árboles y por medio de sus semillas succiona los nutrientes de la rama en donde se encuentre”.
Las semillas de esta planta mortífera son transportadas de un árbol a otro por medio de las aves que deambulan por las especies forestales, tanto de la ciudad como de los bosques aledaños, que también están infectados.
Para Fernando Estrada Godínez, presidente de colonos de La Estancia –zona severamente dañada por el muérdago– este problema es “realmente triste, porque se nos van a acabar los árboles. Afecta a los mejores y más eficientes productores de oxígeno… Si nos ponemos a observar, vemos cómo hay árboles que están luchando por su vida, pero el muérdago se los está acabando, y las autoridades no han hecho nada para evitarlo”.
Es común que esta plaga se haga presente en los árboles y una vez arraigada resulta casi imposible de controlar, pues las aves la transportan a otros lados. Sin embargo, detectada a tiempo hay remedio.
Comenta el investigador Antonio Rodríguez que esta plaga se puede evitar si desde los primeros indicios es eliminada mediante la poda, pero ya es tarde: “Si ahora se trata de acabar con el muérdago, pues se tendría que podar todo el árbol, y si le quitamos todas sus hojas, se muere”.
Menciona que las consecuencias son catastróficas, ya que cuando esta plaga elimine por completo al 80 por ciento de los árboles que existen en la ciudad, el aire que respiraremos será tóxico y habrá desequilibrio ecológico, porque las aves no tendrían en dónde habitar, aumentaría el calentamiento global, y los árboles secos en temporada de lluvias ocasionarán accidentes.