Recinto de lo vivo y del futuro

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No amo mi patria. /Su fulgor abstracto es inasible. /Pero (aunque suene mal) daría la vida /por diez lugares suyos, /cierta gente, puertos, bosques de pinos, fortalezas, /una ciudad deshecha, gris, monstruosa, /varias figuras de su historia, montañas /—y tres o cuatro ríos.

El poema “Alta Traición”, de José Emilio Pacheco, quedó estampado en la primera pieza del Museo de Ciencias Ambientales (MCA), cuya colocación (el pasado jueves 11) inauguró la construcción de ese inmueble, el sexto del Centro Cultural Univeriatrio de la UdeG. Un recinto de lo vivo y del futuro, y un espacio para la divulgación de la ciencia cuyo propósito es comprender la ciudad e inspirar la conservación de la naturaleza que la sustenta.

Diseñado por los mejores especialistas de México y el mundo, con una superficie de 20 mil metros cuadrado, el MCA  será un espacio de la comunidad y su universidad, que promoverá la sustentabilidad urbana y fortalecerá el tejido social, contribuyendo a consolidar comunidades resilientes que alcancen mayores niveles de bienestar. La obra, con inversión de mil millones de pesos, quedará lista a finales de 2017 o principios de 2018.

Conjuntamente con el Auditorio Metropolitano (denominado Telmex), la  Biblioteca Pública del Estado de Jalisco Juan José Arreola y la Plaza del Bicentenario —mismos que ya se encuentran en funcionamiento—, y al Conjunto de Artes Escénicas (que será inaugurado a fines de 2016) y el Centro de Instrumentación y Servicios Transdisciplinarios (CITRANS) (que se encuentra en construcción), el MCA conformará un corredor cultural sin precedente en la república mexicana.

A diferencia de otros complejos de esta naturaleza, se desarrollará como un distrito urbano que con la concurrencia de inversión pública y privada contará con vivienda de todo tipo, áreas comerciales y de servicios, edificios corporativos y las más amplias áreas de esparcimiento.
 
Catalizador de transformaciones socio-ecológicas
Durante la ceremonia en la que el Fideicomiso del CCU de la UdeG arrancó la construcción del recinto con la colocación de la primera pieza del MCA, acudieron autoridades estatales, municipales y universitarias. Ahí, Raúl Padilla López, Presidente del Comité Técnico del Fideicomiso, detalló que este recinto será un espacio catalizador de transformaciones socio-ecológicas en su entorno barrial-comunitario, las cuales fortalecerán el tejido social.

“Felizmente somos testigos de la colocación de la primera pieza de lo que consideramos —y así lo hemos venido diciendo— la joya de la corona de este complejo cultural universitario: el Museo de Ciencias ambientales. Un proyecto sobre lo vivo y lo futuro que nos mostrará la naturaleza vista desde la ciudad. Espacio de confluencias y de divulgación de las ciencias”, señaló Padilla López.

Y agregó: “La sustentabilidad urbana comprende los procesos ecosistémicos de los que depende la ciudad y su contexto. Pero también los procesos sociales que definen el rumbo de las acciones colectivas. Una ciudad no vive en un vacío ecológico, depende de su entorno inmediato natural para sobrevivir y crecer. En este proyecto hemos desarrollado un enfoque peculiar porque está centrado en el funcionamiento de las ciudades y su dependencia de los paisajes naturales circundantes”.

Especificó que el MCA es un concepto diferente como proyecto de amplia participación de los universitarios de esta Casa de Estudio y ha sido pensado como vaso comunicante de los trabajos que se llevan a cabo por académicos, investigadores y estudiantes de la Red, como un centro impulsor en iniciativas medioambientales para otorgar un nuevo rasgo a la identidad universitaria.

“La Universidad de Guadalajara con sus investigadores de alto nivel en diversas disciplinas científicas, ha generado un guión con contenido de calidad que está dando origen al diseño y construcción de las exhibiciones del museo, en colaboración con los mejores especialistas del mundo del diseño para museos interactivos modernos”, apuntó.

Formación ambiental universitaria
El Rector General de la UdeG, Itzcóatl Tonatiuh Bravo Padilla, señaló que a través de sus diversos programas este nuevo museo tiene como público meta a los adolescentes, jóvenes estudiantes y ciudadanos que habitan en el Centro Occidente de México y estará abierto a todos los visitantes nacionales y extranjeros. Una vez que se encuentre concluido, se espera la visita anual de medio millón de personas.

A partir de temas como urbanismo sustentable, cambio climático, gestión integral de agua y energía, biodiversidad y producción de alimentos, el MCA contribuirá a fortalecer la formación integral de los estudiantes de nivel medio superior, licenciatura y posgrado de la Red Universitaria.

En el aspecto académico, el nuevo museo permitirá a la Universidad de Guadalajara realizar ferias y exposiciones de ciencias, así como mejorar los procesos de formación docente respecto a los temas ambientales, además de apoyar los programas de prácticas profesionales, servicio social, investigación de tesis y realización de estancias posdoctorales.

Al respecto, la Universidad cuenta actualmente con al menos 28 programas de licenciatura, 35 de maestría y 18 de doctorado cuyos planes de estudio incluyen contenidos vinculados con los aspectos ambientales.

El faro a seguir
Silvia Singer Sochet, directora del Museo Interactivo de Economía y Presidenta de la Asociación Mexicana de Museos y Centros de Ciencia y Tecnología (AMMCCYT), dijo que el MCA será “el nuevo faro que los demás museos del país puedan seguir”, ya que se trata de un ejemplo único a nivel nacional e internacional, con un discurso innovador en el que la “participación directa de sus visitantes lo hará singular” y permitirá que la gente lo pueda sentir como propio.

Las autoridades estatales y municipales, por su parte, están comprometidas con el proyecto. A la ceremonia acudieron el Secretario General de Gobierno, Roberto López Lara y los presidentes municipales de Guadalajara y Zapopan, Enrique Alfaro y Pablo Lemus Navarro, para manifestar su respaldo al MCA.

El alcalde de Zapopan, Pablo Lemus Navarro se comprometió a dejar listas las vialidades para conectar este clúster cultural, con la ampliación de las avenidas Laureles y Enrique Diáz de León. Informó que ya se proyectan obras peatonales, ciclovías y la conformación de una Zona 30. “Nuestra relación de trabajo con la UdeG es cordial. Este gran sueño será consolidado como una gran realidad”.

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