Savater y su arma secreta

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    “Yo tengo un amigo que trabaja con ordenadores y siempre me dice que si el libro lo hubieran inventado después que estas máquinas, sería considerado como un gran progreso”.
    Fernando Savater miró hacia el fondo de la sala, donde un público atento lo escuchaba. “El libro es un objeto precioso, extraordinario y amenazado”. Los grandes filósofos de la antigí¼edad leían en otros materiales. Quizá a futuro pueda cambiar el formato. Y reconoció el mérito de las nuevas tecnologías audiovisuales, que también posibilitan el conocimiento.
    Durante la clausura del Salón literario en la Feria Internacional del Libro (FIL), el pasado domingo 4 de diciembre, el filósofo español, pese a la gripe que lo aquejaba, charló por más de una hora con los asistentes que llenaban el lugar.
    Al inicio de su disertación recordó su primera visita a Guadalajara, hace 14 años. A petición del poeta y ensayista mexicano Octavio Paz, participó en un encuentro de escritores para hablar sobre la comunicación humana. “Octavio Paz era un gran degustador de libros”.

    “No entiendo bien a quienes no les gusta la lectura”
    La lectura, dijo Savater, no debe ser vista como una obligación. En la actualidad hay un empeño en que los jóvenes realicen esta actividad de manera imperativa. Sin embargo, lo ideal es que la amen por el placer que produce.
    Savater, quien se define ante todo como un lector, consideró: “soy la persona menos adecuada en el mundo para recomendar la lectura”, pues “me gusta tanto, que no entiendo bien a los que no”.
    Aun así compartió la felicidad que le causan. “Hay quien dice ‘me gusta leer, pero no tengo tiempo’”. Es un error. Uno no utiliza ese pretexto para no enamorarse. “Todas las cosas importantes de la vida se hacen en contra de nuestros horarios de trabajo y ocupaciones”.
    El escritor español no concuerda con los maestros que obligan a los niños a leer Crimen y castigo o Don Quijote. Aun cuando sean grandes obras, si se quiere fomentar el amor por la literatura, dijo, es mejor Harry Potter, por ejemplo.
    La lectura juvenil, que se convierte en una aventura intelectual, es necesaria. Los padres deben dejar a los pequeños descubrir sus propios libros. Una vez que ingresen al mundo de la literatura, esos primeros autores los llevarán a otros.
    En cuanto a la distinción entre “buena” y “mala” literatura, comentó que el desarrollo intelectual de la humanidad se debe a lo que en teoría no debía leerse, a una escritura que incluye elementos de transformación, revolución y renovación.

    La literatura es un buen antídoto
    El libro es un arma secreta. Puede salvar a alguien, ya que es un buen instrumento para moldear la mente.
    Explicó cómo antaño las personas eran retratadas con caballos, espadas o joyas, hasta que aparecieron los textos entre los objetos protagonistas, “vinculados al conocimiento y multiplicadores de vida. A través del libro saltamos por encima del golfo de la muerte, dialogamos con los muertos, como decía Quevedo”.
    Las letras poseen incluso una cualidad sagrada, pues se hallan relacionadas con las tres religiones más importantes: el judaísmo, el cristianismo y el Islam.
    Entre comentarios que invitaban a la reflexión de manera lúdica, Savater indicó que “la literatura es un buen antídoto contra la manía antropológica de establecer diferencias humanas. Los seres humanos somos semejantes y esa es nuestra fuerza. Gracias a ello podemos comprendernos”.
    Los textos literarios representan el gran depósito universal de la humanidad. Aunque en algunos casos tratan historias locales, “encontramos los temores, las esperanzas, una guía para nuestros problemas, la compañía y el placer”.
    Entre las risas y aplausos de los asistentes, Fernando Savater concluyó citando una carta de Virginia Wolf a una amiga: “cuando tú y yo nos muramos y llegue el Juicio final, el Padre esté sentado, repartiendo premios a los que lleguen, a uno le dé un trono, a otro un palacio o perfumes, llegaremos tú y yo con nuestro libro bajo el brazo, y entonces Dios dirá: a esas no les puedo dar nada porque ya les gusta leer”.

    La entrevista
    El filósofo fue abordado por Gaceta Universitaria para conocer su opinión respecto a diversos tópicos.
    –¿Qué opina de la creciente migración humana?
    –Desde el comienzo de la humanidad hemos emigrado de unos países o continentes a otros y seguiremos haciéndolo. El problema es que los gobiernos establezcan las mejores condiciones para que las personas no lo hagan simplemente por desesperación sino por interés.
    “En el caso de Europa sí hay un aumento de migrantes provenientes de naciones africanas”.
    –¿Cuál es la responsabilidad de los países desarrollados, con los que están en vías de alcanzar ese estatus?
    –Es ayudar en la medida de lo posible a que se democraticen, desarrollen fórmulas económicas viables y se eduquen. La misma obligación que tiene un ser humano con otro: ayudarse.
    –La obra de Fernando Savater ha sido calificada como juvenil, ¿lo considera así?
    –Me agrada el mundo de los jóvenes y me preocupo por ellos. Me gusta la literatura. No me disgusta que me consideren así. Mis libros son accesibles, con temas que a ellos les pueden interesar. Parece que sí funciona.

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