Una app para la diabetes

    359

    A través de un trabajo en conjunto entre un equipo de desarrolladores e investigadores de Madrid y Lagos de Moreno, se está creando una aplicación que permitirá combatir la diabetes de una forma más eficiente. La parte que se lleva a cabo en la ciudad alteña corresponde a Juan Onofre Orozco López, estudiante de doctorado del Centro Universitario de los Lagos, quien lleva las riendas del proyecto.

    La conexión con España se ha llevado a cabo por medio de la Universidad Politécnica de Madrid, que trabaja a través del doctor Agustín Rodríguez Herrero. Por su parte, en México el trabajo se lleva a cabo en codirección con el doctor Carlos Eduardo Castañeda Hernández, del CULagos.

    Orozco López argumenta que la finalidad del proyecto es la de lograr suministrar insulina en “tiempo real”, de acuerdo a los requerimientos de cada paciente, para ayudar a reducir las complicaciones y la muerte de tejidos, que es lo que provoca las amputaciones, al igual que la ceguera, el daño de los riñones y otros padecimientos.

    “Buscamos tratar a un paciente de forma automática, y con ello elevar su calidad de vida y, al mismo momento, el estar controlado en el nivel de glucosa, se van a aminorar las complicaciones de una enfermedad que en muchas ocasiones tiene un mal tratamiento. La propuesta consiste en aplicar esta área en la medicina a través de un algoritmo de control que sea el encargado de subministrar de forma automática las dosis de insulina a los pacientes que tienen Diabetes tipo 1”.

    La aplicación para celular o un dispositivo móvil, programaría las dosis de insulina que el paciente debe liberar a lo largo del día, propiciando que las herramientas como las bombas de insulina o los sensores para medir glucosa tengan una función de liberación y de medición por medio de una conexión bluetooth que se realice con el software.

    Por ahora la investigación del algoritmo de control ha pasado algunas pruebas iniciales, sin embargo, dice Juan Onofre Orozco, es necesario comenzar a realizar las que correspondan al área clínica, ya que a través de éstas se podrá comenzar a observar los posibles retrasos y las complicaciones que vaya presentando el proyecto.

    El grupo de desarrolladores tanto de CULagos como de Madrid espera que en un plazo de entre cinco a 10 años el software sea una realidad, y que en un plazo no mayor a 20 años se concrete en la realización de páncreas artificiales con el uso de la tecnología y su aplicación en las células madre.