Tiempos electorales

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    En estos tiempos de derroche electoral, cuando vemos toda clase de alianzas y eventos políticos, debemos ser cautelosos y no dejarnos llevar por la mercadotecnia, que busca convencernos de que el actual gobierno cumplió lo prometido, o peor aún, que está funcionando de maravilla. Consulten su bolsillo y vean si es cierto lo que el régimen presume.
    El presidente de la república ha sido víctima de los errores de su equipo de trabajo, el cual no solo es inoperante sino que desdeña las buenas relaciones con los países hermanos, en especial con aquellos que rechazan la política fascista y represiva de George W. Bush.
    Nuestro país se ha caracterizado por la cordialidad con toda Latinoamérica, pero con este gobierno se ha vuelto evidente la manipulación del régimen estadunidense sobre México, al obligarnos a romper lazos diplomáticos. Con ello se manifiesta que el señor de Los Pinos es un “agachón de Bush” y no le importa llevar a su pueblo –que tan mal ha sido gobernado– a una crisis de inseguridad y desconfianza.
    Los asesores del señor de las botas creen que el triunfo electoral es suficiente para trascender, pero no. Es necesario saber actuar en el momento justo. No basta con llegar sino que su trabajo debe reflejarse en el bienestar de los mexicanos que confiaron en ellos.
    Qué tan lejos están las promesas de aquel 2 de julio de 2000, cuando Vicente Fox prometió una mejora absoluta. De seguro todos tenemos más de un amigo o familiar que desde ese día perdió su empleo o anda con el cinturón al cuello.
    Tal vez las ideas de Fox eran buenas, pero al carecer de un buen equipo de trabajo, sus acciones se deterioraron. Al final, esos errores lo han evidenciado. Se rodeó de un grupo de amigos que no supieron proteger su imagen ni aconsejarlo cuando estaba fallando. Ahora su partido puede pagar las consecuencias, todo por un plan de trabajo mal ejecutado.
    Lo que sí nos interesa a nosotros como organización sindical son las revisiones al salario. ¿De cuánto esperamos que nuestro flamante gobierno autorice el miniaumento? Ah, pero que no rebase su famoso tope salarial, una aberración y un atropello a los derechos constitucionales que hablan de una vida digna para los mexicanos y de la satisfacción de sus necesidades primarias.
    Compañeros, nosotros elegimos a estos gobernantes. Si funcionara la democracia que pregonan, las minorías serían escuchadas en nuestro país. Por eso los invito a concientizarnos a la hora de plasmar nuestro voto.
    En este momento todos prometen. Dan al pueblo una demagogia barata. Falta tiempo para las urnas, por lo que podemos reflexionar sobre a quién entregaremos nuestro país, para que al término del próximo gobierno no nos lamentemos.

    *Secretario de Fomento deportivo
    raulruvalcaba@sutudeg.org