Un humanista moderno

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“Es fácil ser geógrafo sobre el mapa, pero lo interesante es recorrer el espacio, caminar, vivir el paisaje”, afirmaba Enrique Estrada Faudón al hablar de su apasionada experiencia como naturista de convicción, misma que le valió la obtención de la máxima distinción que esta Casa de Estudio otorga a la trayectoria profesional de sus académicos: el reconocimiento de Doctor Honoris Causa, que le fue conferido en 2004 por vía del Departamento de Geografía y Ordenación Territorial, del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades.

Nacido en 1927, en la ciudad de Guadalajara, se erigió como un fiel representante del espíritu humanista de nuestro tiempo, desempeñándose de manera exhaustiva en distintas áreas del conocimiento.

Cuando egresó de la carrera de cirujano partero en 1953, decidió especializarse en neurología y psiquiatría en la UdeG. Pese a la formación médica, su gusto por la naturaleza lo llevó a obtener en 1971 el grado de maestro en ciencias con especialidad en ecología y problemas ambientales, en el Instituto Interamericano de la Organización de Estados Americanos, en Costa Rica. 

Entre los logros de su diversa trayectoria profesional, podemos enlistar su trabajo como médico residente del Departamento de Neuropsiquiatría, del Hospital Civil “Fray Antonio Alcalde” y como psiquiatra forense del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Jalisco; la dirigencia de los nosocomios del Hospital Civil de Belén y después del Hospital Granja (hoy Hospital Psiquiátrico de Jalisco); su participación en el surgimiento, en 1961, de la Sociedad de Ciencias Naturales de Jalisco; la dirección entre 1974 y 1980, del Instituto de Botánica, y entre 1983 y 1989, del Instituto de Geografía y Estadística (ahora extinto), de la UdeG.

Fue miembro fundador de la Asociación Médica de Jalisco, de la Sociedad Jalisciense de Neuropsiquiatría y desempeñó cargos administrativos, como el de la Dirección de Ecología y Forestación, del ayuntamiento de Zapopan, y como presidente del Consejo Consultivo de Ecología del Ayuntamiento de Guadalajara.

Dictó numerosas conferencias sobre geografía, además de haber obtenido el Premio Jalisco en el área de ciencias naturales durante la administración del gobernador Enrique Álvarez del Castillo. Ejerció la docencia durante 36 años, hasta que en 1991 se jubiló.

Con el ánimo incansable que lo caracterizó, tras su jubilación continuó su labor médica en la casa pastoral de la parroquia de Zapopan y donó en 2010 su acervo bibliográfico a la Biblioteca Pública del Estado de Jalisco y su laboratorio, así como su colección personal de insectos, al Museo de Historia Natural que habrá en el Centro Cultural Universitario.