Un modelo a nivel nacional

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La palabra red sugiere, entre otras cosas, confluencias, conjuntos, cadenas. La creación de la Red Universitaria de la Universidad de Guadalajara, hace ya veinte años, le ha dado realidad y sentido a estas palabras, a estas acepciones.

La Red Universitaria ha hecho coincidir los objetivos que la universidad pública se ha planteado desde sus inicios con las realidades locales de cada región en la que se ha establecido un centro universitario, una preparatoria, una casa universitaria, un módulo…

La Red Universitaria ha hecho confluir los intereses y las necesidades reales de la gente con sus propias instituciones, así como iniciado prácticas sin la visión centralista que dominó a nuestro país durante el siglo pasado; todo esto ha permitido ver con otros ojos las motivaciones de psicologías sociales particulares y encauzar así una educación y una formación más pertinentes.

La creación de la Red Universitaria, hace ya veinte años, ha sido el detonante de la formación de grupos organizados de la sociedad civil a partir del aglutinante común universitario.

Egresados de diversas carreras han podido asociarse para alcanzar fines altruistas y sociales, o bien para convertirse en emprendedores formadores de empresas o de autoemplearse en sus propias regiones de origen, permaneciendo así en éstos y siendo partícipes de un desarrollo más sustentable. Esta potencialidad de creación de conjuntos y grupos sociales ha contribuido así a mitigar el grave problema de migración al vecino país del norte, fortaleciendo las relaciones familiares, cohesionando grupos de individuos que a veces incluso, por primera vez, cuentan entre sus miembros con profesionistas que, al serlo, contribuyen a elevar el nivel educativo de sus núcleos familiares.

La creación de la Red Universitaria, hace ya veinte años, ha facilitado, asimismo, la extensión de servicios de toda clase a las comunidades más alejadas de nuestro estado, y ha permitido identificar sitios que merecían una atención de una naturaleza distinta o más decidida. Así, se han creado eslabones que se han unido entre Universidad, gobiernos municipales, delegaciones, comunidades y otras clases de organizaciones fortaleciendo así una base social que sin la mediación de la Red resultaba un poco más descoordinada.

La Red Universitaria ha ido creciendo incluso al interior de sí misma. El Centro Universitario de los Lagos festeja este año su décimo aniversario de creación, es decir, tiene la mitad de la edad de la Red que estamos festejando. Anteriormente era parte del Centro Universitario de los Altos, con sede en Tepatitlán de Morelos. Hoy, es un centro autónomo con sedes en San Juan de los Lagos y Lagos de Moreno. Tiene influencia, además, en distintos municipios como Encarnación de Díaz, Ojuelos, Villa Hidalgo, Teocaltiche, Unión de San Antonio, San Julián, San Diego de Alejandría, Jalostotitlán y San Miguel el Alto. Con todos ellos se han creado lazos, se han iniciado proyectos de colaboración; con empresas grandes y fuertes de la región, pero también con las pequeñas, se han creado alianzas para fortalecer la llamada triple hélice Universidad-Empresa-Sociedad.

La promoción y difusión de la ciencia y la cultura ha sido parte distintiva del Centro Universitario de los Lagos desde su creación, al igual y de la mano a como ha acontecido con la Red Universitaria, que ha sido un imparable motor para la creación y el disfrute de las artes, en todas sus manifestaciones. La cultura, la lectura, la música, el cine, entre otras, han sido asimismo factores de confluencia, han creado conjuntos, han sumado eslabones a la cadena del despertar de la sensibilidad y la conciencia de la población del estado de Jalisco. Por todo ello, no queda sino celebrar a lo largo de todo el año este vigésimo aniversario de la Red Universitaria y comprometernos a seguir trabajando por el crecimiento y afianzamiento de la misma para que sea un modelo a nivel nacional de las posibilidades de la descentralización educativa y cultural.