Levantar la voz con orgullo y prejuicio

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Elizabeth Benet o Lizzy, es una joven londinense de 21 años, una chica inteligente, ingeniosa, sarcástica, pero también orgullosa y prejuiciosa. Es la preferida de su padre, pero la menos querida para la madre dado su intelecto. Benet vivió a finales del año 1800 y principios de 1900. Además le tocó ser un personaje literario de la novela Orgullo y prejuicio, publicada hace 200 años y escrita por Jane Austen.
Jane Austen —al igual que su heroína Elizabeth Benet— tenía 21 años cuando escribía esta obra considerada un clásico literario y una de las primeras comedias románticas. Orgullo y prejuicio goza de gran popularidad porque ha sido interpretada en el cine y el teatro. El pasado 23 de abril, cuando se conmemoraba el Día Mundial del Libro y se reunían en la Rambla Catañula cientos de personas a leer en voz alta la novela escrita por Jane Austen, se veía caminar a Elizabeth Benet, quien paseaba con sombrilla, guantes que tapaban sus codos y un vestido largo coloreado en negro, rosa y  blanco. Elizabet Benet fue interpretada por Mitzi Márquez, una joven de 21 años que estudió un diplomado en escritura creativa en la SOGEM.
“La invitación para celebrar el Día Mundial de Libro era venir disfrazado de algún personaje, y yo escogí a Lizzy Benet, aunque me siento más identificada con la escritora Jane Austen. Te parecerá raro, pero siempre he sentido que vengo de otra época y de otro lugar, así que me siento muy a gusto con este disfraz”.
Mitzi Márquez,  quien pasó una noche decorando su vestido, indicó que “leer significa poder escapar a otro mundo, vivir otra vida e  imaginar. Esta celebración del Día Mundial del Libro significa la reu-nión de mis cosas favoritas, porque tiene que ver con la lectura y la idea del disfraz es lo máximo para mí, y más si es de época”.

Personajes en escena
Los personajes literarios como Lizzy comenzaron a ocupar las sillas plegadizas colocadas al centro de la Rambla Cataluña, figuras de distintos cuentos y novelas tomaron asiento, entre ellos, Julieta, Gretel, El Lobo Feroz, El Zorro y  La Bella.
“Vengo de El Zorro, porque me gustó la leyenda que cuentan de él. Me gusta porque es vanidoso y galante”, dice Héctor Armando Rodríguez Rivera de 14 años quien estudia en la Secundaria Mixta 28 Nicolás Copérnico, “también me gusta Peter Pan porque es un niño que o quiere crecer, pero preferí disfrazarme de El Zorro”.
Julieta, quien ama a Romeo, fue Nancy Marisol Polanco Covarrubias, estudiante de secundaria. Ella narra que el libro de Romeo y Julieta de Shakespeare es su favorito. “Se me hace muy bonito porque trata de un enamoramiento que al principio es imposible, pero juntos se puede todo”.
Gretel, hermana de Hansel, era Isaura Guadalupe Navarro, de 13 años, estudiante de secundaria. Ella cuenta que todo lo que lee le ha parecido interesante, porque se entera de un  mundo que no había conocido. “Vengo disfrazada de Gretel, porque es una historia que me gustó,  ya que Hansel y Gretel regresaron a casa con sus padres”.
Esa mañana para conmemorar el Día Mundial del Libro llegaron estudiantes, políticos, amas de casa, desempleados, historiadores, amantes de los libros, seguidores de Austen, escritores y vendedores libreros que se instalaron bajo los toldos que protegían a los escuchas y lectores del sol de las 10 de la mañana.
Un cuarto de hora después la lectura en voz alta dio comienzo: “Es una verdad mundialmente reconocida que un hombre soltero, poseedor de una gran fortuna, necesita una esposa”.
La música del compositor y director de orquesta italiano Ennio Morricone, ambientaba la escena y se escuchaba tranquila y serena desde las bocinas plantadas en la rambla. Quien estaba ansioso era Ricardo Espinoza Vega, de 17 años, un  joven que esperaba su turno para leer: “Yo voy a leer un fragmento de la novela Orgullo y prejuicio y estoy un poco nervioso de pasar al frente y leer en el micrófono. Pero la literatura me encanta porque conoces la mente del escritor e imaginas cómo llegó a ese punto de la historia”.
Ángel Iván Trejo Pérez, de 19 años, acompañaba a su nervioso amigo Ricardo, ambos estudiantes del Colegio de Bachilleres. Ángel cuenta: “He leído fragmentos de Orgullo y Prejuicio, me gustó la trama y la historia del libro. A mí me apasiona leer y he leído distintos géneros como terror, comedia y románticos, aunque prefiero el terror”.
Jocelyn Martínez, de 16 años quien acompañaba a Ricardo y a Ángel para también formar parte de los amigos lectores en voz alta, dijo estar tranquila. “Yo también voy a leer pero no sé por qué no siento nervios. Además me gustan los dos personajes principales Darcy y Elizabeth, aunque es frustrante saber cómo llevan su relación. Creo que el orgullo y el prejuicio nos limita a no conocer a las personas en su totalidad y nos limitan a conocer por qué hacen lo que hacen, por nuestros propios prejuicios no entendemos a los otros”.
Como cada 23 de abril desde hace once años, se lee una obra en voz alta para conmemorar el Día del Mundial del Libro, y en esta ocasión para la lectura de Orgullo y prejuicio se leyó hasta que se extinguió el sol.