La incoordinación metropolitana del empleo

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Los mecanismos tradicionales de intervención que empleaban los estados sociales del pasado, a fin de promover y asegurar el empleo, han cambiado. La idea tradicional de que el Estado debía garantizar la consecución del pleno empleo a los ciudadanos mediante la protección social y la regulación del mercado de trabajo, transitó hacia la idea de que si bien el empleo debe seguir siendo prioridad del Estado, en la actualidad su fundamento esencial es aportar un sistema de formación de cualificaciones técnicas y competencias que demanda el mercado laboral para que el trabajador pueda tener acceso, permanecer o reorientarse profesionalmente en caso de pérdida del empleo (empleabilidad).

En nuestro país la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, a través del Servicio Nacional de Empleo (SNE), con el objetivo de evitar el desempleo, mejorar la calidad de la oferta de trabajo o bien perfeccionar el funcionamiento de los mercados de trabajo, con un enfoque universal (sin tomar en consideración las distintas y diferentes regiones económicas del país), elabora e impulsa programas y subprogramas de empleabilidad, mismos que operan desde las distintas unidades estatales de empleo.

Ante este contexto, sumado al creciente y constante fenómeno de la metropolización, que ha situado a los gobiernos y administraciones locales en un pasaje de complejidad institucional para afrontar los problemas públicos, se vuelve obligado revisar la eficiencia de los programas y subprogramas de empleabilidad que operan los gobiernos locales de las distintas áreas metropolitanas del estado, en particular la de Guadalajara, para enfrentar los retos del empleo que demanda una sociedad moderna.

Empero, una investigación realizada por un servidor sobre los programas y subprogramas de empleabilidad que operan los gobiernos locales de la ciudad, muestra que más allá de la eficiencia de éstos, sobresale su diseño e implementación en un contexto de inconexión, incoordinación y desacuerdo.

Destaca que si bien en Jalisco en las últimas dos décadas se ha observado la aparición de nuevos esquemas de cooperación intermunicipal, éstos se caracterizan por atender temas como dotación eficiente de servicios básicos y áreas como el medio ambiente, planeación, transporte público, equipamiento urbano y seguridad pública. En otras palabras, no se localizan en Jalisco instrumentos de cooperación intermunicipal, ya sea de vocación múltiple o única que persigan como principal objetivo la coordinación y/o gestión de la política de empleo.

El presente escenario orienta a recordar a los integrantes de las instituciones de gestión y coordinación metropolitana, como la Junta de Coordinación Metropolitana, el Instituto Metropolitano de Planeación y el Consejo Ciudadano Metropolitano, que las instancias metropolitanas fueron creadas bajo la idea de atender los diversos y complejos problemas públicos de la ciudad, incluso aquellos que rebasan la visión e interés de arquitectos y urbanistas, como el desempleo, la calidad del empleo y la informalización de la economía.

En este sentido, los retos del empleo de una sociedad moderna como la del área metropolitana de Guadalajara, sólo puede ser enfrentado mediante instrumentos con alcance transterritorial, y un proceso de gobierno que articule los esfuerzos y recursos de todos los actores que operen el territorio, de modo que se establezca y se ponga en práctica una estrategia metropolitana única en materia de empleo que, entre otras cuestiones, mejore la empleabilidad de los ciudadanos.