Saramago lucidez en primer plano

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    Luces, cámara, acción
    La historia comienza con José Alfredo Botaya Oest, un ingeniero mexicano enamorado del cine, quien consiguió los derechos para filmar una película basada en la novela Ensayo sobre la lucidez, del escritor portugués José Saramago.
    En la siguiente escena vemos a Saramago estrechando la mano de Botaya y ofreciéndole una carta de intención para autorizarle la dirección de la cinta, y como escenario: la Feria Internacional del Libro (FIL) de 2004. La secuencia marca uno de los momentos más felices en la vida de Botaya y lo lleva a pensar en los sitios de filmación, actores, guión y financiamiento.
    Mientras tanto, los reflectores apuntan a Guadalajara o a Montevideo como lugares estratégicos para el rodaje, que se llevaría a cabo en octubre de 2006. Sin embargo, el desenlace aún es incierto. Todo dependerá del clima en las ciudades y la decisión de los productores.
    El drama se complica. Botaya debe conseguir tres millones de dólares para llevar a la pantalla la obra de Saramago. No obstante, el dinero aún no impide que el mexicano realice sus sueños: el Instituto mexicano de cinematografía (Imcine) ofreció su apoyo.
    Además, 35 pintores donaron sus lienzos en una colección llamada Ensayo sobre la lucidez para que sean vendidos y expuestos en la galería jalisciense Desig Center, ubicada en bulevar Puerta de hierro 5278. La muestra pictórica estará abierta del 27 de febrero al 24 de marzo y agrupa a artistas como Luis Argudín, Jordi Boldó, Castro Leñero, Alejandro Colunga, Vladimir Cora, José Luis Cuevas, Manuel Felguérez, José Fors, Víctor Guadalajara, Gustavo Monroy, Waldo Saavedra, Mauricio Sandoval y Francisco Toledo.
    La trama cobra ritmo. Con la venta de los cuadros y el apoyo del Imcine reunirán cerca de un millón de dólares. El resto del presupuesto será cubierto por productoras europeas o latinoamericanas interesadas.
    “En este, un país de consumo y demonios banales, lo más importante es llevar a cabo los sueños”. Las palabras resumen la personalidad de Botaya, quien narra la historia de la filmación:
    “Leí la obra Ensayo sobre la ceguera. Quise llevarla al cine. Envié una carta escrita en portugués por correo ordinario a José Saramago para pedirle los derechos a fin de llevar a la pantalla su trabajo, Saramago me contestó que los derechos de Ensayo sobre la ceguera ya pertenecían a Tim Robbins, actor, director, guionista y esposo de Susan Sarandon.
    “No conforme con la respuesta, invité a José Saramago y a su esposa, Pilar del Río, a cenar. La pareja aceptó y nos vimos en un restaurante de Madrid, ciudad que yo desconocía. Hablar con Saramago es ingresar en un estado de gracia, en el que los valores del hombre, como la solidaridad, la nobleza y la libertad, se enaltecen”.
    Después de tres horas de conversación y buenos platillos, Saramago le recomendó a Botaya escribir el guión de su obra más querida: Memorias del convento.
    “Varios meses después me reencontré con Saramago en la Cátedra Julio Cortázar, que organiza la Universidad de Guadalajara. Ambos asistimos para conmemorar el 20 aniversario luctuoso de Cortázar, en noviembre de 2003. Yo sabía que la cátedra representa una gran oportunidad para participar en seminarios y talleres literarios, conferencias magistrales de políticos, académicos y escritores del mundo. Incluso aproveché la oportunidad para entrevistar a Saramago, ya que también soy periodista.
    “Un año después recibí una llamada de Pilar del Río, quien me invitaba a dejar de escribir el guión de Memorias del convento, porque su esposo publicaría una obra políticamente incorrecta, llamada Ensayo sobre la lucidez.
    “Al leer el libro me pareció maravilloso. Así, en 2004, en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, el escritor portugués me firmó la carta de intención para realizar el largometraje Ensayo sobre la lucidez. Solo con mirarnos a los ojos y estrecharnos las manos quedó el compromiso de filmar. La FIL es una gloria, un oasis de humanidad, un espacio maravilloso para la cultura, donde hay 20 eventos simultáneos para todos”.
    Aunque la historia del rodaje no concluye aún, se planea que el español Javier Bardem y los mexicanos Diego Luna, Daniel Jiménez Cacho y Ofelia Medina sean los protagonistas. En la imagen trabajarían Emmanuel “El Chivo” Lubezki o Rodrigo Prieto, los cuales han sido nominados al Oscar en la categoría de Mejor fotografía. Por lo pronto, en el guión trabaja Juan Carlos Valdivia, ganador del premio al Mejor guión cinematográfico para una opera prima (con Jonás y la ballena rosada), galardón otorgado por la Fundación del nuevo cine latinoamericano.

    Votar en blanco
    Durante las elecciones municipales de una ciudad sin nombre, la mayoría de sus habitantes decide –individualmente– ejercer su derecho al voto de una manera inesperada. El gobierno teme que ese gesto revolucionario, capaz de socavar los cimientos de una democracia degenerada, sea producto de una conjura anarquista internacional o de grupos extremistas desconocidos. Las cloacas del poder se ponen en marcha: los culpables deben ser eliminados. Y si no se hallan, se inventan.
    Los protagonistas de Ensayo sobre la lucidez (un comisario de la policía y la mujer que conservó la vista en la epidemia de luz blanca narrada en el Ensayo sobre la ceguera) dan muestras de la altura moral que los ciudadanos anónimos pueden alcanzar cuando deciden ejercer la libertad.
    Fábula, sátira y tragedia, pero sobre todo una novela profundamente política.