Propuestas que incidan en la sociedad

162

La reducción de accidentes viales que provocan muertes, el uso del auto compartido, la utilización de la bicicleta o la creación de banquetas adecuadas, no han podido ser una realidad en el estado, por la ausencia de cultura vial. Por ello, estudiantes de la licenciatura en estudios políticos y gobierno elaboraron una iniciativa para reformar la Ley de Movilidad del Estado de Jalisco, gracias a un ejercicio de consulta con usuarios, choferes, académicos y autoridades.

La modificación propone cambiar el término “Educación vial”, por el de “Cultura vial”, que es un concepto integral que incluye no sólo la instrucción a las personas, sino también la seguridad y la infraestructura. Esta idea legislativa fue la ganadora en la primera edición del Laboratorio de Iniciativas de Ley, organizado por la representación estudiantil de la División de Estudios Políticos y Sociales, del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH).

Los estudiantes galardonados son Julio Armando Ponce Andalón, Belinda Valle Zúñiga, Gabriela Becerra Gómez y César Ernesto Calderón, quienes trabajaron durante cuatro meses para afinar esta iniciativa, en reuniones con autoridades y la consulta de herramientas y lecturas de apoyo.

“Nuestro proyecto consiste en la implementación de una cultura vial. Encontramos que diferentes problemas que tiene la ciudad se originan en la falta de esta. Analizamos tres ejes: la seguridad, la creación de infraestructura y la educación, como un conjunto que genere esta cultura”, indica Julio Ponce.

Belinda Valle Zúñiga dice que la iniciativa reforma 12 artículos de la Ley de Movilidad de Jalisco que tenían que ver con el tema. La principal innovación es la incorporación del término “Cultura vial” y el mayor impacto se dio en los artículos 40 y 41 de esta normatividad.

La iniciativa agradó al diputado presidente de la mesa directiva, Héctor Alejandro Hermosillo González, por lo cual estos jóvenes buscarán que él integre algunos aspectos en una futura propuesta legislativa. Otra alternativa será buscar la vía de la iniciativa popular, pues les interesa convertirla en realidad.

“Nosotros nos enfocamos a la problemática en el cerro del Colli. Ahí la gente empieza a usar el transporte desde las 4:30 de la mañana y hace colas inmensas, y no tiene un lugar dónde bajar o subirse o tener paradas. Vimos la posibilidad de hacer una socialización e integrando a las comunidades hacer proyectos para instalar las paradas y tener tiempo estipulado entre parada y parada, para dar un mejor servicio. Esto tiene que ver también con la problemática del operador”, explica César Ernesto Calderón.

El alumno relata que dentro del proceso subieron a una ruta y platicaron con los operadores, además de que organizaron un taller con los usuarios y acudieron a las primarias y secundarias, donde se percataron de la ausencia de formación ciudadana en materia de movilidad. Todas las problemáticas las aglutinaron y encontraron que en las leyes no se aterriza cómo aplicar la obligación de las paradas”.

La iniciativa considera garantizar “el respeto en la sociedad, creando programas permanentes de cultura vial y prevención de accidentes, a partir de la educación básica, de los derechos y obligaciones de todo individuo, en su calidad de peatón, pasajero o conductor, en materia movilidad y transporte, así como su ejercicio y cumplimiento”.

“Queremos proponer después un proyecto en el que se implemente lo que dice la ley, a través de políticas públicas o programas asistenciales, para que no solamente se queden en concursos, sino incidir en la sociedad. Ahorita armamos un sistema legislativo, pero después necesitamos diseñar un modelo de políticas públicas para implementar el proyecto”, afirma Gabriela Becerra.

Señala que este proyecto inicia en las escuelas, con la difusión de la cultura vial, pero después requiere de presupuesto y evaluación del sistema de transporte, para posteriormente crear un modelo a 10, 15 o 20 años.

“Hay sectores de la sociedad que no se sienten escuchados. Hace falta esta participación del ciudadano y a la hora de que el gobierno no se está haciendo cargo de este tipo de sectores hay descontento. Se necesita incluir este tipo de actividades. Se basan en generalidades y se pierden situaciones. Un simple ajuste puede hacer la diferencia. Con esto solucionamos no solamente movilidad, sino también temas de seguridad. Se trata de ir paso a paso para incidir en algo más grande”, dijo Gabriela Becerra.