Reciclan el agua de las lluvias

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Con un proyecto que recicla el agua de las lluvias para el uso común, la Escuela secundaria general 92, ubicada en Lomas de santa Eugenia, en Oblatos, obtuvo el primer lugar del concurso Papiroscopio, convocado por la pasada edición de Papirolas, en coordinación con el planetario Severo Díaz Galindo.
Julio César íñiguez Pérez, Eduardo David Flores Pérez –ambos de 15 años– y Saida Mayté García Reynoso, de 13, trabajaron en esta actividad por un periodo aproximado de tres semanas, con el apoyo de la profesora Esperanza Rodríguez.
“El proyecto Recuperar el agua perdida es un sistema de recolección de agua de lluvia. El líquido pasa a unas alcantarillas en el suelo y conducido a una cisterna de agua sucia. Ahí permanece hasta ser llevada a los sitios de tratamiento para aguas residuales, consistentes, primero, en pasar por una malla metálica que detiene la basura grande”, explicó íñiguez Pérez.
“Después es llevada a otro contenedor, donde agregan unas bacterias para que aglutine y convierta al polvo en gel. Más tarde llega a otra cisterna para ser tratada mediante un proceso de cloración que potabilice a este líquido. Concluido este, es bombeada hasta un tinaco, para que sea administrada a toda la escuela”.
Las tuberías estarían cerradas en el alcantarillado, de manera que el agua sería reciclada una y otra vez, con el objetivo de lograr el máximo aprovechamiento.
Aunque Julio César no es un apasionado de la ciencia, comentó que trabajar en este proyecto fue satisfactorio, pero más, obtener un primer lugar dentro de una competencia entre diversas secundarias del estado.
“Si bien los otros trabajos participantes eran competentes, algunos no reciclaban por completo el agua, sino que la tomaban de los mantos acuíferos. Nosotros, en cambio, somos autosuficientes, porque la tomamos de la lluvia.
“El año pasado, cuando también obtuvieron un primer lugar, estuve como espectador. Antes había ganado un primer sitio en deportes, pero solo hasta ahora gane esta posición en un certamen de ciencias”.
El proyecto ya tenía un antecedente, pues el año pasado trabajaron con base en este, pero desde otra perspectiva. Entonces Eduardo David Flores Pérez obtuvo un reconocimiento.
Raúl Espinal Rivera, director de la escuela, aseveró que para este concurso hicieron algunos ajustes, de acuerdo con las bases de la convocatoria. En esta tarea contaron con el apoyo de todos los profesores, y en especial, de los padres de los muchachos.
“En última instancia, quienes ponen todas las ganas son los jóvenes, aunque también resulta fundamental el apoyo de los papás, porque inculcan una cultura del estudio y la creación, de confiar en los maestros.
“Todo esto cuenta muchísimo. Aquí estamos poniendo empeño al desarrollo de los estudiantes, ya que participamos en cualquier convocatoria. Nos sentimos orgullosos de tener alumnos inteligentes”.
Casi recién entrada a la secundaria, Saida Mayté García Reynoso decidió participar en el proyecto, aun cuando su conocimiento científico era más bajo, porque en la primaria poco enseñan acerca de ciencias, y menos de las bases técnicas y teóricas para crear un proyecto con estas características.
“Me gusta un poco la ciencia, algo que hasta ahora estoy conociendo. Yo ayudé a hacer las gráficas y expuse el tema ante los jueces.
“Quisiera estudiar algo con un perfil científico, como ciencias forenses. Me interesa mucho este tema, pero debo prepararme mucho”.
Con este proyecto la Escuela secundaria general 92 obtuvo una computadora que, según explicó Espinal Rivera, será rifada entre los integrantes del equipo.
El jurado de Papiroscopio estuvo integrado por Arturo Chávez Chávez, jefe del Departamento de Física, del CUCEI; Abigail Rojas González, coordinadora de la licenciatura en física, del CUCEI; Ruth Perales Ponce, maestra en educación con intervención en la práctica educativa, de la SEJ; Emilio Palacios, académico del CUCEI, y Sergio Rodríguez Reynoso, profesor de la cátedra de fisiología, del Centro de Investigación Biomédica de Occidente (CIBO).